Picaduras de bichos: ¿cómo actuar?

¿Cuáles son las picaduras de insectos y otros animales más frecuentes? ¿Qué puedes hacer para evitarlas o aliviar las molestias si ya se han producido? Te lo contamos.

 

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Abeja y avispa

La avispa puede picar varias veces; la abeja una, pero deja su aguijón clavado.

Ambas picaduras duelen mucho.

“El niño tiene la sensación de que le inyectan algo”, dice la experta.

¿Qué hacer?
Lavar con agua fría y jabón y, si el aguijón de la abeja se ha quedado dentro, tratar de sacarlo con unas pinzas (tirando de la parte dura, la que está clavada, no del saquito superior del aguijón, que contiene el veneno).

El veneno es alcalino y puede neutralizarse con algo ácido, como el vinagre.

También va bien, para aliviar, el hielo envuelto en un trapo. O una loción de calamina.

“Poner barro no tiene sentido e incluso puede infectarle”, advierte Cristina Pla.

Si persiste el dolor, dale un antihistamínico por vía oral.

Si tu hijo es alérgico (no se manifestará en la primera picadura, sino en las siguientes), sufre vómitos y mareo, el bicho le ha picado en la lengua o aparece hinchazón en la boca y los ojos, ve a urgencias.

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Mosquito

Actúa sobre todo al amanecer y al anochecer, en zonas húmedas, provocando un pequeño habón rojo y picor.

Si las picaduras se multiplican el malestar es mayor.

Sus zonas preferidas son las manos, los brazos, los tobillos y el cuello. Ponle a tu hijo un repelente (crema, spay o barra) apto para niños. 

¿Qué hacer?
Lava bien la zona con agua y jabón y aplica frío (hielo envuelto en un paño, una bolsa de guisantes congelados...) y una pomada a base de calamina que le alivie el picor.

Ten en cuenta que, cuanto más se rasque, más le picará.

Si se le infecta por rascarse con las uñas sucias deberás aplicarle una crema corticoide con antibiótico y darle un jarabe antihistamínico para niños.

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Pulga

Encuentra su refugio en espacios cálidos como el pelo de ciertas mascotas (perros, gatos...).

Sus picaduras se producen sobre todo en las piernas del niño y dejan lesiones en línea: entre tres y cuatro picotazos juntos.

“Se dice que las pulgas desayunan, comen y cenan”, bromea la dermatóloga.

Al provocar una reacción vascular, el dolor se puede alargar una semana.

¿Qué hacer?
Si tienes mascota, vacúnala, y si llevas a tu hijo a un parque con animales y luego se rasca, vigila.

Si le pican, lava con agua y jabón y aplica frío, vinagre o una loción de calamina.

Evita que se rasque y, si el dolor es muy intenso, pregunta en farmacias por una pomada con hidrocortisona. 

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Araña y escorpión

La mayoría de arácnidos –arañas y escorpiones– se encuentran bajo las piedras y entre los arbustos.

Su picadura deja dos puntos rojos simétricos con un dolor muy intenso.

La de la araña no es letal en nuestro país, pero la del escorpión puede serlo en menores de 10 años. En caso de reacción adversa (náuseas, mareo, respiración agitada, fiebre, manchas en la piel separadas de la picadura), inmoviliza la zona y evita que el niño corra, para que el veneno no se extienda, y acude con urgencia a un centro médico.

¿Qué hacer?
Desinfectar con agua fría y jabón, administrar analgésico contra el dolor e incluso, en el centro de urgencias, una inyección de anestésico local sin adrenalina.

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Garrapata

Vive en el campo, entre la maleza.

Su picadura se suele producir detrás de las orejas, en el cuero cabelludo o en la nuca de los humanos.

Deja una úlcera enrojecida y, como la garrapata se introduce en la piel, puede que la veas anclada.

El peligro radica en que puede transmitir enfermedades infecciosas, de ahí la importancia de extaerla en las primeras 48 horas.

“Si la garrapata se queda varios días hay que realizar análisis de sangre para descartar enfermedades”, advierte la experta.

¿Qué hacer?
La cabeza ha de caerse sola.

Si la garrapata se ha quedado incrustada, no la extraigas a la fuerza.

Lo mejor es poner alcohol. Si no se suelta, intentar extraerla con unas pinzas, presionando para extraer la cabeza.

El calor no es recomendable porque puede hacer que se introduzca más en la piel.

Limpia bien la lesión con agua y jabón y aplica una crema con antibiótico.

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Medusa

Este animal marino tiene unos largos tentáculos con células urticantes cuyo contacto con la piel provoca enrojecimiento e inflamación, dolor intenso y mucho picor.

¿Qué hacer?
De entrada, limpiar siempre con agua salada, jamás con agua dulce.

“El veneno de la medusa se halla en unos saquitos y si se lavan con agua dulce, al ser de menor densidad, los acaba rompiendo”, explica la dermatóloga.

Si hay tentáculos adheridos a la piel no los retires con las manos, utiliza guantes.

Frota suavemente con un pañuelo para extraer los restos adheridos, pero no rasques la zona afectada con una toalla o con arena.

El vinagre o el limón también van bien, empapa una gasa y déjala unos minutos sobre su piel.

Evita que le dé el sol en la zona afectada.

En caso de que la inflamación sea intensa aplícale una crema con corticoides y antibiótico para calmarle y dale un antihistamínico oral.

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