Tipos de tos infantil

Tu hijo puede presentar un amplio repertorio de toses: seca, húmeda, con pitos... Si sabes reconocerlas serás ca`paz de describírselas al pediatra y te ahorrarás más de un susto.

Tu hijo ha empezado a toser. ¿Qué puede ser? Seguramente se debe a algún motivo que conviene diagnosticar, y más en el caso de los bebés. “Siempre que un lactante tosa por primera vez debe ser evaluado por el médico”, advierte el doctor Adolfo Sequeiros, jefe de Neumología Pediátrica del Hospital Niño Jesús de Madrid. La tos es un mecanismo de defensa del organismo para movilizar y expulsar las secreciones o cualquier cuerpo extraño de las vías respiratorias. Por su forma, hay dos tipos de tos: la seca, que no moviliza flemas, y la húmeda, blanda y productiva (moviliza secreciones al toser). Por su causa, las más habituales son las provocadas por infección vírica obacteriana, cuya duración oscila entre siete y diez días. Éstas son las más frecuentes:

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DE RESFRIADO

Al principio suele ser seca e irritativa y al cabo de los días se convierte en una tos húmeda. El niño suele presentar moco nasal líquido y transparente, y puede tener afectados los ojos, los oídos y la faringe. “Esta tos requiere una buena hidratación y mantener al niño semiin-corporado, pero no se deben dar medicamentos”, aconseja el doctor.

DE BRONQUIOLITIS

Está causada por un virus (virus respiratorio sincitial) que afecta a los bronquiolos y es más frecuente de octubre a marzo. La tos comienza siendo seca y espasmódica (compulsiva y repetitiva), pero posteriormente aparecen pitos en el pecho y dificultad para respirar. El niño suele tener algo de fiebre y moco nasal transparente y fluido. A veces la tos le provoca vómitos, lo cual facilita que expulse las secreciones. No existe un tratamiento específico, aunque sí se recomienda beber abundante líquido, mantener al pequeño semiincorporado y no darle comidas copiosas. Si es un lactante, lo mejor es ofrecerle menos alimento en cada toma pero con más frecuencia. Cuando notes que el pequeño no puede respirar, debes ir a urgencias. Allí pueden administrarle un broncodilatador o aerosoles, ver su respuesta y controlar su oxigenación. Algunos niños, después de superar una bronquiolitis, desarrollan hiperreactividad bronquial. Es decir, permanece una inflamación en su vía aérea y cuando hay algún agente que la agrede (alergenos, esfuerzo físico, infección respiratoria...), se cierra y vuelve a aparecer la bronquiolitis. Esta hiperreactividad suele desaparecer entre el segundo y el cuarto año de vida, siempre que no haya una patología de base o que el niño no tenga predisposición a las alergias.

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DE LARINGITIS

Suele estar provocada por una infección de las vías respiratorias que afecta a la laringe. Habitualmente aparece por la noche y se trata de una tos seca, ronca y con estridor (ruido que produce el aire al pasar por una vía inflamada u obstruida). Además, el niño suele estar afónico o ronco. “La primera vez que el niño tiene estridor, hay que ir a urgencias para que lo traten”, advierte el neumólogo. Una vez que los padres saben que es propenso a las laringitis, pueden administrarle el tratamiento (aerosoles) en casa.

TOS NOCTURNA

Casi siempre está provocada por resfriados de vías altas. Es una tos entrecortada, húmeda y repetitiva, producida por el goteo postnasal. Al dormir, el moco se desliza desde la nariz hasta la garganta y hace que el niño tosa sin que consiga expulsarlo. Si tiene tos nocturna sin presentar síntomas de catarro, debes acudir al médico para que averigüe la causa. “La sinusitis, las vegetaciones, una maloclusión dental o el reflujo gastroesofágico, pueden dar lugar a toses nocturnas en niños mayores de un año”, explica el neumólogo. Se aconseja que duerma semiincorporado para que las flemas no se acumulen en la garganta.

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