Los niños en el campo: posibles contratiempos

Una picadura de abeja, una urticaria por contacto con ortigas, una mordedura de una víbora...

 

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Precaución en el campo

Si vais de excursión al campo con los niños, hay varias cosas que no debes olvidar: tener el móvil cargado, recordar que el 112 es el número de emergencias, llevar un mini botiquín y elegir un calzado adecuado (bota o deportiva cerrada, de material resistente y suela gruesa; chanclas, prohibidas). Además, “protegerse con sombrero o visera y aplicarse crema solar, según tipo de piel, cada dos horas y tras el baño”, aconseja Juan Jesús Hernández, médico del Departamento de Salud y Socorros de la Cruz Roja.
Será un día perfecto, pero por si acaso, conviene saber qué hacer ante estos contratiempos.

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Picaduras de insectos

Lo más frecuente en verano son las picaduras de mosquitos, abeja o avispa. Para prevenir, no vistas al niño con ropa de colores llamativos o estampados florales y no le pongas colonia ni crema con perfume. “Hay que utilizar repelentes cutáneos, y en zonas donde abunden, vestir con manga y pantalón largos y utilizar mosquitera para dormir”, aconseja el médico. Los síntomas que produce son picor o dolor (en caso de abeja y avispa), enrojecimiento e inflamación.

¿Cómo debes actuar?

Lava la zona y aplica frío para calmar el picor/dolor y reducir la inflamación. Si no tienes hielo, ponle un pañuelo con agua fría (o una lata fría de refresco). “También es adecuado, en mayores de 3 años, el amoniaco diluido en agua (si estás cerca de un domicilio mezcla una parte de amoniaco y diez de agua) para aliviar el picor”, dice Juan Jesús Hernández. No apliques barro, saliva ni nada que haya en el campo, para no infectar la herida.

“En caso de que la avispa le haya picado dentro de la boca, dale hielo para que lo chupe y trasládalo a un centro médico. Igualmente, hay que llevarlo al médico si tiene múltiples picaduras, sobre todo si son en la cara o en el cuello o si la inflamación se extiende”, advierte el médico.
Las abejas dejan un aguijón y hay que retirarlo con cuidado con unas pinzas; tira de la parte dura, la que está clavada.

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Pinchazo con una espina

Es muy común y muchas veces apenas se percibe por el minúsculo tamaño de la misma.

¿Cómo debes actuar?

Si está clavada y la ves, sácala con unas pinzas cogiéndola por la base. “Se intenta la extracción siempre que esté accesible y no haya que hurgar”, explica Juan Jesús Hernández. Si ha causado una herida y sangre, presiona con pañuelos de papel durante diez minutos. Después, lávala con agua o con una toallita jabonosa (sin alcohol) y, si tienes un antiséptico, aplica sobre la zona. Si no puedes sacar la espina, tendrás que acudir al médico para que la extraigan.

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Intoxicación por plantas

Lo más frecuente es el contacto con ortiga, una planta con diminutos pelos que, al rozarlos, liberan una sustancia ácida que escuece e inflama la piel. Los síntomas son numerosas ronchas rojas e inflamadas y picor intenso.
Otro riesgo, aunque tu vigilancia lo hará menos posible, es que ingiera alguna planta tóxica (setas o bayas de arbustos). Tras la intoxicación aparecerán náuseas y vómitos, y al cabo de dos horas dolor de tripa y fiebre.

¿Cómo debes actuar?

Para calmar la urticaria de ortiga, “hay que lavar la piel con agua fría y no rascarse ni frotar porque aumenta el picor. Si la molestia es muy acusada acudir al médico”, indica Jesús Hernández. La crema hidratante también ayuda contra el picor. Si el niño se ha comido alguna planta tóxica, hay que provocar el vómito, siempre que esté consciente, y llamar al 112.  

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Se ha clavado un hierro...

O un hueso. Si el objeto es grueso o tiene forma de anzuelo nunca hay que intentar sacarlo, ya que se corre el riesgo de provocar un daño mayor.

¿Cómo debes actuar?

Lo recomendable es envolver la zona con una tela (pañuelo, camiseta, etc.), con cuidado y sin apretar. De esta forma, se crea una almohadilla que evita que el cuerpo extraño se mueva. Si lo tiene clavado en una extremidad (brazo o pierna), intenta que la mantenga en reposo, sin moverla. Y llévalo a urgencias o llama a emergencias.

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Le ha mordido una víbora

Para evitarlo, “no hay que acercarse a estos animales, ni meter la mano en agujeros”, advierte el médico. Los síntomas que produce la mordedura (verás dos orificios) son dolor, rojez o coloración violácea e inflamación en la zona.

¿Cómo debes actuar? 

Hay que aplicar frío para el dolor, disminuir la inflamación y retrasar la absorción del veneno. Debes quitarle todo lo que lleve en las manos y pies (calzado, anillos, pulsera, reloj, etc.); una vez que la extremidad se ha hinchado resulta imposible retirarlo. Mantén al pequeño en reposo, no debe moverse para evitar que la circulación sanguínea se active y el veneno se extienda. Y acude con él al médico. Nunca realices un torniquete, porque puedes ocasionar una necrosis. Tampoco succiones el veneno, ya que si tienes una mínima herida en la boca corres el riesgo de que entre en tu organismo; ni realices incisiones. El médico te indicará si precisa hospitalización. 

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¿Y si le muerde un perro?

Lava bien la herida con agua corriente o embotellada, suero o agua oxigenada y desinféctala con una gasa estéril o un pañuelo de papel empapado en povidona yodada o clorhexidrina (no aplicar cerca de ojos, boca, oído y nariz). No la tapes, este tipo de lesiones suelen estar muy contaminadas por los gérmenes de la boca del animal. Y acude a un centro médico. “Cualquier mordedura precisa siempre valoración médica, por la herida en sí, por la necesidad de antibiótico, de vacunación, de inmunoglobulinas, etc.”, indica Juan Jesús Hernández.

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