Este invierno sin catarros con la ayuda de la homeopatía

El agradable sabor de la medicación homeopática, su pequeño tamaño, su forma de administración, en exclusiva o como complemento de otro tipo de medicación, su eficacia y la rara posibilidad de efectos adversos está llevando a muchos pediatras a incorporarla a sus prescripciones.

Con la vuelta al cole y el inicio de la temporada otoñal aparecen de nuevo los catarros, las laringitis, las otitis y las numerosas patologías propias de los meses fríos. Para prevenir que tu hijo sea foco de atención de estos micororganismos, mejorar la resistencia de su organismo y ayudarle a enfrentarse a ellos mejorando sus defensas, puedes aliarte con la homeopatía. Más de 9.000 pediatras ya la incorporan a sus prescripciones

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Según el Dr. Juan Carlos Sanguino, pediatra de Atención Primaria de Dos Hermanas (Sevilla) la homeopatía destaca en la prevención de infecciones por virus respiratorios o en cualquier patología otorrinolaringológica como otitis, bronquitis amigdalitis, faringitis, catarros de vías altas, neumonías o laringitis, ya que se consigue limitar o hacer desaparecer las recaídas.

Cuando el niño empieza con los primeros síntomas (escalofríos, cansancio, inapetencia...) es el momento de empezar con el tratamiento homeopático. Según el Dr Manresa, pediatra y médico homeópata en Murcia, los medicamentos homeopáticos reducen la intensidad de los síntomas y además, pueden tomarse sin ningún problema y con total compatibiilidad con cualquier medicación durante todo el invierno. Esta posibilidad de administrar los medicamentos homeopáticos en exclusiva o como complemento de los convencionales, así como la rara presencia de contraindicaciones o efectos adversos está llevando a muchos pediatras a prescribirlos en sus consultas.

En España, aumenta el número de padres interesados en la homeopatía que demandan información a su pediatra (se confirma una mayor preocupación de los padres por buscar alternativas o complementos a la medicina convencional). Desde hace unos años, gracias a los congresos, charlas, información entre profesionales y a los medios de comunicación, hay un mayor conocimiento entre los médicos de la eficacia de la homeopatía y de forma gradual ya se están prescribiendo estos medicamentos por facultativos de la Seguridad Social.

PENSANDO EN ELLOS

La homeopatía, es una buena aliada del público infantil. Frente a la medicación tradicional, que por lo general presenta mal sabor, los medicamentos homeopáticos son pequeñas bolitas de sacarosa y lactosa o gránulos y glóbulos de pequeño tamaño y sabor dulce que se disuelven con facilidad en la boca, en agua fría o en cualquier líquido, favoreciendo su administración en el biberón o en una cucharilla de café. Su perfecta tolerancia (es apta para lactantes recién nacidos y embarazadas) y la falta de efectos secundarios o reacciones adversas supone una ventaja añadida en el caso de enfermedades crónicas o niños polimedicados. Pero, atención, no dejan de ser medicamentos y como tal deben ser respetados. Son de venta exclusiva en farmacia, debe prescribirlos un médico y han de guardarse fuera del alcance y de la vista de los niños.
Pregunta a tu pediatra.

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