Consejos para que el niño acepte llevar gafas

Cuando un niño tiene que llevar gafas, no siempre lo acepta a la primera. El miedo al rechazo entre sus compañeros le genera ciertas inseguridades que tendrás que ayudarle a superar.

A la hora de ayudar a un niño en el reto de aceptar que tiene que llevar gafas, la elección de éstas puede ser una parte muy importante para que lo haga con naturalidad. Cuanta menos importancia le des al hecho de que tiene que llevar gafas, antes se acostumbrará a ellas. A la hora de elegirlas, recuerda:

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  1. Ofrécele varios modelos.
    No demasiados o perderá el interés. Y respeta sus gustos. Si tiene menos de dos años, es mejor que le compres una montura de plástico o silicona.
  2. Gafas metálicas.
    Son sólo para mayorcitos. Las bisagras de las patillas deben ser flexibles, porque se las pondrá y quitará muchas veces usando sólo una mano (lo correcto es emplear las dos)
    y así evitas que se desajusten. Las almohadillas con las que se acomodan en el puente de la nariz han de ser de silicona, así no se le clavarán.
  3. Los cristales.
    Suelen ser de policarbonato, un termoplástico fuerte, ligero y transparente que es más difícil e romper, pero que se raya con facilidad. Así que no limpies nunca los cristales en seco.
  4. Bien sujetas.
    Si le cuesta acostumbrarse (algunos tardan meses en ver mejor con ellas) y se las quita continuamente, ponle una cinta elástica que se lo impida. Cuanto más tiempo las lleve puestas, antes se habituará.
  5. De repuesto.
    Conviene tener unas gafas de repuesto (puede ser un modelo más barato), porque si las que usa habitualmente se le rompen y deja de utilizarlas durante una semana, hasta que las arreglen, le costará acostumbrarse de nuevo a ellas.
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