"Manual para padres primerizos", la guía para vivir la paternidad y maternidad sin estrés

Su autor, José María Lloreda, nos explica cómo puede ayudar el libro tanto a parejas que van a ser padres por primera vez como a parejas que ya tienen hijos.

Padres primerizos
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'Manual para padres primerizos' de Arcopress es una guía que trata de facilitar un poquito la vida a los padres para que vivan la paternidad y la maternidad con el menor estrés posible, sin agobios y sin presiones. En el libro se explican múltiples situaciones que viviréis con el bebé y se solucionan las dudas más comunes de aquellas parejas que se van a convertir en padres por primera vez. Y además, da un mensaje muy importante: el de no tratar de ser los padres perfectos porque, OJO, eso es imposible. Lo que importa es que todo lo que hagáis lo hagáis con amor, con cariño y con respeto, tanto con el bebé como con vosotros mismos.

El autor, José María Lloreda García, es médico especialista en Pediatría y lleva casi veinte años atendiendo a recién nacidos y a sus familias. Actualmente trabaja en cuidados intensivos neonatales en un hospital público y desde 2011 dirige la web Mi reino por un caballo, donde habla de pediatría, crianza y niños, desde un punto de vista desenfadado. Desde Crecer Feliz nos hemos puesto en contacto con él para que nos hable con más detalle de lo que podría acercarse al primer libro de instrucciones para ser padres.

¿Cómo nace la idea del libro y cuál es su objetivo?

Su objetivo es tratar los temas más frecuentes que rodean al bebé y desestresar a padres y madres, que suelen vivir todo lo relacionado con el bebé con mucho agobio, en parte porque se vende ese miedo, y se incita a que todo debe ser validado por expertos, y no es así para nada. La realidad no suele saber de blancos y negros, sino de grises, y este libro intenta mostrar todos los grises, al menos, los más frecuentes. Hay un falso concepto romántico de la maternidad y paternidad perfectas, y los padres y madres muchas veces chocan con la realidad y quedan estupefactos. Conocer cómo son los bebés, qué hacen, qué se puede esperar de la estancia en el hospital, qué pruebas se le van a hacer, y qué significan ciertas alteraciones frecuentes en las ecografías del embarazo y en el primer mes de vida, sirve para calmar la incertidumbre, y para vivir esas alteraciones con la mayor calma posible. Conocer que las mayores decisiones sobre sus hijos les corresponden solamente a ellos también ayuda. La mayoría de los miedos que padres y madres tienen en la cabeza al nacer sus bebés, no llegan a materializarse nunca, y algunos de ellos son fáciles de resolver con información adecuada.

La idea nace porque pese a que hoy en día hay muchas fuentes de información, los padres y madres cada vez tienen más dudas en temas básicos, porque se ha pasado de una cultura de la crianza en familia, donde la madre y el padre tienen la última palabra, a otra en la que parece que hay una seguridad frágil pudiendo meter la pata en cualquiera de los temas que rodean a un bebé, necesitando un pediatra, un dietista, un fisioterapéuta, etc., para cualquier aspecto del bebé. La realidad es que vivimos en la etapa de mayor salud neonatal de la historia en nuestro país, pese a todo. Y así, es fácil no llegar a hacer bien lo que los demás dicen que hay que hacer. De esta inquietud, y de esas preguntas tan frecuentes que los padres y madres tienen en los primeros meses de vida, tan fácilmente solucionables, nace la idea de este libro.

Manual para padres primerizos, José María Lloreda
Arcopress

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¿Podríamos decir que por fin tenemos un libro de instrucciones para ser padres?

No creo que exista un libro así. Pero sí es un libro para lidiar con las situaciones y trastornos más frecuentes en esos primeros momentos, sin entrar en lo políticamente correcto y sin postureos que al final lo que hacen es que los padres no encuentren en su bebé lo que los libros dicen en un papel. La idea del libro era contar lo que yo, al menos, veo en el trabajo diario, y no transcribir lo que dicen los protocolos, o lo políticamente correcto, sin contar la realidad de situaciones frecuentes, y las diferentes formas de afrontarlas. Haber escrito todo de forma neutra habría hecho un libro que no molestase a nadie, pero sería un libro poco práctico y casi un engaño. Desde ese punto de vista creo que sí es útil, y que se acerca un poco a un manual de instrucciones, sin ánimo de serlo.

