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D.R.

Aunque los niños parecen tener un ángel que vela por ellos, su audacia, su imprudencia y la falta de conocimiento sobre sus propios límites los exponen a tantas situaciones de riesgo que siempre puede surgir el percance. Hasta los 7-8 años la marcha del niño no alcanza la estabilidad y lo mismo sucede con su equilibrio. Por eso es tan común que se caigan, especialmente en situaciones de juego que impliquen desplazamiento y equilibrio (bici, patines, patinete...).

Ante una caída, el mecanismo de defensa desarrollado por el propio instinto es poner las manos para frenar el golpe, siendo la muñeca la principal afectada por su función de absorción del impacto.

Dicho impacto puede ocasionar inflamación en la zona y consecuentemente, provocar el característico dolor localizado. Si el dolor es muy intenso o persistente, es posible que sea debido a un esguince (una contusión en el ligamento que sujeta la articulación).

Generalmente, suele tratarse de un estiramiento o distensión de ese ligamento, aunque en golpes muy fuertes puede llegar a romperse de forma parcial o en su totalidad.

Si te ves en esta situación, improvisa un cabestrillo para tu hijo con una chaqueta o una camiseta de manga larga. Átale las mangas al cuello, pídele que descanse el brazo dentro; de este modo estarás ayudándole a mantener la zona lo más inmóvil posible. Entonces será buen momento para llevarlo al médico.

Diagnóstico confirmado

Habitualmente, su enfermera/o puede realizar una exploración primaria para categorizar y clasificar el estado de la lesión, proceso llamado triaje. Posteriormente, su pediatra puede realizar la segunda valoración y si lo considera oportuno, recomendaros aplicar hielo para disminuir la inflamación de la zona (con bolsa de hielo envuelta en un paño, para no quemarle la piel) y de ese modo favorecer la disminución del dolor.

Si durante la exploración el médico detecta patrones característicos de daños mayores, puede derivaros al traumatólogo. El especialista comprobará el grado de inflamación, el hematoma y si el dolor ante la palpación aumenta en la zona del ligamento.

Siempre que sea necesario y en caso de sospechas por parte del médico sobre otro tipo de problemas como una pequeña fisura en el hueso, una rotura en el cartílago de crecimiento o la rotura del ligamento, puede solicitar realizar una radiografía.

En el caso que el diagnótico sea: "esguince leve", el personal sanitario puede inmovilizar la zona y el médico indicar un medicamento para aliviar el dolor, siempre que lo considere.

Nurofen Pediátrico 20 mg/ml suspensión oral sabor naranja o sabor fresa y Nurofen Pediátrico 40 mg/ml suspensión oral sabor fresa (ibuprofeno) son medicamentos indicados para aliviar el dolor leve o moderado y la fiebre a partir de 3 meses de edad. Para menores de 2 años debe consultarse siempre con el médico. Con el mismo principio activo, existe otra forma farmacéutica, Nurofen Junior 100 mg cápsulas blandas masticables (ibuprofeno) indicado para el tratamiento ocasional del dolor leve a moderado y la fiebre a partir de los 7 años (20 kg) y hasta los 12 años (40 kg). Ambos medicamentos no deben administrarse en caso de úlcera gastroduodenal. Por favor, lea las instrucciones de este medicamento y consulte a su farmacéutico.

Seguidamente y con el alta médica, os podéis ir a casa y deberéis acudir a las visitas de control que realizará su enfermera/o y/o pediatra.

Claves para cuidar un esguince de muñeca en casa

Una vez en casa, y en caso de que el médico haya considerado oportuno recetar un medicamento para aliviar el dolor, sigue con la pauta y dosificación que te haya indicado y si es necesario, mantén la terapia de frío durante cinco minutos cada hora, en las tres horas siguientes al impacto.

Siempre que sea posible, procura que mantenga el brazo en cabestrillo, con la muñeca por encima de la altura del corazón; le ayudarás a reducir el flujo de sangre y, por tanto, favorecer la disminución de la inflamación. Y, por supuesto, nada de juegos que impliquen usar y golpear la zona dañada y si es posible, evitar nuevas caídas durante al menos un mes. El reposo de la muñeca dolorida es la mejor terapia.

Durante su baño diario es recomendable cubrirle con una bolsa el sistema de inmovilización que le hayan puesto y que mantenga la muñeca en alto.

Cómo prevenir futuros esguinces de muñeca

Mantener inmóvil y sin uso durante un tiempo prolongado una zona determinada del cuerpo favorece la debilidad de esta. Cuando el pediatra retire el vendaje conviene fortalecer la zona lesionada para que ante una eventual caída no vuelva a repetirse el problema. Para ello está recomendado realizar baños de contraste (alternar agua fría con agua templada-caliente) y realizar movimientos a derecha e izquierda o de arriba a abajo, dentro del agua. También es muy oportuno, sumergir la muñeca en agua bastante fría y hacer movimientos de barrido (similar al de pasar hojas).

La natación es la actividad perfecta para tonificar el ligamento. Si no es posible desarrollar dicha actividad, se puede imitar en seco los movimientos del estilo braza.

Al mes y medio de este percance el niño debería notar una gran mejoría. Si sigue manifestando dolor, sería conveniente una nueva valoración por parte del traumatólogo, por si la lesión fuese susceptible de necesitar fisioterapia.

En cuanto a las tardes de parque y a volver a disfrutar de los juegos infantiles propios de la edad, ¡ahora sí es el momento! (sin obsesionarse ni condicionar la elección del niño sobre el uso de patines, toboganes, bicicletas, etc.). Una vez que la lesión está recuperada no hay inconveniente en que el niño realice estas activades, eso sí con protecciones tipo casco, rodilleras y muñequeras.

Nurofen Pediátrico es una marca de Reckitt Benckiser Healthcare, S.A.

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