Experimentos científicos para niños

Conviértete en el mítico Bacterio y enseña ciencia a tus hijos de la forma más divertida

experimentos científicos para niños
Jamie GrillGetty Images

A los niños les encanta experimentar con su entorno y seguro que no te dicen que no a probar a hacer experimentos científicos en casa. De hecho es el mejor plan para las tardes en casa de los días más fríos y lluviosos cuando no apetece salir a dar paseos. ¡Toma nota porque os vais a divertir y aprender mucho!

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1. El billete que arde... ¡y no se quema!
D.R.

Motivo de diversión: ¡Papá! ¡Mamá está quemando dinero! ¡fuego! ¡dinero!...

Qué enseña: Este divertido experimento ilustra el proceso de combustión y la inflamabilidad de alcohol.

Qué necesitas: 1 vaso con agua, 1 vaso con etanol (alcohol de farmacia), 1 vaso vacío para hacer la mezcla, 3 trozos de papel 'tamaño billete', 1 billete de 5 € (no vaya a ser...), una pizca de sal, unas pinzas de cocina (o de laboratorio si eres más 'pro', el fin es no quemarse al prender el billete), mechero, supervisión adulta

Pasos a seguir:

1. Con ayuda de las pinzas, coge un trozo de papel e introdúcelo primero en el vaso de agua. Coge el mechero e intenta prenderle fuego. Como verás, no hay combustión. Eso se debe a que el agua impide que el papel llegue a la temperatura de ignición necesaria para arder. Pero, ¿qué ocurre si añadimos una sustancia inflamable al juego?

2. Repite el paso anterior introduciendo el papel primero en el vaso de agua y luego en el del alcohol (con las pinzas eh!, que nos conocemos). Al prenderle fuego verás que esta vez sí arde. Lo primero que se prende es el etanol (ignición a 78ºC) que es inflamable. El agua es el que se encarga de 'proteger' al papel (impide que llegue a una temperatura superior a 100ºC y salga ardiendo).

3. Para darle más emoción al asunto, utiliza ahora el vaso vacío y el billete de 5 €. Haz una mezcla al 50% de agua y alcohol y añádele una pizca de sal (para que la llamarada sea más naranja y más vistosa). Impregna el papel de ese líquido, cógelo con las pinzas y ¡fuego! El billete debería arder hasta que se consuma el alcohol y después quedar intacto.

Vía | barefootinsuburbia.wordpress.com

Foto: Creative Commons (Flickr - por Mike Poresky)

Nota: El Hombre de Negro hizo para nosotros este experimento... ¡prendiéndose fuego él mismo! Puedes verlo haciendo CLIC AQUÍ.

2. Caminar sobre huevos... ¡sin romperlos!
D.R.

Motivo de diversión: A los niños le entra la risa tonta de solo pensar en subirse y volcar su peso en un objeto que creen tan frágil. Prueba.

Qué enseña: Una cuestión de estructura. No importa lo frágil que pueda llegar a parecer una cáscara de huevo, su forma ovoide guarda un 'superpoder' que la hace tremendamente fuerte. Si se distribuye el peso de forma adecuada sobre ellos, la 'frágil' estructura puede aguantar nuestro peso.

Qué necesitas: 6 docenas de huevos en envase de cartón, bolsas grandes de basura, un cubo con agua y jabón (por si las moscas), supervisión adulta

Pasos a seguir:

