Manual de primeros auxilios en niños

Esperamos que no te veas en la necesidad de utilizar estas indicaciones de soporte básico, pero es necesario saber qué hacer en situaciones comprometidas.

 

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El procedimiento adecuado

Si tu hijo sufre un accidente te encontrarás ante una situación angustiosa, así que lo primero que debes hacer es intentar mantener los nervios templados. A partir de ahí, ante un problema que requiera de primeros auxilios:

- El paso inicial es proteger al niño accidentado (sácalo del agua, apártalo del enchufe o de zonas poco seguras, etc.), para que el daño no sea mayor. Hazlo con cuidado, sujetando bien su cabeza y cuello (sin ponerte tú en peligro).
- El segundo paso es avisar: grita, pide ayuda, di a quien te oiga que llamen y si estás sola hazlo tú (los teléfonos de emergencias son el 112 y el 061, di la edad del niño, qué ha pasado, la dirección donde estás y ¡no cuelgues hasta que te lo digan!).
- El tercer paso es socorrer

Háblale, pellízcale...

...O dale palmaditas en la cara Pero no lo zarandees ni hagas movimientos bruscos que afecten a su cuello.

- Si el niño recupera la consciencia, estará aturdido, intenta tranquilizarlo y vigila su evolución.
- Si el niño no está consciente, pero respira (ves que se mueve el tórax, oyes la respiración y notas salir el aire) sujeta cabeza y cuello y gíralo de lado, es la llamada posición de seguridad (mano derecha debajo de la mejilla izquierda, pierna derecha flexionada en ángulo recto), y espera a que llegue la ayuda.
- Si el niño está inconsciente y no respira, invierte el orden: antes de llamar tienes que intentar la reanimación durante un minuto (cinco respiraciones de rescate, descritas en el punto B de la siguiente página) y después avisar.

No respira, inicia el ABC

Consiste en los siguientes pasos:

A: Abrir la vía aérea

Colócate a su lado, pon una mano en la frente, tira de la cabeza un poquito hacia abajo y eleva su barbilla (siempre que no sospeches lesión cervical).

B: Comprobar la respiración

Si no la percibes, ventila haciendo el boca a boca. Tapa la nariz del niño, coge aire e insúflalo poco a poco por su boca comprobando que se eleva el tórax. En el caso de un lactante, abarca con tu boca también la nariz. Mira si se eleva el pecho en al menos dos de las ventilaciones, si no sucede vuelve a comprobar si la vía aérea está abierta y repite otras cinco respiraciones (que no suba puede indicar que hay una obstrucción).

C: Valorar la circulación

Cuando el niño sigue inconsciente, no respira solo y el boca a boca no ha funcionado (ni tose ni se mueve), hay que comprobar la circulación: busca pulso en el interior del brazo o en el cuello, mira si tiene buen color de piel y si se recupera el color de la uña del dedo gordo de su manita tras apretar y soltar. Si notas pulso y el ritmo es bueno sigue con las ventilaciones (entre 15 y 20 por minuto) y comprueba cada dos minutos si puede hacerlo por sí solo.

Ante ausencia de respiración y de pulso (o pulso muy lento, inferior a 60 pulsaciones por minuto o con respiración muy irregular) hay que iniciar el masaje cardiaco (maniobras de RCP).

Cómo dar el masaje cardiaco

Pon al niño sobre una superficie horizontal, firme y segura para ambos.

-  El punto donde se debe realizar el masaje se encuentra a un dedo por encima de la boca del estómago y de la unión de las costillas (en el tercio bajo del esternón).
-  En cada compresión hay que conseguir que el pecho se hunda 3-4 cm y dejar que vuelva a su lugar, sin quitar la mano del pecho (esto implica hacerlo con cierta fuerza).
-  Has de realizar 120 compresiones por minuto (es decir, a buen ritmo, dos por segundo).
-  Cada 30 compresiones (cuenta en alto para mantener el ritmo) has de parar, hacer dos ventilaciones (mira lo que aparece en el punto B) y seguir hasta que lleguen los profesionales y le asistan.

Tipos de masaje cardiaco

Aunque la técnica es similar, el masaje cardiaco no se realiza igual si el accidentado es un niño mayorcito o si se trata de un bebé.

En el caso de menores de 1 año:

Ponte a su lado, sujeta la frente para mantener la vía aérea abierta y con los dedos índice y corazón haz las compresiones.

En mayores de 1 año:

A su lado, sujeta la frente, y con el talón de la otra mano (mantén el brazo estirado) haz las compresiones.
Al cabo de un minuto de masaje, comprueba si el niño respira y si hay pulso.
Si no lo habías hecho antes, puedes aprovechar este momento para llamar a emergencias.
Después, si no notas cambios, continúa con la RCP (masaje y ventilación) durante dos minutos más.
Comprueba y sigue haciendo lo mismo cada dos minutos hasta que llegue la ayuda o hasta que el niño respire solo.

Más información

Antes de que te encuentres en una situación en la que se precise el uso de primeros auxilios conviene que conozcas bien todo el procedimiento de actuación. Puedes encontrar más información, imágenes y detalles más precisos en la "Guía para padres sobre la prevención de lesiones no intencionadas en la edad infantil", de la Asociación Española de Pediatría y de la Fundación Mapfre. www.aeped.es

También puedes preguntar a vuestro pediatra si cuenta con algún tipo de comunicación para padres (díptico, póster, etc.) que puedas tener siempre a mano.

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