El cuidado de los dientes de los niños desde que les salen

¿Sabes que para que tu bebé tenga una dentadura 10 cuando sea más grandecito tienes que cuidar su boquita desde el embarazo? ¡Vamos a ello!

cuidado de los dientes de los niños desde que les sale
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La buena salud bucal de tu hijo empieza en tu embarazo. “Durante el primer trimestre se forman los gérmenes dentarios de los 20 dientes de leche; y en el segundo, las células diferenciadas de las 32 piezas definitivas”, explica la odontopediatra Elvira Ferrés. Así que lo que comas va a afectar al futuro desarrollo dental de tu hijo –tanto de bebé como cuando sea niño–.

Pero los cuidados no terminan aquí; los primeros meses de tu hijo son cruciales para que pueda hacerse con una dentadura perfecta. Y es que la salud bucal es complicada y exige la combinación de muchos factores. Dar el pecho, por ejemplo, favorece el correcto posicionamiento de las arcadas dentarias y, con ello, la buena mordida entre los dientes superiores e inferiores. Cada día más padres y odontólogos se conciencian sobre lo importante que es cuidar la boca de los niños desde que son bebés y ni siquiera tienen dientes. La caries de los dientes de leche es, actualmente, la enfermedad infecciosa crónica más frecuente de la infancia. Si quieres evitarla cuando tu hijo tenga 2 o 3 años, empieza a cuidar ya de sus encías.

Hasta sus primeros dientes…

Lo ideal sería que limpiaras la boca de tu bebé –incluso recién nacido– después de cada toma para retirar los restos de leche y evitar su fermentación. Eso, sobre todo al principio, que come tan a menudo puede ser complicado; así que, como mínimo hazlo una vez al día, preferentemente por la noche, introduciendo tu dedo índice limpio –o envuelto en una gasita–, y recorriendo con movimientos suaves y circulares la superficie de las encías, sus caras laterales, el interior de las mejillas, el paladar y la lengua.

Cómo influyen el biberón, el chupete y chuparse el dedo en los dientes del niño

Cuando un niño toma bibe, usa chupete o se chupa el dedo, muy a menudo su lengua no alcanza la posición correcta en el paladar, lo que le predispone a las malas mordidas. Si tu bebé usa alguno de estos elementos, ten en cuenta lo siguiente:

Durante décadas el biberón de la noche ha sido relacionado con la caries precoz de la infancia debido a que su contenido suele permanecer largo tiempo en la boca, lo que ocasiona la desmineralización del esmalte dental de los dientes de leche. Tras el último bibe de la noche, limpia las encías o dientes de leche.

Utiliza biberón con orificios de salida muy pequeños, y dáselo en posición vertical. Nunca añadas azúcar, miel o endulzantes. Y los zumos ofréceselos en un vasito.

Es difícil conseguir que un niño deje de chuparse el dedo. Coloca un juguete que le guste o una mantita a su lado para que lo vaya sustituyendo. La verdad es que entre chupete y dedo, es mejor el ‘tete’ porque resulta más fácil de dejar.

Con los dientes de leche

Notarás que están a punto de salir porque “la encía se inflama, el bebé puede babear más y encontrarse irritable e inquieto. En ocasiones aparecen febrículas, aunque no hay evidencia científica que lo confirme, es algo que observamos con frecuencia”, señala la odontóloga.

Si está muy molesto, masajea con cuidado sus encías con tu dedo limpio, dale algo frío para morder (un anillo de dentición que hayas metido en la nevera). “En caso de que aparezca dolor, recomendamos optar por analgésicos convencionales. Son más efectivos que los geles gingivales”, explica la odontopediatra.

Sus cacas pueden cambiar de textura y suelen ser más frecuentes. Esto está muy ligado a la excesiva producción de saliva.

¿Cuándo salen los dientes?