1. Entenderlo. La razón de que el huevo no se rompa, además de la distribución del peso, es su forma. Se puede comparar a una de las formas arquitectónicas más fuertes: un arco de tres dimensiones. Es decir, el huevo es más fuerte en su parte superior (la punta) e inferior (la base más redondita). Si ejercemos una presión firme sobre esos puntos, el huevo no se rompe, pero en cuanto lo golpeamos de forma irregular, este se agrieta.
2. Extiende las bolsas de basura en el suelo de la cocina. Una vez hayas protegido la zona (no siempre sale bien a la primera) coloca los cartones de huevos distribuidos en dos filas (una para cada pie).
3. Inspecciona de forma minuciosa los huevos para comprobar que no hay ninguno agrietado (el típico aguafiestas).
4. Observa si todos los huevos están orientados de la misma forma dentro de las cajas. Lo que hace la fuerza en este caso es eso, así que sé minucioso con este punto. De esta forma, nuestro pie sin calcetín tendrá una superficie más regular en la que apoyarse.
5. Ofrécete como conejillo de indias para caminar primero y pide a alguien que te ayude. Recuerda a tus hijos eso de "cuando seas padre, romperás huevos".
6. Con ayuda, coloca el pie en la posición más plana posible encima del primer cartón. El fin es que el peso se distribuya de forma uniforme sobre los huevos.
7. Es el momento de lanzar el otro pie a la aventura. Cambia el peso sobre la pierna y pon el pie en la caja de huevos que has preparado justo al lado. No te pongas nervioso si oyes un crujido, posiblemente sea la caja de cartón.
8. Pide a tu ayudante que se aleje y que te deje caminar por ti mismo. Recuerda que el secreto está en distribuir el peso de la forma más uniforme posible. Tú puedes.
9. Si notas que un pie ha aplastado todos los huevos de una caja, intenta mantener el equilibrio con el otro pie aunque... posiblemente sea tarde. Acabarás con los pies pringados de huevo.
10. Repetir hasta que salga. Puedes ver un vídeo para inspirarte pulsando AQUÍ.

Vía | stevespanglerscience.com

3. Viendo bailar a las ondas de sonido
D.R.

Motivo de diversión: ¡Las ondas de sonido dejan de ser invisibles! No las podemos ver pero están ahí. Y les gusta salir de fiesta.

Qué enseña: El efecto de ondas de Faraday sobre una mezcla de agua y almidón de maíz. Además, esta especie de maicena resultante explica el comportamiento de los fluidos no newtonianos, sustancias cuya viscosidad varía con la temperatura y la tensión cortante que se le aplica.

Qué necesitas: unas cucharadas de almidón de maíz (por ejemplo, maicena), agua para hacer la mezcla, un subwoofer, MP3 o similar para conectar al subwoofer con tu canción favorita (no valen baladas o similares ¡dale ritmo!), colorantes de diversos tonos, una bandeja para colocar el 'pastiche', supervisión adulta

Pasos a seguir:

1. Pon en un bol unas cucharadas de maicena y agrega agua con el fin de hacer una papilla que, en un principio, parece bastante líquida.
2. Notarás que cada vez te cuesta más mover la cucharita, es como si el almidón de maíz se estuviese transformando en cemento. Más aún si aumentas la velocidad a la que estás haciendo la mezcla.
3. Como puedes ver en este vídeo, el comportamiento de la mezcla es bastante espectacular. Los niños lo golpean sin que salpique o se 'mueva' lo más mínimo. Se comporta más como si fuese un sólido que un líquido. Aunque si introducen las manos lentamente en el bol, sí se impregnan de la misma.
4. Entenderlo: este comportamiento tan poco habitual sitúa a este líquido entre los llamados fluidos no Newtonianos. Este, en particular, dentro de los fluidos dilatantes (la viscosidad del fluido disminuye al agitarlo, promoviendo el movimiento de las moléculas entre sí -sólido-, pero tras pasar unos minutos quieto, la viscosidad vuelve a aumentar -se comporta ahora como un líquido- puesto que las moléculas se separan si no se ejerce presión sobre ellas). Un ejemplo para explicar este sistema serían las arenas movedizas: una mezcla de arena y agua en la que pueden quedar atrapados animales o personas poco precavidas.
5. Conecta el MP3 o similar al subwoofer con la canción elegida. Cuánta más marcha tenga, mejor que mejor (haz varias pruebas). El experimento funciona bien conectando el altavoz a 40 Hz, 50 Hz, y 63 Hz.
6. Pon la bandeja sobre el altavoz y vierte un poco de mezcla encima.
7. Añade varias gotas de colorantes de diversos colores repartidos sobre la pasta (esparcidos por toda la bandeja) para que los niños puedan ver las ondas de sonido. La vibración de las ondas sonoras hace que la mezcla se mueva, las montañitas son el reflejo de esas ondas. Si varías el volumen, a distintos Hz, las ondas son distintas, y si le pones colorido a la mezcla, pues más chulo. Está claro que a más colores, más diversión.
8. Es el momento de darle al Play. Las ondas de sonido salen a bailar.

