Ideas para celebrar su cumple en casa

Organizar una fiesta infantil en casa es fácil si empiezas a preparar todo con tiempo y tienes en cuenta las pautas que te damos.

 

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Empezar a organizar la fiesta

Celebrar un cumpleaños infantil en casa es más fácil de lo que parece y no requiere una gran inversión. Si lo organizas siguiendo el plan que te proponemos e implicas al niño en los preparativos, será un éxito.

El día adecuado

El primer paso para organizar la fiesta es elegir bien el día: conviene tener en cuenta que si escogemos uno entre semana los niños estarán más cansados y nosotros tendremos menos tiempo para organizarlo todo, pero en fin de semana corremos el riesgo de que varios de los invitados no puedan venir porque sus padres tengan otros planes.

Decidir el número de invitados

También es esencial decidirlo con antelación. Depende de la edad del anfitrión, pero es importante considerar que si invitamos a demasiados amigos nos costará más entretenerlos y lograr que todos los niños participen en los juegos. Para pequeños de 3 a 5 años lo ideal es de 6 a 8 amigos.

Elegir un buen hilo conductor

Hacer una fiesta de disfraces es buena idea, porque ayuda a que todos los niños se impliquen desde el principio. Puede ser una fiesta de vaqueros, profesiones, niños del mundo, etc. ¿Una idea fácil? Elegir el tema ‘Colores’: cada niño irá vestido con una combinación de colores y la decoración y la merienda serán muy coloridas.

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Hacer las invitaciones

Hay que enviarlas con suficiente tiempo para que todos puedan confirmar. Podemos hacerlas (con ayuda del niño) con diferentes cartulinas, pegatinas, lápices, globos...

Y en todo caso, deben incluir: la fecha, dirección, hora de comienzo y fin de la fiesta, el teléfono de contacto para confirmar la asistencia e indicaciones sobre el tema elegido para los disfraces.

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Crear los adornos

Prepararlos puede ser muy divertido para tu hijo si le animes a que te ayude.

Si el niño es muy pequeño prescinde de los globos, los restos que quedan cuando explotan pueden ser peligrosos para él. Si no lo es, serán uno de los recursos más socorridos para adornar, junto con el confeti gigante, las tiras de papel crepé colgando del techo o las puertas...

Hazlos en casa

También podemos hacer adornos que nos saldrán muy económicos y que nos servirán para entretener al niño con varias tardes de manualidades.

- Con cartulinas o con papel de revistas podemos hacer cadenetas: cortamos tiras de cartulina de 5 cm de ancho por 30 cm de largo, unimos los extremos con una grapa o con pegamento y vamos uniendo eslabones. Luego recortamos en cartulina el nombre del anfitrión y lo colgamos de la cadeneta.
- Para fabricar abanicos plegamos en acordeón unos trozos de cartulina de 30 x 45 cm y con celo y con cintas de colores los colgamos del techo.
- Hacer unos banderines es otra buena idea. Hazlos cortando triángulos de 25 x 30 cm y sujetarlos con celo o con grapas a una cuerda colgada de un mueble a otro.

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Los últimos detalles

Entre el día anterior al cumple y el mismo día de la fiesta debemos hacer los últimos preparativos. Hay que confirmar que tenemos todo para los disfraces y dejar lista la zona de la casa donde se celebrará (quitar los objetos delicados, adornar...).

Además hay que empezar a organizar la merienda, sin olvidar el pequeño aperitivo para los papás que recojan a los niños al final de la celebración.

Platos, vasos, cubiertos...

Y también hay que comprar el menaje. Para una fiesta con unos 6 u 8 niños necesitamos unos 18 platos de cartón o plástico duro, servilletas de papel y un mantel de papel blanco que puede decorar el pequeño. Para poner bebidas podemos utilizar botellitas de zumos sin etiquetas y adornadas con lazos de papel o una servilleta de color; son más divertidas que los vasos de plástico.

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Preparar los entrantes y las bebidas

Hay muchísimas ideas (mira también nuestra galería de recetas para un cumpleaños). La clave está en preparar aperitivos atractivos, que resulten fáciles de comer para los peques y que sean adecuados para su edad. Para niños de 4 o 5 años, estas son buenas propuestas.