En general empiezan a salir los primeros dientes de leche sobre los 8 meses (en la mayoría de los niños, pero esto depende mucho de la genética de cada peque, y no es mejor ni peor que le salgan antes o después). Este proceso suele concluir a los 3 años aproximadamente, cuando la mayoría de los niños tiene ya un juego completo de 20 dientes primarios. “Si el tuyo no arranca, no te preocupes. Es frecuente el caso de niños mayores del año que no tienen ni un diente. Consulta con el odontopediatra ante un retraso mayor”, recomienda la doctora.

Los dientes de leche son tan importantes como los definitivos

Hace años apenas si se prestaba atención a esta dentición por no ser la definitiva. Pero los dientes de leche son muy importantes para la salud y el desarrollo de tu bebé porque le ayudan a masticar, a hablar y a sonreír. También guardan espacio en las mandíbulas para cuando salgan los dientes permanentes que ya están debajo de las encías. “Es un mito pensar que como se van a caer no debemos tratarlos o cuidarlos, los dientes de leche son muy importantes aunque solo duren unos años”, explica la odontopediatra.

Si ya tiene algún diente, límpialo con una gasa o con un dedal de silicona (ojo, sin pasta dentífrica), sobre todo después de comer.
A partir del año los dientes que tenga necesitan la misma higiene que los definitivos. Si el odontólogo te lo recomienda, puedes empezar a usar pasta dentífrica para bebés aunque lo más importante del cepillado es que arrastre la placa dental; es decir, la técnica, no el producto que pongas en el cepillo. Con que lo hagas un par de veces al día (mañana y noche) vale, pero eso sí, has de seguir cepillando los dientes de tu peque hasta que estés segura de que él lo puede hacer solo perfectamente. Y que no te dé pereza, aunque solo tenga un diente, o dos, esos también necesitan tener una buena higiene.
Antes de dormir. Es el momento de mayor susceptibilidad al ataque bacteriano porque el flujo de saliva es casi nulo y no se limpian bien los dientes después de la toma. ¡No os saltéis ese cepillado... o esa limpieza!

Cuándo llevar a los niños al dentista por primera vez

Con su primer diente –sí, aunque tu bebé tenga solo seis meses– es aconsejable hacer un primer chequeo de la boca. “En esta visita se realiza una exploración clínica del niño y sirve para que los padres reciban información adecuada sobre cómo conseguir una buena salud oral, resuelvan dudas sobre la higiene y cepillado dental, descubran los hábitos que podrían ser perjudiciales para el correcto desarrollo de la cavidad oral, y para que el odontopediatra revise el crecimiento del maxilar y de la mandíbula, la correcta erupción de los dientes y descarte la presencia de patologías como la caries”, explica la doctora Ferrés.

Pide cita en el dentista si ves que alguno de sus dientes de leche tiene decoloraciones en el esmalte –parte de él tiene un color muy blanco–; este tipo de manchas pueden desembocar en caries.
No mires a otro lado. Si un diente de leche se tuerce o si las piezas se apilan en un grupo no hay que dejarlo pasar “hay que averiguar el motivo y el ortodoncista decidirá cuándo corregirlo”, advierte la doctora Ferrés.

Pequeños accidentes

“Ante un golpe en la boca lo indicado es que el peque mantenga reposo y tome dieta blanda durante un tiempo. Se puede aplicar frío, hay que seguir manteniendo una correcta higiene oral y, sobre todo, los traumatismos dentales deben consultarse siempre con el odontopediatra”, señala la doctora Ferrés.

Si se cae un diente de leche no se reimplanta –al contrario de lo que pasaría con uno definitivo, que siempre, por pequeño que sea el niño, hay que reconstruirlo– por el riesgo de lesionar al diente definitivo, pero consúltalo con la odontopediatra, por si acaso se ha dañado alguna estructura de la boca.

Si se le rompe un diente de leche. “El odontopediatra realizará un plan de tratamiento, a veces solo pulirá el ángulo y otras veces reconstruirá el diente”, cuenta la doctora Ferrés.

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