Empleo y garantía de calidad

INSTRUCCIONES DE EMPLEO

Si compras las plantas para infusión a granel, en herbolarios o tiendas de dietética, limítate a las que son suaves y seguras para niños (por supuesto, con la autorización del pediatra) y pide consejo a un experto en fitoterapia sobre la preparación y dosificación.

Las dosis pediátricas se obtienen con infusiones menos concentradas o dándoles menos cantidad.

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“Lo más práctico es preparar la infusión como para un adulto y después dar al niño la mitad o la cuarta parte, según su edad”, indica Alonso.

No obstante, para niños es mejor adquirirlas en la farmacia, en preparados instantáneos para infusión formulados especialmente para ellos, que tienen un sabor agradable y permiten una mejor dosificación.

Además, está el tema de la calidad.

“Las plantas medicinales y sus preparados que se utilizan con fines medicinales, y más si son para niños, deben ofrecer la máxima garantía de calidad y conservación, que es lo que asegura su eficacia y seguridad –advierte nuestra asesora–.

Pero la calidad puede perderse por un mal cultivo, secado o conservación, o por una mala identificación de la planta o de las partes que contienen los principios activos...

Las únicas plantas para infusión y preparados de plantas que tienen un control obligado por las autoridades sanitarias son los registrados en la Agencia del Medicamento y que se dispensan en las farmacias.”

Otra ventaja es que estas preparaciones llevan “instrucciones de uso”: lee atentamente el prospecto sobre administración, empleo y conservación.

Por lo demás, ya sabes que debes ir al pediatra si el síntoma no remite o si hay un empeoramiento. Ah, y no olvides que estas hierbas han de estar siemper fuera del alcance de los niños.

GARANTÍA DE CALIDAD

En España está prohibida la venta sin control de plantas medicinales (Ley de Garantías y Uso Racional del Medicamento de 2006), “pero todos sabemos que se siguen vendiendo de forma ambulante sin garantía sanitaria”, dice María José Alonso.

Un ejemplo de los problemas que puede ocasionar esto es lo sucedido con el anís de estrella: hace 10 años era el remedio fitoterápico aconsejado en los cólicos del lactante, pero de pronto muchos bebés que lo tomaban sufrieron reacciones anómalas y Sanidad lo prohibió.

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“El problema no era el anís estrellado (‘Illicium verum’), cuya composición es similar a la del hinojo o el anís verde, ya que su principal componente es el acetol, sino su contaminación con ‘Illicium religiosum’ o Badiana del Japón, una especie muy parecida en aspecto, pero con una composición muy diferente y que contiene componentes que pueden ser tóxicos en los niños”, explica nuestra asesora.

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