Sándwiches redondos 

De jamón, queso, paté... Podemos hacerlos con pan sin corteza y después darles la forma cortándolos con un vaso. Unas 2 unidades por niño.

Minicucuruchos con palomitas

Hazlos con cartulina de colores y rellénalos de palomitas o de chuches. Quedarán muy bien si los presentamos colocados dentro de un florero. Uno por niño.

Salchichas pequeñas

Podemos colocarlas en platitos de colores creando con ellas formas divertidas

Y en cuanto a las bebidas...

Lo mejor es poner zumos o agua y leche (hay muchos pequeños que las prefieren a otras bebidas).

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Los dulces no pueden faltar

Algunas ideas que suelen triunfar entre los niños:

Rulos de crema de cacao

Ponemos una rebanada de pan de molde entre papeles de horno y con el rodillo lo aplastamos hasta que quede fino. Untamos con crema de cacao, enrollamos desde la esquina y cortamos por la mitad. 2 por niño.

Piruletas de chocolate

Hacemos trocitos una tableta de chocolate y la derretimos en el microondas. Sobre un papel de horno untado con mantequilla hacemos montoncitos de chocolate, ponemos unos palitos de brocheta, aplastamos y damos forma con una cuchara. Dejamos enfriar.

Fruta cortada

Una buena idea es colocarla en platos creando formas divertidas (una flor, la cara de un payasito..). Podemos usar 2 plátanos, 4 mandarinas, 10 fresas...

La tarta

Podemos prepararla comprando 2 docenas de magdalenas y colocándolas a modo de torre en una bandeja cubierta con una blonda. Después decoramos con una cobertura de colores: en un cuenco ponemos la mitad de un bote de azúcar glass y por otro lado teñimos en un vaso un poco de agua con colorante alimentario (de venta en supermercados). Muy poco a poco vamos echando el agua sobre el azúcar sin dejar de remover. Debe quedar una pasta muy espesa que pondremos sobre cada magdalena.

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Y en la fiesta... ¡a divertirse!

Para la llegada de los invitaos, podemos colocar junto a la entrada un gran cesto en el que ir poniendo los regalos y tener a mano varios disfraces por si algún niño se ha olvidado de traer el suyo.

Además, conviene tener preparado un ‘libro de firmas’, para que los padres que dejan a los niños anoten su teléfono por si tenemos que avisarlos.

Ideas para entretenerlos

Lo mejor para conseguir que todos los niños se integren pronto en la fiesta, incluidos los más tímidos, es empezar con juegos como el de las “sillas musicales” o “el teléfono estropeado”. Más ideas:

- Preparar con los peques una coreografía sencilla que al final de la reunión podrán hacer delante de sus padres.
- Leerles un cuento y animarles a que lo representen (si algún niño no quiere participar, en lugar de forzarle conviene buscar otra función para él)
- Ponerles música para que bailen o colocar en el pasillo un enorme papel para que pinten un gran mural entre todos.
- Animarles a hacer una manualidad (decorar máscaras con lápices de colores o gomets, por ejemplo), que luego podrán llevarse.

Llega el momento de merendar

El objetivo es dedicar a todos estos juegos la primera parte de la fiesta. Después de la merienda (para la que conviene reservar 30 minutos a una hora concreta, en lugar de dejar que los invitados estén todo el rato picando) llegará el momento de abrir los regalos y de que los niños jueguen a su aire. Recuerda, eso sí, acotar un espacio para ello.

Y al final...

Al final de la fiesta los niños están nerviosos y agotados, a partes iguales. Por eso una buena idea es ponerles una película de dibujos que los relaje, para que nosotros podamos dedicarnos a hablar y tomar un aperitivo con los padres que van llegando para recogerlos.
Y para terminar, un bonito detalle: pedir a cada niño que haga un dibujo en el libro de firmas. Si más tarde pegamos en él unas fotos de la fiesta, tendremos un precioso recuerdo de la mejor celebración de cumpleaños de nuestro pequeño.

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