El lado negativo de la primavera para algunos niños

Las actividades al aire libre, el cambio de tiempo y la prevalencia de algunas enfermedades hacen que la primavera, aparte de bonita, pueda resultar dura para algunos peques. Estos son los escollos a evitar.

efectos secundarios primavera
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La primavera, sobre todo en su primera mitad, es una época de cambios progresivos en la climatología y, como consecuencia, en nuestros hábitos. Estas variaciones hacen que nuestra salud se pueda ver comprometida porque esta estación de tránsito obliga a nuestro organismo a adaptarse a un entorno cambiante. Estos son los principales problemas de salud que tu hijo puede encontrar:

Astenia

El pistoletazo de salida de la estación suele darlo el cambio de horario. La extensión de la tarde primaveral es un pequeño jet lag para el cuerpo. Por un lado, el aumento de la luz solar revoluciona las hormonas, haciendo que sus niveles cambien y no sean tan regulares como en invierno (al menos, hasta que el peque se adapte). Además, al encontrarnos con más horas de actividad –en muchas casas se atrasa el regreso del parque, el horario de acostarse...– se está provocando una mayor exigencia en la actividad y el rendimiento del niño.

Asma

Esta enfermedad crónica afecta al 10% de los niños, según la Sociedad Española de Neumología, y se caracteriza porque las paredes internas de las vías respiratorias se sensibilizan y se hinchan, dificultando la entrada y salida del aire. Como ellos tienen vías respiratorias más pequeñas que los adultos, el asma es especialmente serio en su caso.

El polen, el moho, el polvo, la contaminación del aire, los cambios climáticos y el incremento de ejercicio –todos ellos frecuentes en primavera– pueden llegar a desencadenar asma. Por eso, muchas veces, debuta en esta estación o sus síntomas empeoran (habiendo más crisis asmáticas).

Si tu hijo ya lo tiene diagnosticado, no dudes en consultar al pediatra cada vez que empeore. Y si nunca ha tenido asma pero notas que no respira bien o que a veces tiene pitos en el pecho, llévalo al médico, puede que necesite hacerle alguna prueba.

Varicela

La primavera crea un entorno favorable para la proliferación del virus varicela zóster. La reconocerás porque tu hijo se llenará de granos rosas (pápulas) que se irán transformando en pequeñas ampollas llenas de líquido (vesículas) que pican mucho y desaparecen cuando se secan. Hay que llevarle al pediatra, aunque esté vacunado (pero no suele ser una enfermedad grave, sobre todo, si sigue el calendario de vacunación).

En los adultos la varicela es mucho más seria, especialmente si hablamos de embarazadas; así que si crees que puedes estarlo mucho cuidado con esta enfermedad infecciosa, que es de las más contagiosas.

Gastroenteritis bacteriana

Es típica de esta época porque proliferan más las bacterias. “Una vez que tu hijo la tiene hay que incidir en la rehidratación oral durante las primeras 4 o 6 horas y después reintroducir alimentos de fácil digestión. En los lactantes hay que ofrecer el pecho de forma frecuente, pero continuando la lactancia a demanda”, explica la doctora Noelia Fontanillas, de SEMERGEN.

Las doctoras Noelia Fontanillas e Inés Rivera, del Grupo de Digestivo de SEMERGEN, han recopilado cuatro ‘tips’ para que tu hijo pueda estar mejor en primavera.

4 consejos infalibles para pasar mejor la primavera

Refuerza sus defensas y cuida su hidratación. Algo tan fácil como insistir en la comida equilibrada ayuda al niño a evitar muchos problemas.
Si hacéis excursiones intenta que no beba jamás agua de manantiales, arroyos o fuentes sin tratar
.
Viaja con cabeza
. Camping, excursiones, vacaciones de Pascua... no alargues demasiado los días.
Atención a la higiene.
El lavado de manos frecuente es la mejor forma de evitar la gastroenteritis y otras enfermedades infecciosas.

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