Empacho en niños, qué hacer

Si tu hijo está pálido, se queja de dolor de tripa y no quiere tomar nada, es muy probable que tenga un empacho. Te contamos cómo puedes ayudarle a ponerse bien.

empacho niños
Sally AnscombeGetty Images

Los empachos o indigestiones por exceso de comida suelen presentarse después de una celebración familiar o por haber abusado de una comida pesada. Así que, si tu hijo come “demasiado” bien y disfruta probándolo todo, vigílale de cerca, porque es más propenso al empacho que los niños inapetentes.

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D. R.

Los síntomas del empacho

El principal síntoma de la indigestión es el dolor de tripa, que suele ir acompañado de palidez facial y de un rechazo total a la comida. Algunos pequeños también presentan náuseas y vómitos. Tenlo en cuenta y deja una palangana al lado de tu hijo para que en caso de que le entren ganas de devolver, pueda hacerlo en el recipiente y no se angustie por no poder llegar al baño a tiempo. Vomitar le vendrá bien porque le aliviará la presión y la pesadez que siente en el estómago.

Y no te inquietes si tiene diarrea, porque no le ocurre nada grave: es otro síntoma de la indigestión, que le ayudará a limpiar su organismo.

D. R.

Soluciones eficaces para el empacho

Para que tu hijo se recupere pronto deberás intentar que esté tranquilo en casa y dejarle sin comer unas horas. Ojo, sin comer, pero para que no se deshidrate debe beber sorbitos de agua cada diez minutos, sobre todo si tiene vómitos y/o diarrea.

La solución para aliviarle el dolor de tripa es darle un masaje suave sobre ella, en el sentido de las agujas del reloj. Antes de empezar, frótate las manos, el calor también es calmante. Otra buena idea es ponerle unos paños calientes sobre la tripa (¡antes comprueba que no queman!). Por lo general, el empacho desaparece sin medicación, sólo con el ayuno, por lo que al cabo de 12 o 15 horas es seguro que tu hijo empezará a sentirse mucho mejor.

Cuando le entre hambre, dale arroz hervido, zanahoria rallada o manzana. Debe comer muy poco, para que no le duela el estómago ni devuelva. Si lo tolera bien y no vomita podrás empezar a ofrecerle otros alimentos algo menos ligeros, como una tortilla francesa, jamón de York o pollo a la plancha. Dile que coma despacio y mastique mucho cada bocado. Al día siguiente estará bien del todo.

D. R.

¡Ojo a los atracones de los niños!

Si tu hijo ha sufrido un empacho, seguro que no quiere volver a repetir la experiencia. Para evitar que vuelva a pasarle, recuerda:

- No dejes a su vista ni a su alcance alimentos como chocolate, galletas, turrón...
- En las fiestas familiares, encárgate de servirle sólo tú. En estas ocasiones suele ocurrir que todos quieren dar a probar cosas nuevas al niño. Y eso es precisamente lo que origina el empacho: comer mucho y de manera desordenada.
- Si le gusta “picar” a deshoras, déjale hacerlo, pero sólo alimentos sanos.
- Si es muy glotón y come “con los ojos”, sírvele siempre su ración en un plato pequeño. Así le parecerá que le has servido más y se sentirá más saciado.

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