Cuándo ir con los niños a Urgencias y cómo actuar antes de llevarlos

Hasta que vuestro hijo se haga mayor os esperan unas cuantas visitas a urgencias. A veces os sentiréis algo cortados por haber ido sin realmente necesitarlo; otras, los médicos os felicitarán por vuestra rápida actuación. Así se usan.

Ir a Urgencias con los niños
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¿Cómo saber si estás, realmente, ante una urgencia, o si es mejor esperar al día siguiente para que a tu hijo lo vea su pediatra de cabecera? Los dos médicos con los que hemos hablado –ambos, responsables de los servicios de Pediatría de sus hospitales– lo tienen claro: ante la duda razonable, lo mejor es ir. Hemos preguntado a estos dos expertos las cuestiones más frecuentes que se plantean los papás antes de ir a urgencias, cuando están en la sala de espera y al ser recibidos por los médicos.

Lo primero que tienes que saber, según nuestros especialistas, “es que en los menores de tres meses con fiebre, siempre es recomendable una atención pediátrica preferente”, indica el doctor Roi Piñeiro, del Hospital General de Villalba.

¿Lo segundo? “Que debe primar la sensatez, por la salud del niño. Hacer que pase unas cuantas horas en una sala de espera llena de pequeños con virus no es la mejor decisión si estáis convencidos de que lo suyo puede esperar”, explica el doctor Gonzalo Ares, del Hospital Rey Juan Carlos de Móstoles. Para que no te quepa duda, sigue leyendo, ¿quién mejor que estos especialistas para explicarte todo sobre las urgencias?

¿Urgencias o 112?

En casos de emergencia no olvides que, aparte de las urgencias hospitalarias, está el servicio 112. “Si tu hijo, por ejemplo, tiene mucha dificultad para respirar y no vives cerca de un hospital, lo mejor es llamar al 112”, explica el doctor Gonzalo Ares.

Accidente de tráfico, atragantamiento grave... Ante un percance donde tu hijo no puede esperar ni cinco minutos, lo suyo es llamar al 112. Ellos te irán aconsejando, mientras llega ayuda, para que tú puedas auxiliar a tu hijo. “En estos casos lo que hagas antes de que llegue el personal sanitario es vital”, advierte el especialista.

La cuestión: ¿cuándo ir a Urgencias?

“La clave está en el estado general. Si el niño sonríe, salta, juega o corre, no estaremos jamás ante una urgencia, puede esperar seguro. Si parece que está malo, con un color pálido de piel, tirado en el sofá sin ganas de hacer absolutamente nada, entonces sí que hay que llevarlo al pediatra”, recomienda el doctor Roi Piñeiro.

Cuando ir seguro a Urgencias: Ante un bebé de menos de tres meses que tiene fiebre; si hay dificultad respiratoria o convulsiones; en el caso de caídas que requieran puntos o en las que se ha deformado algún miembro y si presenta una alergia grave.

Ojo a partir del tercer hijo: “Para los padres primerizos todo puede suponer una urgencia –desde que su hijo haya perdido 50 gramos de peso ese día, hasta que se le haya caído el cordón umbilical...–; sin embargo, los últimos hijos de una familia suelen ser auténticos supervivientes”, señala el doctor Piñeiro. Atentos, por mucha experiencia que tengáis, no quitéis tanta importancia a los problemas del benjamín, puede que no sea tan fuerte como sus herman@s.

Causas más habituales por las que en España llevamos a los niños a urgencias
En primer lugar, la fiebre; luego, los mocos, la tos, los vómitos, la diarrea y las manchas en la piel. Y en niños mayores, los traumatismos (es decir, golpes).

Niños con fiebre en Urgencias

Es la primera causa por la que los padres llevan a sus hijos a urgencias, tengan estos la edad que tengan. “Por eso es tan importante recibir buena información al respecto y no dejarse llevar por la fiebrefobia”, aconsejan los expertos.

Créelo: no hay fiebre alta ni baja: La fiebre es la elevación de la temperatura corporal por encima de 37,5 ºC, tomada en la axila. Una fiebre de 40 ºC no es más grave que una de 38 ºC. Por ejemplo, una meningitis puede cursar solo con 37 ºC, pero con un estado general muy afectado; mientras que una infección vírica puede elevar la temperatura hasta los 40 ºC, sin que esto revista mucha gravedad para tu hijo.

Bebés de menos de tres meses: Hay que ir a urgencias si el peque tiene fiebre.

Lo que importa es el origen de la fiebre y el estado del pequeño: Los catarros que cursan con fiebre lo más probable es que terminen curándose solos. “Cuando la fiebre tiene un foco, un origen (que en bebés y niños pequeños suele ser catarro o gastroenteritis), no hay que preocuparse. Y si el niño está contento, a pesar de la fiebre, tampoco. Pero si estamos ante un niño con fiebre de la que no tenemos ni idea de su causa y mal estado general, en ese caso sí que hay que actuar rápido”, afirma el doctor Ares.

Antes de ir a Urgencias ten en cuenta...

En las salas de espera de Urgencias hay millones de virus. Si hay que ir, se va; pero si no hay necesidad, estaréis más seguros y protegidos en casa.

