Las convalecencias de los peques

Hemos visto que cuando nuestros hijos se rompen algo es fundamental saber actuar en esos primeros momentos. Sin embargo, no te olvides de lo importante que es seguir las indicaciones del médico durante la convalecencia.

Una vez en casa deberéis tener en cuenta una serie de recomendaciones para que la fractura tenga una buena evolución:

  • Comprobad que la escayola no le oprime mucho: si los dedos están hinchados y de color violáceo, debéis volver a urgencias. También si, a pesar de estar inmovilizado y con el antiinflamatorio y el calmante, le sigue doliendo. “Tras el tratamiento, la inflamación suele durar cuatro o cinco días; si se alarga más, hay que volver al médico”, indica el doctor García-Perla.
    Publicidad - Sigue leyendo debajo
    • El niño debe mantener el miembro lesionado en alto para que no se acumule líquido y se inflame más.
      • No debe introducir objetos (lápiz, aguja de hacer punto...) entre la piel y la escayola para rascarse, pues podrían causarle lesiones. Además, al hacerlo, la escayola coge holgura y no cumple su función. Si le pica, podéis soplarle. Y si no soporta el picor, decídselo al pediatra para que le recete un antihistamínico oral.
        • Para ducharle, meted la escayola en una bolsa de plástico y selladla con cinta adhesiva (si se moja se deshace el yeso y se estropea). Actualmente algunos hospitales usan férulas de fibra de vidrio, que sí pueden mojarse. Y existen unos aparatos ortopédicos para fracturas muy pequeñas (las de rodete) que se quitan y ponen con facilidad, ya que llevan una zona rígida y unas cintas de velcro que sujetan la extremidad.
          Publicidad - Sigue leyendo debajo
          Más de Salud infantil