Tienen que operarle

Amigdalitis, vegetaciones, fimosis, hernia inguinal… Son afecciones frecuentes en la primera infancia y, aunque no suelen revestir gravedad, en muchos casos se requiere cirugía para solucionarlas.

Cuando el médico nos dice que va a ser necesario operar a nuestro hijo, por sencilla que sea la intervención, se nos disparan las alarmas.

¿No hay otra alternativa? ¿Pueden surgir complicaciones? ¿Qué pasa con la anestesia? ¿Estará ingresado? ¿Cómo será la recuperación?

Saber en qué consiste cada afección y la forma más habitual de tratarlas nos ayudará a enfrentarnos a la intervención con menos nervios y más confianza.

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En todo caso, antes de operar el especialista determinará el momento idóneo en función de los riesgos que conlleve el trastorno, las complicaciones específicas de cada intervención –hoy minimizadas gracias al avance de las técnicas anestésicas y al desarrollo de las UCI pediátricas–, la posible regresión espontánea de la patología en los primeros meses o años y la incidencia que pudiera tener en la evolución psicológica del niño.

¿Qué es la cirugía pediátrica de corta estancia?

Aunque depende del criterio de cada cirujano, son intervenciones en las que se suele aplicar anestesia general hasta los 12 años, ya que antes es complicado que el niño
permanezca quieto durante la intervención.

Son operaciones breves. Su duración oscila entre los 10 minutos de las vegetaciones y los 30-45 minutos que se requieren para resolver una hernia inguinal o una fimosis.

La mayoría de las intervenciones se realizan de forma ambulatoria, por lo que os podréis llevar a vuestro hijo a casa tras pasar unas horas en observación postoperatoria.

Sólo excepcionalmente se realiza el ingreso, que en ningún caso supera las 48 horas.

Los cuidados postoperatorios son sencillos:

  • Reposo relativo en casa durante una semana aproximadamente, evitar los ejercicios y los movimientos bruscos, alimentación normal salvo en amigdalitis y vegetaciones, en cuyo caso se optará por dieta blanda– e higiene diaria desde el primer día (si bien en las intervenciones de hernias y genitourinarias se recomiendan duchas breves para evitar que se infecte la herida).
  • Ante posibles molestias se recomiendan los analgésicos habituales (paracetamol...).
  • Os citarán en la consulta a la semana de la intervención, para ver cómo ha evolucionado el pequeño y para retirar los puntos, si procede.

Éstas son las intervenciones quirúrgicas denominadas de corta estancia más habituales en los bebés y niños pequeños.

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