Cómo actuar ante percances en la playa

¿Sabrías qué hacer si tu hijo se corta con una roca, le pica una medusa, tiene una insolación...? Toma buena nota.

 

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Corte de digestión

Para evitar el síncope (hidrocución o shock termodiferencial) también conocido como corte de digestión, no es tan importante cumplir el tiempo de espera tras la comida, como la forma en la que se entra en el agua. Hacerlo poco a poco, acostumbrando al cuerpo, mojándose los tobillos, las muñecas, la nuca y el estómago, puede reducir el riesgo de que aparezca.

Si a tu hijo le sucede, sácale del agua, asegúrate de que respira y túmbalo de lado, por si vomita, en posición lateral de seguridad (la mano contraria al lado de apoyo ha de estar bajo su carita y la pierna contraria a la de apoyo, doblada en ángulo recto). Después pide ayuda.
Si no respira, ponle boca arriba, coloca su nuca lo más abajo posible e inicia el soporte vital básico (en las páginas siguientes indicamos cómo hacerlo). Mientras, alguien debe buscar ayuda.

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Insolación y golpe de calor

Aunque son conceptos diferentes, pueden presentarse unidos.
La insolación es un agotamiento causado por exceso de calor solar acompañado de deshidratación. Se manifiesta con subida anormal de temperatura, piel caliente y enrojecida, intensa sudoración, náuseas y calambres musculares.
El golpe de calor puede surgir sin sol, si las condiciones de calor intenso y deshidratación se mantienen. Síntomas: piel caliente y seca, pérdida de consciencia, respiración y pulso rápidos pero débiles y, en algunos casos, convulsiones.
Ambas situaciones son peligrosas, hay que llevar al niño a la sombra, refrescarle el cuerpo con paños mojados o toallitas humedecidas (en nuca, muñecas, ingles, pecho, tobillos) y, si está consciente, darle agua. Si no lo está, hay que pedir ayuda urgentemente y trasladarlo a un centro de salud.

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Heridas en los pies

Andar por la arena favorece la formación del arco plantar, mejora el equilibrio y estimula el sentido del tacto. Pero andar no es correr y el niño no debe correr descalzo, porque cualquier concha minúscula, palito o resto de alga seca oculto entre la arena puede causarle un buen corte. Tampoco debe dar patadas a la arena sin ton ni son.
Si se hace una herida, lávale bien con agua de mar, la sal es un buen antiséptico; y con un pañuelo de papel mantén unidos los bordes de la herida, durante 10 minutos. Luego, llévale a la caseta de primeros auxilios para que le desinfecten bien, le curen y cubran la zona herida.

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El peligro de las medusas

Si en la playa hay aviso de medusas, el baño estará prohibido y también lo estará jugar con las que llegan a la orilla. No es adecuado cogerlas, ni meterlas en un cubito, ni tocarlas. En un descuido, el niño puede contactar con sus tentáculos urticantes, que le causarán un intenso dolor con inflamación y enrojecimiento de la piel.
Si sucede, lava la zona herida con agua salada, nunca dulce; si has llevado a la playa una neverita y tienes vinagre para la ensalada en ella, úsalo; después aplica frío (hielo en un paño o un bote de refresco) y acude a la caseta de socorro. En algunos casos la reacción a la picadura puede ocasionar dificultad respiratoria que precisa asistencia urgente y conviene que los profesionales estén al tanto de la situación.

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Cómo actuar ante un ahogamiento

Esperemos que jamás tengas que enfrentarte a esta situación, pero no está de más saber actuar. Lo primero es sacar al niño del agua, tumbarle sobre el suelo y...
A. Comprobar si está consciente o no. Si lo está, túmbale de lado por si vomita; si no lo está, colócale boca arriba y abre la vía aérea (pon la mano en su frente, echa la nuca hacia atrás, subirá el mentón, baja la mandíbula y asegúrate de que no hay nada en la boca).
B. Acércate para oír si respira (se mueve el pecho, notas aire en tu mejilla...).
C. Mira si tiene pulso, pon dos dedos en el cuello (a ambos lados de la tráquea). Si no respira o no tiene pulso, inicia el soporte básico mientras alguien pide ayuda.

Soporte vital básico
Si no tienes formación en este área, pide ayuda inmediatamente al socorrista. En su defecto o hasta que llegue el profesional:

-  Ventila si no respira. Si se trata de un bebé, incluye en el boca a boca también su nariz; en niños más mayorcitos, el boca a boca. Mira si se eleva el tórax.
-  Si no tiene pulso inicia el masaje cardiaco: si es un lactante comprime con los dedos índice y medio a 2 cm bajo la línea de las tetillas (con el talón de una mano en niños) bajando el esternón 4 cm a un ritmo de 30 compresiones y 2 ventilaciones. Cada dos minutos comprueba si tienes éxito.

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