Un cepillo de dientes en su mochila del cole

Algo tan sencillo como lavarse los dientes después de comer, puede contribuir a que tu hijo saque mejores notas en el colegio. No te olvides de incluir pasta y cepillo en su mochila.

¿Quién puede concentrarse en las sumas y las restas cuando te está molestando un dolor de muelas? ¿Quién presta atención al abecedario si un resto de chocolate te hace ver las estrellas? No es una situación tan descabellada, porque nuestros niños comen chuches y productos con extra de azúcar desde bien pequeños, pero no contrarrestan su efecto nocivo con un buen cepillado de dientes. Así es que los problemas dentales y las caries están a la orden del día.

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Diversos estudios han verificado que los niños que padecen dolencias dentales (y no tiene por qué tratarse de los dientes definitivos) tienen mayor dificultad a la hora de concentrarse en los estudios, se quejan de dolores de cabeza y faltan más a clase que otros compañeros que llevan al día su salud bucal.

Al igual que se incorpora a la mochila del cole una camiseta de cambio para ponerse tras la clase de educación física, se debe añadir un pequeño estuche en el que se incluya un cepillo adaptado a su edad y pasta de dientes, en especial para aquellos niños que comen en el comedor del cole y para los que las actividades extraescolares les obligan a quedarse hasta después de la merienda.

BUENOS HÁBITOS

Para mejorar la salud dental de los pequeños escolares es importante que el niño salga de casa desayunado y con los dientes limpios. Los niños que no desayunan tienen más riesgo de padecer caries, ya que suelen paliar el hambre de media mañana comprando, pidiendo o llevando de casa snacks o bebidas que, por lo general, llevan azúcar y sustancias perjudiciales para los dientes.

Enseña a tu hijo a cepillarse los dientes después de cada comida principal y para ello has de dar ejemplo. A los niños les gusta imitar el comportamiento de los adultos y es fácil que si te ven hacerlo con asiduidad, copien esta buena costumbre.

Para reforzar la motivación del niño puedes recurrir a la infinidad de cepillos divertidos que existen en el mercado, pero recuerda que por bonito que sea el cepillo, si su uso es el adecuado debe cambiarse cada tres meses.
En cuanto a la pasta, asegúrate de que usan poca pasta y de que no se la tragan aunque sepa a fresa o a deliciosa manzana. El fluoruro de la pasta ingerido en exceso puede afectar negativamentea sus dientes, mientras que la cantidad correcta fortalece su esmalte.

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Ante el más mínimo síntoma de dolor, sensación de calambre o sensibilidad a los alimentos fríos o calientes hay que pensar en caries y en problemas dentales que precisan la valoración y atención de un odontólogo. Antes de empezar cada curso escolar el niño debería pasar por una revisión dental rutinaria.
Estos y otros muchos consejos sobre salud bucal puedes encontrar en www.vitaldent.com

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