Meningitis, síntomas y tratamiento

Debido a la gravedad de la enfermedad, conocer sus síntomas e identificarlos a tiempo puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define esta enfermedad como una inflamación de las meninges (tejidos que recubren el cerebro y la médula espinal) causada por agentes infecciosos como bacterias, virus y otros microorganismos como los hongos.

Se estima que el 10% de los afectados por esta enfermedad fallecen, aunque en algunos tipos de meningitis el porcentaje es mucho mayor. También puede tener graves secuelas tras superar la enfermedad que se dan en el tiempo.

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Según el agente infeccioso que provoca la enfermedad existen 4 tipos diferentes de meningitis: bacterianas, víricas, por hongos y por parásitos. Se estima que esta enfermedad afecta a un millón de personas en el mundo anualmente y la mejor forma de prevención son las vacunas, aunque no existen para todos los tipos de meningitis. Actualmente las hay para la meningitis por neumococo y por meningococo tipo B y C. En España, como ocurre con todas las vacunas, son las Comunidades Autónomas las que establecen si estas se financian o no y a qué grupos de riesgo se destinan. Por lo que si tienes alguna duda, es recomendable que contactes con vuestro pediatra y que os informe sobre la situación en vuestra Comunidad.

¿Cuáles son los síntomas de la meningitis?

Detectar la enfermedad lo más rápido posible y llegar a tiempo al hospital puede ser lo que marque la diferencia entre la vida y la muerte.

Los síntomas de esta enfermedad son: fiebre alta, dolor de cabeza intenso, rigidez de nuca, náuseas, vómitos, fotofobia y estados de confusión. Otros síntomas preocupantes son la aparición manchas color vino en la piel (petequias) o que el paciente se encuentre muy decaído a pesar de que le hayamos bajado la fiebre con antitérmicos. Ante estas manifestaciones es necesario que contactemos con el médico de forma inmediata para que nos indique los pasos a seguir.

Como ya hemos visto, los síntomas propios de la fase inicial son parecidos a los de la gripe, sin embargo, cuando se produce una meningitis, el empeoramiento del paciente se produce en pocas horas.

La meningitis es contagiosa

La meningitis se contagia mediante las gotas de saliva infectadas por la bacteria que se pueden transmitir al estornudar, toser o hablar. Por esta razón, es aconsejable que se aplique un tratamiento profiláctico o una vacuna a las personas que hayan tenido contacto o convivan con el enfermo.

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