Cómo distribuir el peso de la mochila del cole correctamente para evitar que al niño le duela la espalda

El exceso de peso de las mochilas escolares puede derivar en problemas de espalda. Una buena distribución de los libros y materiales puede ayudar a prevenir este tipo de problemas.

Los niños en edad escolar están en pleno desarrollo, por lo que no podemos dejar que el exceso de peso de las mochilas desemboque en problemas de espalda. Una buena distribución de los libros y materiales y solo llevar en la mochila lo imprescindible son dos buenos trucos para prevenirlos.

En primer lugar, es fundamental que la mochila que utilice nuestro hijo esté acorde con su edad y talla para evitar problemas en la zona lumbar y dorsal. Según el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) las mochilas deben situarse cinco centímetros por encima de la cintura y no deben pesar más del 10% o 15% del peso de la persona.

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En cuanto a la distribución de peso, la marca mexicana de accesorios Cloe ofrece consejos para hacerlo de una forma efectiva.

  • Para conseguir la mayor comodidad a la hora de llevar la mochila, los objetos más pesados, como los libros, deben situarse pegados a la zona de la espalda, que suele estar más acolchada y dar soporte.
  • No sobrecargar la mochila es fundamental. Lleva a clase únicamente lo que sea necesario. El niño debe aprender a organizarse la mochila el día anterior atendiendo a las asignaturas que va a cursar el día siguiente y los materiales que va a utilizar.
  • Mochilas con compartimentos. Los compartimentos nos permiten poder repartir el peso estratégicamente.
  • La mochila debe cargarse sobre los dos hombros, nunca sobre uno solo. Las modas hacen mucho daño, y en este sentido, literalmente. Sostener la mochila únicamente sobre un hombro puede causar tensión en la zona y mucho dolor.
  • Si la mochila es demasiado pesada, conviene incluso descansar de su peso cada 15 minutos.
  • Medir el peso del material escolar. Debemos procurar no escoger cuadernos demasiado pesados o gruesos, que tengan preferiblemente tapas blandas, que sean de plástico… y evitar materiales de metal.
  • Es conveniente optar por mochilas de ruedas. En el caso de optar por mochilas tradicionales, conviene cerciorarse de que dispone de correas ajustables, que está reforzada para distribuir el peso y que este no se acumula en la parte baja de la espalda.

    Por su parte, los colegios también podrían ayudar a esta labor y proteger la espalda de nuestros hijos, por ejemplo, incorporando taquillas en las que los niños puedan dejar sus libros y materiales y no tengan que transportarlos cada día. Sin embargo, como la mayoría de los colegios no dispone de este sistema, lo mejor es que tengamos en cuenta estos consejos y ayudemos a nuestros hijos en la medida en que se pueda.

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