Si tienes un teléfono donde llamar, úsalo ante la duda: En algunas comunidades autónomas, como Castilla-León, se puede llamar a un teléfono gratuito donde te atienden pediatras que harán una evaluación previa. “Todos los servicios no presenciales están hechos para ayudar a los padres y al paciente”, señala el doctor Piñeiro. ¡No dudes en utilizarlos!

Mira cómo evoluciona el problema: “Es muy difícil poder diagnosticar cualquier cuadro que lleve pocas horas. Las consultas urgentes son muchas veces infructuosas porque los padres buscan un diagnóstico que no podemos ofrecer porque la enfermedad, la fiebre o la molestia no ha durado suficiente tiempo. Las enfermedades deben evolucionar 24 o 48 horas para que puedan ser diagnosticadas”, dice el doctor Ares. Otra cosa es que el estado general esté afectado, ya que entonces sí que hay que ir al pediatra.

Cuándo llevar al niño a Urgencias
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¿Medicar al niño antes de ir a Urgencias?

“Para nosotros no tiene mucho sentido esa frase tan típica de los padres de: ‘No le he dado nada para que usted lo vea’. Si vamos a valorar al niño, para nosotros es irrelevante si ya le han dado un antipirético o alguna medicina antes. En casa dadle algo para que se encuentre mejor y luego llevadle al médico para que averigüe por qué se encuentra tan mal”, explica el doctor.

¿Cuál es el mejor momento para ir a Urgencias?

“Si realmente se trata de una urgencia, no hay mejor o peor momento para llevar a tu hijo, le atenderemos nada más llegar al hospital”, explican los doctores. Pero lo cierto es que no es raro entrar en urgencias a las 10 de la noche y salir a las 5 de la mañana, sobre todo si le tienen que hacer pruebas. “Los fines de semana y festivos hay más pacientes; sobre todo entre las 12 y la hora de la comida. Los días laborables los picos están entre las 17 y las 20 horas. Y suele haber más niños en invierno que en verano”, advierte el doctor Piñeiro.

Ahogos y atragantamientos en niños

“Todos deberíamos saber hacer la reanimación cardiovascular básica por si nuestro hijo se traga algo, se atraganta... En casos serios,lo primero que hay que hacer es atender al niño y e ir llamando al 112”, recomienda el doctor Ares.

Si tiene dificultad para respirar o le cuesta hablar, hay que ir a urgencias o a su médico de cabecera, si está disponible en ese momento.

Golpes

Asustan, y mucho, pero tampoco hay que salir corriendo ante una contusión.

Actúa con tranquilidad: “Si tu hijo se ha dado un golpe y no sabes muy bien qué hacer, lo mejor es esperar y ver cómo reacciona. A veces esa espera ayuda a que al médico le sea más fácil determinar si ha habido fractura o no”, señala el doctor Gonzalo Ares.

Que lo vea un médico si... se ha hecho una herida que no para de sangrar, tiene los bordes abiertos y crees que necesita puntos, se ha deformado el brazo, el tobillo o cualquier miembro por una caída, se ha dado un golpe en la cabeza y ha perdido el conocimiento o se comporta de forma rara tras el golpe.

Un mito que superar
“Muchos padres, tras un golpe en la cabeza de su hijo, vienen a urgencias diciendo que han intentado que no se quede dormido. Eso no tiene ningún sentido, no evita ningún daño en el cerebro. Sí que recomendamos despertarlo cada 4 horas si se ha dado un golpe fuerte antes de dormir”, explica el doctor Ares. Ante un golpe en la cabeza solo hay que acudir al médico si hay pérdida de conocimiento, vómitos repetidos tras darse el golpe y si tiene un comportamiento anormal –deja de caminar un niño que ya caminaba, pierde el equilibrio, no contesta...–.

Lo peor que se ve

Según los expertos, salvo accidentes, es raro que los niños que llegan a urgencias no sean bien valorados y atendidos en casa por sus padres. De hecho, “los padres casi siempre suelen pecar de alarmistas más que de dejados”, dice el doctor Ares. Esto suele ser lo más complicado que puede llegar a urgencias.

Infecciones graves: “Es raro, porque la mayoría cursan con alteración evidente del estado general, con molestias de los niños, por lo que los padres vienen antes de que se hagan muy graves. Pero algún caso se da”, señala el doctor Ares.

Deshidrataciones severas: Provocadas por gastroenteritis, es otro de los problemas más serios que ven los doctores en urgencias.

Una otitis que se convierte en una otomastoiditis: Cuando la otitis se complica, puede salir un bulto detrás de la oreja (“que los padres normalmente no notan hasta que se lo enseñamos en urgencias”, señalan los doctores). Con esta infección solemos ingresar a los pequeños para darles un tratamiento antibiótico.

Una meningitis bacteriana: “Es lo que más miedo nos da a todos, a padres y a pediatras; porque además, a priori, no es fácil de diagnosticar; sobre todo, de diferenciar entre la bacteriana –que es muy grave– y la meningitis vírica –que no lo es, y que también provoca rigidez en la nuca–. Hay que preocuparse cuando estamos ante un niño menor de un año, con fiebre, sin causa aparente y que está decaído”, explica el doctor Ares.

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