Problemas de vista en niños

¿Tu hijo se queja de dolor de cabeza y molestias en los ojos? ¿Cierra uno de ellos si hay mucha claridad? ¿Los entrecierra para divisar una imagen lejana? Pide cita al oftalmólogo.

 

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¿Cuándo visitar al oftalmólogo?

Durante los primeros meses del curso escolar pueden aparecer problemas en los ojos de los niños, sobre todo porque fuerzan más la vista al leer o escribir. Si tu hijo se frota los ojos con frecuencia, le cuesta aprender a leer, se acerca mucho al libro, o incluso evita jugar a la pelota con los demás niños, llévalo al oftalmólogo para que le realice una revisión. Los expertos recomiendan hacerla por primera vez a los tres años, porque es cuando el pequeño empieza a colaborar en la exploración (ya habla, reconoce dibujos, etc.). “Pero se aconseja acudir antes de los 3 años si en la familia hay problemas importantes de visión o siempre que los padres sospechen que algo ocurre en la vista de su hijo”, aclara la oftalmóloga Gemma Romeu Cerrillo. Hemos hablado con ella sobre los problemas típicos de la vista en niños. ¿Quieres saber cuáles son los más comunes?

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Miopía: mala visión de lejos

Para ver con nitidez, las imágenes de los objetos tienen que enfocarse justo en un punto encima de la retina, pero si se enfocan delante de la misma se genera una imagen borrosa, dando lugar a la miopía. Los pequeños que sufren este trastorno “pueden ser niños que evitan los juegos de pelota, porque se sienten inseguros al no ver bien. También es posible que bajen el rendimiento escolar si no ven con claridad la pizarra”, dice la oftalmóloga.

Cómo solucionarlo

La miopía se corrige utilizando gafas o lentes de contacto. “No desaparece con la edad, suele aumentar con el crecimiento y luego, sobre los 15-16 años, se estabiliza. Si el niño quiere ver perfecto necesitará llevar gafas o lentes de contacto toda su vida, u operarse la miopía en la edad adulta”, explica la especialista.

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Hipermetropía: visión de cerca borrosa

Por regla general, los niños con hipermetropía ven borroso de cerca porque su ojo enfoca los objetos por detrás de la retina. “Pero existen grados: si tienen una hipermetropía muy grande ven mal de lejos y de cerca, y suelen ser niños distraídos, incluso un poco torpes. Si la hipermetropía es leve o moderada, el niño es capaz de acomodarla (compensarla) perfectamente y pasa inadvertida”, indica la oftalmóloga. Esta acomodación constante provoca fatiga en los ojos y dolor de cabeza, irritación ocular, picor en los ojos y hasta pérdida del interés por la lectura o por aprender.

Cómo solucionarlo

Se corrige con gafas o lentes de contacto y suele desaparecer con el crecimiento. “Los niños, al tener los ojos pequeños, suelen ser hipermétropes de manera fisiológica (normal para su edad). Conforme el niño va creciendo (y por lo tanto también su ojo) esta hipermetropía suele desaparecer”, dice la experta.

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Astigmatismo: ve los objetos deformados

El astigmatismo produce una imagen distorsionada de los objetos tanto de lejos como de cerca. “El niño ve los contornos mal definidos e irregulares”, dice la oftalmóloga. Ocurre porque la imagen de los objetos queda enfocada en varios puntos sobre la retina, en lugar de estar en un solo punto, que es lo normal. El pequeño que lo sufre se suele quejar de dolor de cabeza, congestión y picor de ojos.

Cómo solucionarlo

El astigmatismo se corrige con gafas o con lentes de contacto. También se puede operar, pero en la edad adulta y una vez que se haya estabilizado la graduación.

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Estrabismo: desvía un ojo

El pequeño bizquea o desvía uno de los ojos: hacia dentro (endotropia), hacia afuera (exotropia), hacia arriba (hipertropia) o hacia abajo (hipotropia). Algunos, para compensar esa desviación, inclinan la cabeza hacia un lado o cierran un ojo si hay mucha claridad. “El niño con estrabismo no utiliza el ojo desviado para ver, solo mira con el que está  ‘recto’, de manera que el ojo desviado no aprende a ver, se queda vago”, aclara la especialista.

Cómo solucionarlo

La mayoría de los casos se corrigen solo con gafas, pero en otros es necesaria la cirugía. Algunos estrabismos pueden tratarse con inyecciones de bótox, “aunque a veces solo se consigue una mejora transitoria o parcial”, advierte la oftalmóloga. “Y solo algunos tipos de estrabismo mejoran con ejercicios oculares, que consisten en reforzar la convergencia de los ojos”, puntualiza Gemma Romeu.

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¿Y si tiene un ojo vago?

Este problema, que afecta a uno de cada 100 niños en España, ocasiona una pérdida parcial de visión en uno de los ojos. Para que la visión madure bien, la imagen de los objetos tiene que llegar nítida a la retina. “Si no, el ojo no madura correctamente y se convierte en un ojo vago (amblíope) es decir, con baja visión para siempre”, advierte la oftalmóloga.
Por eso es importante detectarlo antes de los 8 años. “Si lo detectamos a los 9–10 años la curación será muy difícil, ya que la vista ha finalizado la maduración”, indica la especialista. Los niños con un ojo vago, cuando les da el sol de frente o se les enfoca con una luz potente, cierran el “bueno”. Se corrige con un parche ocular que se coloca en el ojo de más visión para estimular y hacer trabajar al que no ve. Puede resolverse en meses o en años.

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