¿Cómo puede ayudar este libro a un padre primerizo?

La mayoría de padres y madres están desconcertados ante la información que existe. De las decenas de libros que hay en el mercado, unos dicen que todo lo hará el instinto, y muchos padres no saben lo que es eso ni donde pueden adquirirlo; y en otros libros, se dice que el bebé es un granuja y hay que empezar desde el principio a entrenarlo, ponerle límites y hacerle un planing para que cumpla unos horarios y rutinas. Otros libros solo dicen que valen por unos padres y madres que hagan esto o aquello, y no para los que no lo hagan (por ejemplo, algunos dicen «este libro es solo para madres que den leche materna»). La mayoría, dan mensajes contradictorios que lo que crean es ansiedad en la familia, o exageran los peligros de las cosas. La realidad es bien distinta: la mayoría de padres y madres intentan hacer lo mejor que pueden las cosas, pero hacer caso a todos los expertos es imposible. El experto en «A» da pautas para una «A» exitosa; el experto en «B», técnicas para lograr una «B» plena, el entendido en «C», lo mismo… y los padres y madres no pueden llegar ni de lejos a lo mejor en todo porque es imposible, solo tienen un bebé. Si a cada una de estas argumentaciones le añades estudios científicos, la mayoría sesgados o poco concluyentes, para darte razón a ti mismo, e ignorando los que no te lo dan, los padres y madres tienen un cóctel perfecto para quedar bloqueados. Se ve incluso entre los sanitarios. Se pasa de una recomendación basada en opiniones de expertos a decir que algo «está demostrado», y no es lo mismo. Este libro es para cualquier tipo de padre, madre (ya sean dos chicos, dos chicas, dos personas de distinto sexo o solo una persona). Se intentan además desmitificar muchas aspectos relacionados con la crianza que solo tienen un interés puramente comercial, o al menos, advertir de ello.

¿Cuáles son las principales dudas (o las más habituales) de los padres primerizos?

Las principales dudas de los padres y madres primerizos son estas: saber si el bebé o las cosas que hace son «normales», saber si se alimenta lo suficiente o si tienen suficiente leche y saber si hay que despertarlo para comer. Y a partir de ahí, existen miles de dudas más, porque cada bebé y su familia son distintos.

¿Cómo cambia la vida tener un hijo?

Depende de cada familia. En algunas es una ruptura vital, en otras, es la continuidad del amor que hay en esa familia, y se vive sin saltos. El amor ensancha mucho, y muchos padres y madres no se acuerdan de cómo eran antes de tener el bebé, viendo lo que se quieren después. Pero esta idea romántica del enamoramiento del bebé, no deja de ser un mito basado en teorías hormonales de dudosa significación. Muchos papás y mamás no sienten lo que todos les dicen que deberían sentir, y se sienten tristes, confundidos, e incluso rechazan íntimamente al bebé. No se parecen a las madres y padres de los anuncios. Esas situaciones, más frecuentes de lo que se dicen, pueden cambiar con el paso de los días, cuando el vínculo se afianza. Nunca es tarde para querer al bebé, y también se describen esas situaciones en el libro, porque existen.

¿Cuál es la mayor dificultad que conlleva tener un hijo?

La mayor dificultad es no saber si se está haciendo bien, o creer que siempre hay que hacer lo mejor posible. Al final, se trata de decidir a quién hacer caso, a quien no, y conseguir que los demás dejen tranquilos a padres, madres y bebés. Parece fácil, pero que dejen tranquilos a los padres es muy difícil. Alguien dijo, pese a todo, que tener un hijo es como tener siempre la comida al fuego, nunca estás tranquilo del todo. Este libro intenta ayudar a quitar estrés.

¿Qué consejos clave darías a unos padres primerizos?

