Evita que tu niño sufra infección por hongos

Son muy contagiosos, por ello debemos ser muy cuidadosos para evitar que nuestro hijo los sufra, especialmente en verano.

La infección por hongos aparece por contagio directo (las manos) o, indirectamente, por utilizar ropas comunes contaminadas, por pisar superficies húmedas de lugares públicos o por usar chupetes o tetinas mal esterilizados. Por eso, sigue estas medidas:

  • Extrema la higiene. Lávate bien las manos antes de prepararle el biberón o de darle el pecho y después de cambiarle el pañal y ponerle la crema. Y no olvides desinfectar bien las tetinas, las roscas, el chupete y el biberón.
  • Baña todos los días al bebé. Y seca bien la zona de los genitales (sobre todo en los pliegues). Además, cámbiale el pañal con frecuencia. “La dermatitis del pañal (irritación de la piel por el efecto del pis, las heces y la oclusión del pañal) puede infectarse por hongos”, indica el pediatra Javier González-Valcárcel.
  • Acostumbra al niño a usar sandalias de agua. El niño debe llevar chanclas o zapatillas de agua cuando estéis en la piscina o en la playa, en especial si entra en los baños, duchas o vestuarios. Y después del baño, sécale bien los pies.
  • Cómprale un calzado que sea adecuado. Debe utilizar calzado de piel o de tela, nada de plástico, y calcetines de algodón. En verano el pie suda mucho, por eso lo más aconsejable es que cambie de zapatos dos veces al día, de modo que unos puedan secarse por completo mientras utilizalos otros. También es importante evitarlas rozaduras causadas por los zapatos, que son un foco de infección por hongos.
  • Ponle ropa interior de algodón. Estas prendas han de ser de materiales naturales y no deben quedar ceñidas,para que no le rocen y pueda transpirar.
  • Evita que comparta ciertos artículos. No debe compartir con otros niños toallas, zapatos, calcetines, sombreros, gorras ni adornos de pelo (horquillas, cintas, lazos).
  • Cuida mucho la limpieza de la ropa de casa. Cambia con frecuencia las toallas y la ropa de cama y lávalas en agua caliente.
  • Presta especial atención a las mascotas. La transmisión puede ir asociada al contacto con animales domésticos (perros y gatos). Si tienes mascotas, extrema la higiene. Han de estar al día de las vacunas pertinentes y de las visitas al veterinario. Si vais al campo y os encontráis animales (perros, gatos, conejos, ovejas), lo mejor es que los niños no los toquen, sobre todo si observas que el animal tiene problemas en la piel.
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