¿Cómo evitar el mal aliento de los niños?

Vigílale cuando se lave los dientes, porque el mal cepillado es la causa más común de este problema.

El mal aliento o halitosis es un problema relativamente frecuente en los niños, que puede llegar a afectar hasta al 20% de ellos. Aunque los padres no suelen acudir a la consulta del pediatra sólo por este síntoma, sí se preguntan por qué ocurre.

El origen de esta afección

Lo más habitual es que el problema responda a una mala higiene bucal. “En caso de mal aliento, hay que asegurarnos de que el niño se cepilla bien no sólo los dientes, sino también la lengua”, aconseja Gerardo Romera, pediatra del Hospital Universitario Madrid-Montepríncipe.

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El especialista insiste en que los pequeños se cepillen la lengua a conciencia porque en ella habitan bacterias que degradan los restos de comida y producen compuestos volátiles sulfurados, que son los que en poco tiempo dan lugar al mal olor.

Otras causas que pueden originar halitosis son las infecciones bucales (amigdalitis, faringitis, abscesos...), así como las vegetaciones y las amígdalas grandes, ya que retienen restos de comida que acaban descomponiéndose.

A veces también ocurre que la halitosis aparece en momentos puntuales del día, como cuando el niño se despierta por la mañana o después de la siesta.

En estas situaciones los especialistas hablan de una halitosis transitoria y puede deberse a que el pequeño no se ha lavado bien los dientes antes de dormir, o a que lleva muchas horas en ayunas, o a que ha estado durmiendo con la boca abierta y ésta se le ha quedado muy reseca.

La solución para todas estas circunstancias es un correcto cepillado bucodental y ofrecerle un poco de agua y algo de comer.

Sólo en un 10% de los casos la halitosis responde a motivos no relacionados con la boca, como el reflujo, que produce halitosis porque parte del contenido del estómago retorna a la boca.

¿Cita con el médico?

Si el problema persiste después de practicar estos consejos o de que el pequeño haya seguido el tratamiento que le haya puesto el médico, hay que volver al pediatra para que le examine de nuevo, pero lo más probable es que éste le derive al dentista o al otorrinolaringólogo infantil para que le realicen un chequeo más exhaustivo.

Consejos para un buen cepillado

El primer paso para que tu hijo pueda lavarse los dientes como es debido consiste en que le compres una pasta y un cepillo específicos para niños de su edad. La pasta debe ser baja en flúor.

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Y el cepillo, de cabezal pequeño para que llegue a todas las zonas de la boca. Respecto alcepillado, debe hacerlo de arriba hacia abajo, por todos los dientes y por ambas caras.

Además, también tiene que cepillarse la lengua por arriba y por debajo, ya que ahí pueden quedar restos de comida.

Por último, ha de enjuagarse con agua.

¡Qué interesante!

  • El haliómetro es un aparatito que mide la concentración de compuestos volátiles sulfurados en la boca y ayuda a diagnosticar la halitosis y a controlar la respuesta al tratamiento contra ella.
    • Se ha comprobado que una dieta abundante en frutas, verduras y hortalizas, sin exceso de grasas ni de proteínas, ayuda a prevenir este problema.
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