Remedios naturales para niños

Las terapias naturales pueden ayudarte a reforzar las defensas de tus hijos. Muchos pediatras las incluyen entre sus recomendaciones para que los pequeños pasen un invierno sin complicaciones.

 

Publicidad - Sigue leyendo debajo
¿Cómo nos ayudan los remedios naturales?

Los tenemos a mano desde tiempos inmemoriales. ¡Incluso hay tratados de fitoterapia que datan del año 3000 antes de Cristo! Sin embargo, los remedios naturales son para muchos grandes desconocidos.
Para acercarnos a este amplio universo de terapias, Sofía Loureiro, biotecnóloga, doctora en Química Ambiental y terapeuta natural, las ha recogido en el libro "Guía de remedios naturales para niños". Una obra con recomendaciones de prevención, prácticas saludables y respuestas a más de cien afecciones. Su lema: “trato enfermos, no enfermedades”. Aquí nos ofrece algunas claves.

Crecer Feliz: ¿Cuáles son las ventajas de los remedios naturales?
Sofía Loureiro: Si los comparamos con los medicamentos de síntesis, tienen menor probabilidad de efectos secundarios, no causan problemas de resistencia a patógenos y, al ser naturales, no contaminan el medioambiente.
C.F.: ¿Son efectivos para combatir las dolencias comunes?
S.L.: Por supuesto. La investigación moderna en terapias naturales ha confirmado sus propiedades tornando su uso más seguro. Contribuyen a reducir la intensidad y frecuencia de las molestias, a aliviar el malestar y a prevenir complicaciones. Y además, con ellas estimulamos nuestras defensas.
C.F.: Algunos son remedios que ya utilizaban nuestras abuelas...
S.L.: Efectivamente. Hay tratados del uso de plantas medicinales desde el 3000 a.de C. A veces, cuando surge algo nuevo, existe la tendencia a suplantar lo tradicional. Eso es lo que pasó cuando aparecieron los fármacos de síntesis. Con el tiempo nos hemos dado cuenta de que lo interesante es integrar esa sabiduría con los nuevos conocimientos y creo que estamos llegando al punto en el que muchos pediatras están recuperando y aplicando las antiguas prácticas.
C.F.: Ante afecciones comunes, ¿se abusa de medicamentos de síntesis?
S.L.: Según una encuesta de la Consejería de Salud de Cataluña, ante afecciones menores, como catarros, muchas veces sí se abusa de antitusivos, antihistamínicos o analgésicos.
C.F.: ¿Cómo saber cuál es la terapia más indicada en cada caso?
S.L.: Todos somos diferentes, un niño puede responder mejor a una terapia que a otra. Conseguir determinar ante qué tratamientos reacciona mejor nuestro hijo es algo que nos dará la práctica.
C.F.: ¿Es posible utilizar más de una terapia a la vez?
S.L.: Sí, muchas de ellas se complementan. Por ejemplo, en caso de dolor de cabeza podemos recurrir a la hidroterapia (aplicando compresas frías en la frente) y a la fitoterapia (tomando una infusión de manzanilla).

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
¿Cómo reforzar las defensas de los niños?

