Dieta vegana: ¿adecuada para niños?

Consiste en no tomar leche, huevos, queso, carne o pescado. Esta opción personal de los adultos ¿es adecuada para sus hijos? ¿Es esta dieta compatible con el crecimiento?

 

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Ningún alimento de procedencia animal

Mientras los ovolactovegetarianos no comen carne ni pescado, pero sí otros alimentos de procedencia animal como la leche, el queso y los huevos, los veganos son vegetarianos estrictos que no consumen nada que venga de ningún ser vivo, tampoco miel. Los seguidores de esta dieta lo hacen por motivos éticos, medioambientales o de salud, ya que consideran que este tipo de dieta es más saludable y previene enfermedades. Los nutrientes que necesitan les llegan de las legumbres, los cereales integrales, la fruta, la verdura, los frutos secos, las semillas, la leche y el yogurt de soja, el seitán -carne vegetal-, la quinoa, etc...

Los expertos señalan que para dar esta dieta a un niño se necesita saber mucho de nutrición y planificar un menú equilibrado para no dejarle sin las proteínas, el calcio, las grasas y las vitaminas que necesita para crecer y desarrollarse, además de acudir a revisiones periódicas durante la infancia y tomar los suplementos adecuados.

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Las dietas más restrictivas no son aptas para niños

“Hay que destacar que algunas formas más restrictivas, como la dieta crudívora, que solo toman alimentos crudos vegetales, la frugívora, que solo toman frutas, y la macrobiótica, no se recomiendan en la infancia, porque es casi imposible alcanzar con ellas los requerimientos nutricionales de diversos nutrientes.

Pero cuando una dieta vegetariana y vegana está bien planificada no se producen problemas con el crecimiento y desarrollo de los niños que la siguen, aunque es cierto que los niños y niñas veganos suelen ser más delgaditos”, explica Catalina Santana Vega, pediatra miembro del Comité de Gastroenterología y Nutrición de la AEPAP (Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria).

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Controles pediátricos frecuentes

La polémica saltó el pasado verano cuando un tribunal italiano quitaba la custodia a los padres de un niño cuya dieta vegana le había llevado a la desnutrición y una niña de 2 años era ingresada en la UCI porque mostraba problemas neurológicos y de motricidad por carencia de vitamina B12.

Los especialistas están de acuerdo en afirmar que se trata de negligencias, porque suprimir los alimentos de origen animal, en principio no supone ningún peligro, pero siempre que los reemplacemos por alimentos vegetales que proporcionan los mismos nutrientes y que durante la infancia el niño lleve un control por su pediatra. Si esta dieta no se lleva adecuadamente, la falta de nutrientes condicionará su crecimiento y desarrollo neurológico.

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Cuidado con el déficit de vitamina B12

“Los bebés hijos de madres veganas que se alimenten de leche materna durante los primeros 6 meses de vida recibirán todos los nutrientes que necesitan a través de la madre, siempre que ésta esté tomando suplementos de vitamina B12, un suplemento que tienen que tomar todas las personas que sigan una dieta 100% vegetal, ya que es la única vitamina que no pueden aportar los vegetales”, explica Míriam Martínez-Biarge, pediatra y vegetariana, autora de www.mipediatravegetariano.com.

Mientras la leche materna sea el alimento principal del bebé, éste no necesita suplemento, pero cuando la dieta del niño vegano ya tiene el 50% de otros alimentos diferentes, aproximadamente al año de edad, ya hay que comenzar a darle suplemento de vitamina B12, generalmente por vía oral y una vez por semana. A partir del año, si no puede tomar leche, ya puede tomar bebidas de soja, arroz o almendra que venden en cualquier supermercado.

Por otra parte, y según indica la pediatra Catalina Santana Vega, “los vegetarianos necesitan también en ocasiones recibir suplementos de vitamina D, porque, aunque la fuente principal de esta vitamina se obtiene en la piel por la acción de la luz solar, también se obtiene consumiendo productos lácteos fortificados”.

