Claves para no tener sustos cuando metas en el agua a tu bebé

Todos los juegos de playa o piscina son divertidos, pero es necesario hacerlos con precaución. 

Según Cruz Roja, un tercio de los ‘malos tragos’ en las piscinas tienen como protagonistas a menores de 14 años.

Para evitar sustos con los niños a la hora de bañarse en la piscina o el mar, hay que seguir los siguientes consejos.

Empieza por meterle en el agua poco a poco, no de golpe (aparte de la higiene, esa es una de las razones por las que tienes que duchar al niño antes de entrar). Y es que, los síndromes de hidrocución –desvanecimientos provocados por entrar demasiado deprisa en el agua– afectan más a niños que a adultos porque su reflejo de inmersión (que supone una ralentización del sistema circulatorio al entrar en contacto con agua fría) es más acusado que en los mayores.

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“Y no prolongar las sesiones demasiado. Dependiendo de su edad puede estar en el agua, como máximo, una hora. La piel de gallina es el mecanismo que tiene nuestro cuerpo para combatir el frío; en cuanto aparece, hay que sacar al peque del agua”, explica el pediatra de SEMERGEN Francisco Javier Pellegrini.

En general, basta con 10 minutos de baño –en mar o piscina–; sácalo, que se seque y entre en calor, y si quieres vuelve a meterle, pero no más de ese tiempo seguido.

El Comité de Prevención de Accidentes y Lesiones de la Asociación Española de Pediatría recomienda el chaleco hinchable frente al flotador tipo rosco o los manguitos.

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