Vía | housingaforest.com

4. Haz geodas con huevos
D.R.

Motivo de diversión: convertir un huevo en una 'joya' por la que un 'pirata diminuto' lucharía.

Qué enseña: Observar el proceso de cristalización simulado de una geoda. Las geodas son cavidades rocosas en las que han cristalizado minerales. Llegan hasta estas rocas disueltos en agua subterránea. Los cristales son normalmente de gran tamaño a consecuencia a la poca presión a la que se han producido.

Qué necesitas: una docena de huevos crudos o huevos de plástico, 900 gr de alumbre de potasio en polvo (disponible en farmacias), colorantes alimenticios, pegamento o cola blanca, un alfiler para pinchar y vaciar los huevos crudos, cúter, pincel, pañuelos de papel, cajas para ir almacenando los huevos, agua caliente, guantes de látex, aupervisión adulta

Pasos a seguir:

1. Pincha los huevos por su base y la punta. Haz que salga por los orificios el contenido con mucho mimo hasta que el huevo esté completamente vacío. Así, uno por uno. También puedes optar por comprar huevos de plástico y meterles un tijeretazo por la mitad. A elegir.
2. Dibuja con un lápiz una línea en la mitad del huevo para seguirla con el cúter.
3. Con mucho cuidado, corta el huevo de forma que te queden dos mitades más o menos iguales.
4. Con ayuda de un pincel, extiende el pegamento o la cola blanca por el interior del huevo.
5. Aún con el pegamento húmedo, espolvorea por encima el alumbre de potasio en polvo. Marca un poco el pegamento en los bordes del huevo con el pincel y ponlo boca abajo en el bol del polvo de alumbre para que se impregne bien.
6. Dejar secar los huevos 24 horas.
7. Calienta el agua en una olla hasta que casi comience a hervir y apaga el fuego. Agrégale 3/4 de taza de alumbre de potasio en polvo y remueve durante un buen rato. Si quedan cristales en el fondo, deberás seguir removiendo o volver a calentar la solución. Si tiene grumos, es mejor colarla. Tiene que quedar homogénea.
8. Según se va enfriando la mezcla, notarás que se forman cristales en el fondo del bol. Si estás satisfecho con el aspecto de tu mezcla, distribúyela en diferentes bols y agrégale colorantes distintos a cada uno.
9. Sin que se haya enfriado por completo, sumerge los huevos (con la parte hueca hacia arriba) en la mezcla con los colores elegidos.
10. Dejamos los huevos sumergidos en los distintos bols durante unas 15 horas aproximadamente. Los cristales crecerán durante el tiempo que está en reposo.
11. Transcurridas esas 15 horas, tendremos una geoda casi perfecta. Con la ayuda de unos guantes de látex (para no mancharnos de colorante), retira con mucha precaución los huevos del bol (son muy frágiles). Si quieres más cristales puedes volver a calentar la mezcla e introducirlos de nuevo.
12. Colocar sobre un papel para secarlas y ¡voilà! ya tienes tu 'joya' de piedras preciosas.

Vía | feelslikehomeblog.com

Puedes ver un vídeo de cómo se hace haciendo CLIC AQUÍ

5. Convertir una pastilla de jabón de marfil en una palomita monstruosa
D.R.

Motivo de diversión: Explota ¿algo más que añadir?

Qué enseña: puedes explicar claramente la Ley de Charles, que es una de las leyes de los gases. Esta teoría afirma que "para una cierta cantidad de gas a una presión constante, al aumentar la temperatura, el volumen del gas aumenta y al disminuir la temperatura, el volumen del gas disminuye".

