10 preguntas sobre gastroenteritis

Vigilar que el niño esté bien hidratado y darle dieta blanda es esencial para tratar este trastorno, uno de las más comunes en menores de 5 años.

1. ¿Cómo sé que tiene gastroenteritis?

Si notas que el niño tiene dolor de tripa (flexiona las piernas, las estira y llora), vomita, tiene diarrea (tres o más deposiciones líquidas al día), fiebre y escalofríos y ha perdido el apetito, es muy probable que sufra un proceso de gastroenteritis.

2. ¿Cuándo es más frecuente?

La primavera y el verano (por las altas temperaturas, escasa humedad y traslados de un lugar a otro) son las épocas del año en las que la gastroenteritis suele ser más habitual, pero con un lactante en casa nunca hay que bajar la guardia: este trastorno puede aparecer en cualquier estación del año.

3. ¿Por qué la ha cogido?

Aunque la gastroenteritis puede deberse a una intolerancia o alergia a un alimento, sus principales responsables son los virus, seguidos por las bacterias. Así, se estima que el 90% de los casosse deben a un virus. La mayoría de ellos se propagan por vía aérea, el periodo de incubación es de 1 a 3 días y una vez que aparecen los síntomas, el niño suele tardar entre 5 y 10 días en recuperarse. En cuanto a infecciones bacterianas, un biberón mal lavado o el contagio de otros niños suelen ser las causas más habituales. Los síntomas aparecen horas después de que la bacteria entre en el organismo y el pediatra decidirá si se precisan antibióticos.

4. ¿Debo llevarle al médico?

Sí, siempre. Lo que varía es la urgencia. Es urgente si ves sangre en el vómito o en la caca, si el dolor no cede, si además tiene fiebre elevada y si, independientemente de la edad que tenga, vomita de forma abundante y continua y no admite líquidos, ya que el riesgo de deshidratación es elevado.

5. ¿Cómo saber si está deshidratado?

Observa si está irritable y más adormilado de lo normal, si hace poco pis, sus labios están secos, la saliva es pastosa y los ojos están hundidos. Fíjate en si llora sin lágrimas (ojo, los menores de un mes no las producen) y si su fontanela está hundida.

6. ¿Qué le conviene beber?

Si es un lactante y está tomando el pecho, ofréceselo cada poco tiempo (hora y media o 2 horas) y que mame a voluntad. A todos los demás, hay que darles durante las 6 primeras horas suero de rehidratación oral (pregunta en farmacias) cada 10 minutos y en poca cantidad (a cucharaditas), ya que si el niño bebe demasiado de una sola vez, vomitará de nuevo. Pasado ese tiempo, puedes incrementar la cantidad y darle agua a sorbitos. De momento, no es importante comer, pero sí beber y reponer líquidos. Durante el proceso y unos días después, tanto en bebés como en niños más mayores, conviene que tomen leche sin lactosa y no ofrecerles zumos preparados ni de naranja natural (es muy ácida y favorece la diarrea).

7. ¿Cuándo reiniciar la alimentación normal?

Lo primero es comprobar la tolerancia: si en el plazo de una hora después de haber bebido o comido algo vomita más de la mitad de lo ingerido, no está preparado. Si tolera el agua, puedes darle una papilla de leche sin lactosa con cereales sin gluten o crema de arroz; también puede tomar papilla de plátano y manzana. Los mayorcitos deben seguir dieta blanda: arroz con pollo cocido, pescado a la plancha, puré de patata y zanahoria y jamón de york. A las 48 horas se puede reiniciar la dieta habitual, pero sin tomate, acelgas o cítricos.

8. Puedo llevarle a la guardería o al cole

Lo mejor es mantenerle en casa en un reposo relativo durante un par de días. Por precaución, aunque le veas mejor, tanto por él como para que no contagie a otros niños, conviene que esperes dos o tres días para llevarle a la guardería.

9. Estaba tomando medicinas cuando se puso malito. ¿Suspendo el tratamiento?

Sí, deja de dárselas durante 24 horas, pero consulta al pediatra por si precisa reajustar la dosis. En cuanto a los antitérmicos, opta por el paracetamol oral, ya que es el que menos irrita la vía digestiva. Con diarrea los supositorios no son oportunos.

10. ¿Cómo se puede prevenir?

Contra los virus y bacterias poco se puede hacer, salvo extremar la higiene. Lávate las manos antes de preparar la comida del bebé y lava con esmero todos sus utensilios, no guardes la vajilla húmeda y no recalientes sobras. Si tiene ya seis meses y pensabas dejar de esterilizar sus biberones, vuelve a hacerlo mientras está malito. Nunca le des comidas poco pasadas y tampoco alimentos crudos (embutidos, verduras, huevo) fuera de casa. Y la fruta, siempre bien pelada.

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