Niños culturistas, ¿dónde está el límite?

Una nueva estrella del culturismo infantil depierta de nuevo el debate. 

Chen Yi es ya un icono entre los niños culturistas. El pequeño de siete años levanta pesas y hace la bandera humana con un dominio que podría dejar de piedra a cualquier adulto que venere la doctrina. Su nombre es solo uno de los muchos que brilla en la lista de esos pequeños adultos culturistas a los que generalmente sus padres han inculcado el gusto por la actividad. ¿Qué os parece esta nueva moda de llevar a los pequeños al gimnasio para entrenar?

Las opiniones al respecto son variadas y la polémica que suscitó en su día el caso de los hermanos rumanos Giulianu y Claudio Stroe, de cinco y siete años respectivamente, ha resurgido con el nacimiento de esta nueva estrella. El mayor de los Stroe ya acude a competiciones relacionadas con la disciplina y tiene más de 23 mil seguidores en Instagram. Por debajo de él, a muy corta distancia, se encuentra Brandon Blake, que a sus siete años se ha dado a conocer como “The Beast”. ¿Conseguirá el pequeño chino superar a sus competidores?

Pese a la extendida creencia de que el culturismo o los entrenamientos de fuerza para niños ponen en riesgo su crecimiento e interfieren en su desarrollo, lo cierto es que no existe ningún estudio que pueda probarlo por el momento. De ahí que el debate siga tan vivo a pesar del paso del tiempo, pues frente a los que piensan de esta manera están quienes creen que los entrenos de fuerza ayudan a los menores prevenir la obesidad y el sedentarismo. Aseguran además los educan en el desarrollo de una vida sana.

El culturista y autor de numerosos libros defitness, Bill Pearl, dice en su libro La Musculación que “los niños deben ser lo suficientemente maduros para saber por qué realizan un entrenamiento”. Asegura asimismo que existe un elevado riesgo de traumatismo y que los pequeños no soportan tanta presión como los adultos. Por estas cosas, son comunes las pequeñas fracturas y estas sí pueden retrasar su crecimiento. Considera imprescindible la supervisión de un experto y recomienda evitar deportes de competición con niños porque, dice, no alcanzan los niveles de testosterona adecuados para someterse a ese tipo de sesiones. Quizá la frase que mejor resume el pensamiento de este culturista es la siguiente: “los niños no son adultos pequeñitos”.

¿Debemos entonces dejarles acudir al gimnasio porque es ahora lo que está de moda? ¿Debemos creer que este hábito favorece su salud por temas de disciplina y capacidad muscular? ¿O es mejor que, por el contrario, los acostumbremos a realizar las actividades que comúnmente han sido propias de su edad? Por fortuna, quienes mantienen una y otra postura están de acuerdo en que los deportes de equipo mejoran el carácter del niño y los recomiendan muchísimo.¿Sabíais por ejemplo que el fútbol mejora su velocidad de atención? Ante casos como estos, ¿creéis que lo más acertado es quedarse en el punto medio?

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Salud infantil