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Combinar nutrientes para compensar

Es una dieta que requiere de un periodo de formación y aprendizaje y se recomienda siempre acudir a un nutricionista y a un pediatra para establecer correctamente los hábitos alimentarios de la familia.

Por ejemplo, las proteínas animales tienen más valor biológico que las vegetales y se absorben mejor. Por ello, para ayudar a su absorción y a sacar todo su potencial, te recomendarán combinar diferentes proteínas vegetales con otros aminoácidos diferentes que se complementen y consigan hacer una proteína de mayor valor. “Por ejemplo, las legumbres conviene combinarlas con cereales, en sus diversas preparaciones como pan, arroz, cuscús, cereales germinados, porque así complementan los aminoácidos y mejora la calidad de las proteínas”, explica la Dra Catalina Santana.

Su colega, el Dr Ángel José Carbajo Ferreira, pediatra miembro del Comité de Gastroenterología y Nutrición de la AEPAP, indica que además, para mejorar la absorción del hierro presente en las legumbres y vegetales, conviene que en la misma comida se incluyan alimentos ricos en vitamina C. Igualmente las frutas y verduras deben estar presentes en todas las comidas porque aunque su aporte calórico no sea alto, en cambio proporcionan la gran mayoría de vitaminas y minerales necesarios”.

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¡Que no falten legumbres en su dieta!

“No se deben restringir las grasas en la dieta del niño, ya que contribuyen al aporte de energía que tanto necesitan (cada gramo de grasa aporta 9 kcal). Entre las opciones para niños veganos se incluyen el aceite de oliva, las frutas grasas como el aguacate, el aceite de semillas y los frutos secos, que para los menores de 3 años se deben preparar con mucho cuidado, siempre molidos o machacados para evitar el atragantamiento”, explica el Dr Ángel José Carbajo Ferreira.

Míriam Martínez-Biarge habla de la importancia de las legumbres: “Son fuente de proteínas y minerales como el hierro y el zinc, los nutrientes presentes en la carne. Además, las legumbres tienen baja cantidad de grasa y grasa saturada y no tienen colesterol”.

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La importancia de los análisis de sangre

Algunos pediatras pueden recomendar a las familias ovolactovegetarianas y veganas que, aunque pretendan en un futuro no alimentar a sus hijos con carne o pescado que, por lo menos y a partir de los 6 meses, se lo ofrezcan solamente un par de días seguidos para poder descartar alergias. El hierro y la vitamina B12 son los micronutrientes de mayor interés para el pediatra, por lo que evaluarán la posible necesidad de suplementos después de una analítica.

En el caso de los niños veganos hay que suplementar siempre con B12 porque no consumen ningún alimento que contenga dicha vitamina, pero muchos especialistas son partidarios de dar suplementos de B12 también a los niños vegetarianos, aunque siempre se les hace una analítica previa que controle la hemoglobina, el hierro y los niveles de B12. El motivo es que, aunque es cierto que no es peligroso dar B12 aunque no se esté deficitario, si el niño tiene las reservas de hierro un poco al límite (muy común a esta edad), puede ocurrir que un exceso de B12 en el organismo consuma el hierro y termine provocando anemia. De ahí la importancia de un control.

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Ejemplo de menú para un niño de 4 años

La pediatra Míriam Martínez-Biarge nos pone un ejemplo de lo que sería un menú diario para un niño vegano de 4-5 años de edad.

- Desayuno: Fruta, pan con hummus o pan con aceite y tomate, con aguacate o mantequilla de cacahuetes. Otra opción es un batido de leche vegetal, fresas, plátano y mantequilla de almendras o muesli con leche de almendras o gachas de avena con compota de manzana.
- A media mañana y merienda: Fruta o yogur de soja. También puede tomar una mezcla de frutos secos y semillas (nueces, avellanas, semillas de girasol y calabaza, higos...)
- Para comidas y cenas: Curry de verduras con lentejas y arroz, macarrones con boloñesa de soja, hamburguesa de seitán con patatas y guisantes, lasaña de setas y verduras, sopa de alubias con tomate, salteado oriental de verduras y pistachos, pizza de verduras y tofu o ensalada de cuscús y garbanzos.

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