¡Stop a la gripe!

Tos, estornudos, dolores musculares y articulares, escalofríos, fiebre alta, cefalea, debilidad, malestar general... Es gripe. Los expertos aseguran que la mejor forma para prevenirla es vacunarse.

Los expertos vaticinan para estos meses una oleada de gripe severa, de ahí que la Organización Mundial de la Salud haya incluido en la actual vacuna tres cepas nuevas del virus respecto al año anterior.

La gripe es una enfermedad infecciosa de las vías respiratorias producida por el virus influenza y altamente contagiosa, sobre todo en los niños, que secretan el virus en más cantidad y durante más tiempo que los adultos. La aglomeración en guarderías y colegios favorece aún más el contagio.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

La transmisión se produce a través de las partículas de saliva que se diseminan cuando tosen o estornudan. Las manos también son un vehículo de contagio: el niño se infecta cuando toca algo que contiene el virus y luego se lleva las manos a la boca o a la nariz.

¿ES GRIPE O RESFRIADO?

El período de mayor incidencia de la gripe va de noviembre a marzo. Muchas veces se confunde con un resfriado, ya que, al igual que éste, produce congestión nasal, tos seca, estornudos y leve dolor de garganta.

La gripe se incuba durante tres o cuatro días y suele durar una semana, aunque algunos síntomas, como el cansancio y la congestión nasal, pueden alargarse dos semanas. En los niños con el sistema inmunitario debilitado la enfermedad sí puede tener mayor duración.

¿CÓMO SE TRATA EN LOS NIÑOS?

El tratamiento de la gripe consiste en combatir los síntomas, no hay un fármaco específico para la enfermedad. Aunque existen antivirales, en los niños no se utilizan por varias razones.

No deben emplearse antibióticos, ya que ésta es una infección viral y no bacteriana. Tomarlos no sirve para mejorar los síntomas ni para acelerar la curación, y su utilización indiscrimada puede crear resistencia al fármaco.

Si el niño tiene fiebre alta durante tres o cuatro días, está muy decaído e inapetente, se lleva la mano a algún oído o presenta dificultad respiratoria, debes acudir de nuevo al médico para que valore la posible complicación.

Para bajar la fiebre y calmar el dolor debe tomar paracetamol según la pauta establecida por el pediatra. El ácido acetilsalicílico está contraindicado en niños, por el riesgo de que desarrollen un trastorno llamado Síndrome de Reye.

Además de los fármacos, es esencial que el niño guarde reposo, por lo que no debe acudir al colegio o la guardería, y que beba abundante líquido. También has de ofrecerle las comidas fraccionadas, es decir, debe comer pequeñas cantidades y más a menudo, pero sin forzar.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

Los lavados nasales son necesarios, ya que así evitas que los mocos se acumulen en las fosas y puedan dar lugar a otra infección, como otitis o neumonía.

Además, al tener la nariz taponada, el niño no querrá comer ni dormirá bien; de ahí la importancia del lavado nasal antes de cada comida y al acostarlo. Lo ideal es utilizar un nebulizador de agua marina que no altere la mucosa nasal.

Es importante mantener con humedad donde esté el pequeño para favorecer la fluidificación de la mucosidad. Puedes utilizar un humidificador o abrir los grifos de agua caliente en el baño para crear vapor y meterle unos minutos en ese ambiente antes del lavado nasal.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Salud infantil