Mantén a tu hijo libre de gérmenes

La higiene de los niños es muy importante. Mantener su espacio limpio y libre de gérmenes evitará que padezca infecciones.

Toma nota para mantener totalmente higienizado el entorno de los niños. Existen una serie de aspectos que hay que considerar a la hora de conseguirlo:

  • La higiene es vital. Lávate las manos tras cada cambio de pañal, al ir al cuarto de baño o después de estornudar. Enseña a tu hijo estas normas y vigila especialmente cuando vaya solo al WC.
  • Taparse la boca y la nariz al toser o al estornudar ayuda a no diseminar los gérmenes entre las personas sanas.
  • Procura no permanecer con tu hijo en lugares cerrados donde haya hacinamiento de personas (transportes o centros públicos, guarderías...).
  • No fumes en presencia del niño ni permitas que otros lo hagan. El humo irrita las mucosas y entorpece la acción de los cilios, unos pelitos que expulsan fuera de la nariz los virus y bacterias que pretenden entrar.
  • Los cambios bruscos de temperatura (un sofocón y una corriente de aire) y los ambientes fríos favorecen la proliferación de los microorganismos.
  • La lactancia materna es un seguro anti-infecciones. Refuerza la inmunidad y reduce las alergias, las infecciones de orina y los trastornos gastrointestinales.
  • Una alimentación equilibrada en la que los niveles de vitaminas y minerales sean adecuados ayuda al organismo a evitar la entrada de los gérmenes. Las verduras y frutas ayudarán en este cometido.
  • Hay complementos como las pastillas de zinc que son buenos aliados contra los problemas de garganta, pero no son oportunos para los menores de dos años ni deben tomarse más de dos semanas, ya que pueden provocar molestias gástricas (consultar dosis al médico).
  • La siesta (una hora para los niños, 20 minutos para los adultos) potencia el sistema inmunológico, ya que durante su transcurso se segregan hormonas que renuevan los tejidos y fortalecen el sistema defensivo .
  • El ejercicio tonifica los músculos, oxigena los tejidos y fortalece el corazón, pero si el niño tiene una infección o está convaleciente, no debe hacer ejercicio ni sudar. Así el organismo no gasta la energía extra que necesita para recuperarse (lo que no quiere decir que deba permanecer en cama).
  • La Equinacea es una planta que combate las infecciones respiratorias. Debe tomarse en las primeras 24 horas desde la aparición de los síntomas. (No administrar a menores de 12 meses, ni en el embarazo o en la lactancia, ni consumir más de dos meses seguidos.)
  • Los enjuagues de agua salina son un buen antiséptico para la garganta. Acostúmbrale a hacerlos tras el lavado de dientes (desde los dos años y medio).
    Publicidad - Sigue leyendo debajo
    Publicidad - Sigue leyendo debajo
    Más de Salud infantil