Crecer Feliz.: ¿Podemos utilizar las terapias naturales como refuerzo de un tratamiento médico?
Sofía Loureiro: Sí. Por ejemplo, muchos médicos ya recetan probióticos (unas bacterias que contribuyen a restablecer la flora intestinal) como suplemento infantil para contrarrestar los posibles efectos secundarios que se pueden presentar ante el consumo de antibióticos.
C.F.:¿Suscribe la máxima “más vale prevenir que curar”?
S.L.: Sí, en la jerarquía de la salud la prevención es lo más importante. Si con ello conseguimos mantener sanos a los niños y no necesitamos administrarles ningún tipo de medicamento, hemos ganado mucho.
C.F.: ¿Y qué hay que hacer para lograrlo?
S.L.: Hay que procurar llevar un estilo de vida saludable, ¡cosa que en los tiempos actuales no siempre hacemos! Esto integra importantes medidas de prevención como una dieta equilibrada y nutritiva, un sueño reparador, la práctica de ejercicio físico de forma regular, seguir alguna técnica de relajación, mantener contacto con la naturaleza, etc.
C.F.: Esto parece un trabajo global...
S.L.: Los padres tienen aquí un papel de guía importante y es esencial hacerlo pronto, porque la transferencia de valores se da en edades tempranas. Además, el ejemplo es ciertamente el mejor “profesor”. Una de las leyes de la naturopatía afirma que la enfermedad no tiene condiciones para desarrollarse en un organismo que está en buena forma. En este sentido los niños tienen mucho a su favor, porque la recuperación de una persona depende de su energía y ellos tienen una gran vitalidad y una enorme capacidad de reacción. Así, más que el trastorno, lo importante es que el niño esté vital.
C.F.: En su libro habla sobre el camino natural de la salud. ¿En qué consiste?
S.L.: El camino natural de la salud es: primero la prevención; luego, si sufrimos una dolencia, optar por los remedios menos agresivos, y finalmente, si nuestro organismo está muy débil y no reacciona a los remedios suaves, elegir fármacos de síntesis.
C.F.: ¿Hay reticencias a utilizar estos remedios?
S.L.: Algunos creen que estas terapias tardan mucho en actuar y no es así. Cuando se administran precozmente y de forma correcta, restablecen el equilibrio del organismo de forma segura y rápida. En cambio, si lo que usamos son medicamentos de síntesis que sólo reprimen los síntomas, el desequilibrio sigue allí.
C.F.: ¿Hay algún remedio para reforzar las defensas en invierno?
S.L.: Sí, hay plantas que actúan como estimulantes inmunológicos. Aconsejo un refuerzo preventivo durante cuatro semanas con suplementos que incluyan equinácea y productos de colmena como el própolis o la jalea real. Estos suplementos también sirven aunque el niño ya se haya acatarrado. Además, en invierno recomiendo tomar aceite de hígado de bacalao por su riqueza en ácidos omega3 y vitaminas A y D. Pero siempre consultando con su médico.
C.F.: ¿Hay plantas contraindicadas para niños?
S.L.: Sí, para todo hay reglas y buenas prácticas de utilización y las terapias naturales no son una excepción. Hay que usarlas del modo correcto, siguiendo las dosis recomendadas. De otro modo pueden sentar mal o provocar interacciones. Además, por lo general no se debe utilizar una misma planta durante más de cuatro semanas. La fitoterapia es natural, pero no inocua.
C.F.: Una dificultad de estas terapias en niños es saber qué dosis utilizar...
S.L.: Muchos productos llevan indicada la dosis específica para niños, pero en el caso de las infusiones, esto falla. Se calcula con unas reglas de dosis según el peso del niño, pero yo siempre consultaría antes a un profesional.
C.F.: ¿Dónde se compran?
S.L.: Yo recomiendo buscar productos de calidad, que sean de marcas reconocidas y certificadas. Los remedios naturales se venden en herbolarios, en tiendas de dietética y en parafarmacias y farmacias.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Terapias naturales a tu alcance

Fitoterapia
Consiste en la curación mediante plantas. Los remedios pueden elaborarse a modo de infusión o tintura (hirviendo las plantas en el primer caso y extrayendo sus principios mediante una solución hidroalcohólica, en el segundo) o en aromaterapia. Esta última consiste en usar los aceites esenciales de las plantas, ya sea en masajes, baños, vaporizaciones o inhalaciones.
Hidroterapia: El agua se utiliza para fines terapéuticos mediante distintas formas; baños, inhalaciones, compresas, gargarismos, etc.
Masajes y Reflexología podal: Los masajes, además de aliviar dolores, la terapeuta los aconseja porque “desarrollan el contacto entre padres e hijos”. La reflexología se basa en la idea que cada zona del cuerpo se refleja en los pies. La terapia consiste en masajear el pie del niño ejerciendo ciertas presiones. En ambos casos, sin embargo, hay que tener conocimiento de cómo hacerlos.
Suplementos alimenticios: Con ellos lograrás ayudarle en momentos puntuales (en el curso de una afección o para prevenirla) o completar el régimen de tu hijo en el caso que tenga carencias. “Por ejemplo, la dieta infantil suele ser deficiente en ácidos grasos omega-3”, dice Loureiro. Los hay en diversos formatos; pastillas, jarabes, o polvo. Importante, consultar antes con el pediatra.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Salud infantil