La diarrea

Lo habitual es que el niño haga sus deposiciones con normalidad, pero a veces probar nuevos alimentos, picotear o sufrir una infección intestinal pueden provocar alguna alteración.

La diarrea es un problema intestinal menos frecuente que el estreñimiento y en la mayoría de los casos es infecciosa. “Antes de los 2 años suelen
ser víricas y por encima de esta edad, bacterianas”, dice Lucrecia Suárez.

Las condiciones actuales de higiene y alimentación han hecho que esta alteración, muy frecuente en los años 70 y 80, haya pasado a ser un problema menor. La diarrea aguda, la más frecuente en el niño, se caracteriza por su aparición brusca y evolución rápida. “Se diagnostica inmediatamente porque la madre lo detecta rápido”, explica la pediatra.

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¿CÓMO SABER QUE ES DIARREA?

Debes fijarte en la consistencia de las heces, más que en la frecuencia de la deposición. Suelen ser acuosas y abundantes, de forma que en los lactantes pueden desbordar el pañal, e ir acompañadas de vómitos o fiebre.

Hay que acudir al médico siempre que se observen estos síntomas, ya que existe riesgo de deshidratación, sobre todo en los lactantes. “A partir de 1 año es más difícil que el niño sufra una deshidratación.Además, ya es capaz de pedir agua cuando tiene sed”, advierte la doctora Suárez.

Cuando un niño está deshidratado, suele mostrarse decaído, orinar poco y de color oscuro, y presentar las mucosas pastosas. Ésta es una situación de consulta urgente. La dentición suele provocar un cambio en la consistencia de las heces, que se vuelven más blandas y con algo de moco, pero no llega a ser diarrea.

¿QUÉ HACER PARA PREVENIR?

  • No olvides extremar la higiene en la manipulación y conservación de los alimentos, sobre todo en verano. Las manos pueden ser transmisoras de muchos gérmenes.
  • No dejes de esterilizar ahora sus enseres y biberones, si pensabas hacerlo y el periodo coincide con el verano.
  • Si os vais de viaje y no conoces la calidad del agua de la zona, opta por la mineral.
  • Evita que el niño tome alimentos preparados con huevo crudo:mahonesa, cremas...
  • Los picoteos de comidas nuevas fuera de casa no son recomendables para el niño.
  • Debe beber agua en abundancia.

    CÓMO SE TRATA LA DIARREA

    Hay que rehidratar y reponer la pérdida de líquidos con suero oral, y mantener una dieta normal, variada y adecuada para su edad. Existe en el mercado suero oral con sabor a frutas que resulta más fácil de tomar para los niños.“Este producto debe ser indicado por el médico, ya que en función de la intensidad de la diarrea, se elige un tipo de suero u otro”, aclara la pediatra.

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    En cuanto a la dieta, debes tener en cuenta lo siguiente:

    • El lactante debe seguir tomando el pecho o el biberón y el niño mayor, mantener su dieta normal. “La dieta astringente (arroz, pollo, etc.) no es recomendable, ya que no aporta beneficios, es peor tolerada y puede incluso resultar carencial. El niño tarda el mismo tiempo en normalizar sus deposiciones con una dieta normal que con una astringente”, indica Lucrecia Suárez.

      Los alimentos que se restringen son los que contienen mucha grasa y mucho azúcar.

    • La leche no debe eliminarse de la dieta. Todas las sociedades médicas aconsejan que no se suprima. Según distintos estudios, no está indicado diluir las fórmulas ni tampoco el uso rutinario de leche sin lactosa. Sólo debe administrarse este tipo de leche cuando hay intolerancia demostrada a la lactosa.

      “A los niños mayores que les sienta mal la leche durante el proceso diarreico, se aconseja darles derivados lácteos acidificados, como los yogures, que se toleran mejor”.

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