¿Cómo ayudo a mi hijo con EII?

La enfermedad inflamatoria intestinal cada vez afecta a más menores en España. Lo mejor es ayudar a los pequeños a normalizar su situación. Aquí te dejamos algunas recomendaciones.

Durante las dos últimas décadas, la incidencia de la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) se ha triplicado en España en menores de 18 años, y cada año se diagnostican entre 200 y 300 nuevos casos.

La EII se puede manifestar a cualquier edad, sin embargo suele desarrollarse con más frecuencia entre los 11 y los trece años, edad clave para el crecimiento del niño.

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Algunos de los síntomas más habituales son diarrea, ruidos abdominales, ir frecuentemente al baño… Ante cualquier duda lo mejor es acudir al médico para poder realizar un diagnóstico precoz y, por tanto, un mejor pronóstico.

La Unidad para el Cuidado Integral de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal Pediátrica (UCIEII-P) del Hospital Sant Joan de Déu, en Barcelona, organizó una vez más un campamento para que pacientes pediátricos con EII aprendiesen a normalizar su patología. El objetivo era ayudar a los niños a afrontar de forma positiva la EII, una enfermedad crónica y autoinmune que engloba la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa.

Cualquier iniciativa es buena para hacerles sentir que no están solos y que son comprendidos por todos los demás.

Profesionales del Hospital Sant Joan de Déu proponen estas recomendaciones para papás y cuidadores de niños con EII:

- Solicita toda la información necesaria. Cuanto más sepas sobre la enfermedad mejor vas a poder ayudar a tu pequeño a aceptarse y adaptarse.

- Cada caso es único y por ello hay que individualizarlo. Por eso, entre la familia y el equipo médico se debe buscar la normalización del pequeño sin sobreprotegerle demasiado.

- Mantente siempre en contacto con su equipo médico, confía en ellos y seguid una vigilancia cercana a su evolución.

- Cumplid estrictamente los tratamientos de mantenimiento pautados en cada caso.

- Es importante que el niño se acostumbre a lo largo de su infancia a tomar unas medidas de autocuidado para manejar adecuadamente su enfermedad.

- Mostraos siempre fuertes y con entereza. El niño no os puede ver preocupados o derruidos porque esto le afectará más.

- Además, el contacto con otras familias que hayan pasado por lo mismo os resultará tranquilizador, reconfortante y beneficioso.

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