El principal consejo sería que quieran a sus hijos, que no traten de hacer lo mejor posible en todos los aspectos, porque es imposible, sino que hagan cosas buenas por ellos. Hacer lo mejor en todo, o intentarlo a toda costa, solo crea frustraciones. Lo que decidan en cada tema, siempre que vaya acompañado de amor, cariño, cuidados y respeto hacia el bebé y ellos mismos, será lo mejor para el bebé y sus padres. Otro consejo sería que no se fiaran de todo lo que se les dice, y que filtraran la información según quién sea el que se la dé, si no, no podrán tomar decisiones. En el libro, por ejemplo, hay un capítulo sobre enfermedades frecuentes, y otro sobre cuándo es necesario ir al pediatra o a urgencias.

¿Debemos fijarnos en otros padres?

Muchos temas relacionados con el cuidado de los bebés son culturales. Conocer lo que otros padres hacen, si ya sabemos que comparten nuestros mismos valores en determinados temas, puede ser útil. Pero cada familia tiene unos valores que son únicos. Pasa lo mismo a la hora de elegir un pediatra. Hay que saber qué opina en determinados temas: vacunas, alimentación, medicalización… para poder confiar en él.

¿Por qué los padres suelen juzgarse entre ellos?

Se dice que no hay que juzgar a las madres (y padres), básicamente porque no se para de juzgar a las madres. Cuando los padres y madres tienen a su bebé, de forma mágica, cualquier persona entra a valorar con criterios morales cada uno de sus actos. El embarazo, el parto y la crianza pasan a ser un dominio público, donde todos tienen todo claro menos los padres. Primero lo hacen los sanitarios, y luego la familia y amigos. Hagas lo que hagas, siempre, alguien juzgará que no lo hiciste bien o no todo lo bien que ellos esperaban. Hay tantas formas de hacer las cosas en la maternidad, paternidad y crianza, que casi todas son correctas, aunque hay una gran tendencia a creer que la que uno elige es la mejor. Las demás no son solo otra opción, sino que son la peor. Sin términos medios. Sin matices. Sin ponerse en el lugar del otro. Queriendo ser redentores del mundo por tener un bebé, cambiando con sus actos al resto de la Humanidad. Convencer a los demás de que están equivocados. Esto hace que todo lo relacionado con los bebés se viva como una guerra entre posturas opuestas, en las que se arrojan argumentos para convencer «al otro» de que no lo hace bien, lo que denota un activismo para reforzar la postura de cada grupo, o bien, se magnifican los agravios para que la sensación de pertenencia a una u otra corriente aumente. El carné de buena madre, ni existe, ni nadie sabe a quién habría que dárselo, aunque todos lo suelen tener claro. Desde la alimentación (si das lactancia materna, si no das, si das solo 6 meses, si das solo 2 años, si das lactancia mixta, etc), a la forma de haber sido fecundado (por fecundación in vitro, por medios naturales, si eres muy mayor, si eres muy joven, si se lleva mucho o poco con los hermanos…), etc.

¿Cómo puede ayudar este libro a padres que están esperando un bebé pero que ya han tenido hijos?

Creo que es muy útil especialmente para padres que ya han tenido un bebé. Puede ayudarles a entender aquellos problemas y contradicciones que tuvieron y a reconocer que quizá lo hicieron mejor de lo que les dijeron, y que se dejaron engañar un poco por las circunstancias, cosa más fácil con el primer bebé que con el segundo. A lo mejor se dan cuenta de que lo que hicieron estuvo bien, o de que les convencieron para no hacer cosas que en realidad podían haber hecho perfectamente.

¿Alguna clave para ser buenos padres?

Creo que ser buen padre o madre no es algo que se pueda saber de forma definitiva. Respetar a la pareja y al bebé, darle amor, alimentación, cariño y cubrir sus necesidades emocionales pueden ser un punto de arranque. No dejarse llevar por sectarismos, no dejarse llevar por modas, también sirve. Intentar, en la medida de lo posible, informarse de si lo que los padres y madres piensan puede hacerse, y no hacer lo que digan los demás, incluidos los sanitarios, si unos padres tienen la convicción de hacer las cosas de otro modo. Existe la información, solo hay que saber dónde buscarla. Así, cuando el bebé esté durmiendo, puede que cada uno valore cómo lo está haciendo.

Muchas veces a los padres y madres se les dice que usen el «sentido común». Os cuento un secreto, eso significa que pueden hacer lo que quieran.

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