Qué necesitas: una pastilla de Ivory Soap o jabón de marfil (no, no vale otro tipo de jabón), un microondas, supervisión adulta

Pasos a seguir:

1. Introduce en el microondas la pastilla de jabón Ivory (sobre un plato, preferiblemente).
2. Pon dos minutos a temperatura máxima.
3. Mira fijamente cómo crece el 'monstruo' blanco.
4. Abre el microondas y espera que se enfríe ¡puede estar muy caliente! Saca el jabón convertido en palomita gigante.
5. Cuando se haya enfriado un poco, puedes hacer esculturas, jabones de diversas formas... en este enlace puedes ver algunas ideas.

Vía | 5orangepotatoes.com

*foto: cometogetherkids.com

6. ¡Las plantas cambian de color!
D.R.

Motivo de diversión: las plantas cambian de color con un pequeño truco.

Qué enseña: Demuestra cómo las plantas transportan el agua hasta el tallo, a través del xilema, para llegar a las hojas e hidratar los pétalos.

Qué necesitas: tarros de cristal vacíos (tipo mermelada), colorantes vegetales, agua, claveles, cristantemos, gerberas o cualquier tipo de flor blanca (como las de la foto), supervisión adulta

Pasos a seguir:
1. Echa agua en cada uno de los frascos.
2. Colorea cada tarro con el colorante vegetal. Preferiblemente, cada uno de un color distinto.
3. Introduce las flores que quieras en cada frasco.
4. Obsérvalas y deja que la naturaleza haga su trabajo. En un par de horas, los resultados deberían de ser más que visibles, aunque el proceso podría dilatarse un par de días según las condiciones ambientales y otros factores.

7. Provocando sobrepeso a los ositos de goma (y otras cosas peores...)
D.R.

Motivo de diversión: Pero hombre, eso no se pregunta... ¡son ositos de goma! el santo grial de los más pequeños (y mayores).

Qué enseña: Cómo reaccionan los ositos de goma cuando se les sumerge estilo Gremlin en diferentes líquidos: agua con sal, vinagre, agua con bicarbonato... Puedes aprovechar para explicar la ósmosis del agua.

Qué necesitas: dos bolsas de ositos de goma, una para comer y otra para donarla a 'la ciencia', un vaso con solo agua, un vaso con vinagre, un vaso con agua salada, un vaso con agua mezclada con bicarbonato, lápiz y papel para anotar los cambios físicos de cada osito, La proporción es: 50 ml de agua y una cucharadita de sal o bicarbonato.

Pasos a seguir:

1. Antes de introducir el osito dentro de cada líquido, mide cada uno de ellos y pésalo. Anota su color y haz una ficha con cada uno de ellos. Puedes incluso ponerles nombre. Es un experimento científico ¡hay que tomárselo en serio! Puedes hacerlo como proponen en ESTE LINK (tiene un PDF de 12 páginas descargable y todo).
2. Tras anotar todos los datos, introduce a cada sujeto esponjoso en su vaso correspondiente.
3. Déjalos en remojo estilo gremlin durante toda una noche.
4. A la mañana siguiente sácalos del vaso y déjalos secar sobre un folio. Puedes poner otro directamente de la bolsa al lado para ver los cambios. Sí, nosotros también lo sentimos por el osito que nadaba en vinagre, pero ser sujeto de un experimento... no es fácil.

Vía | scienceforkidsblog.blogspot.com.es

8. Rock Candy casero... ¡y con un palo!
D.R.

Motivo de diversión: ¡Un palo! ¡Un palo! (y con azúcar)

Qué enseña: Los peques ven cómo se va cristalizando el azúcar sobre una superficie (palo). Los cristales tardan en formarse unos seis o siete días. Puedes aprovechar para explicar la nucleación.

Qué necesitas: tarros de cristal (estilo mermelada), palos de helado (ver en foto), pinzas de la ropa, 1 taza de agua, 2 o 3 tazas de azúcar, colorantes alimentarios, sabores (opcional)

Pasos a seguir:

1. Mezcla partes iguales de agua y azúcar en una olla a fuego medio-alto hasta que se disuelva. Después agrega azúcar hasta que haya al menos una proporción de 2:1. También se puede hacer una relación de 3:1. Llegará un punto en que no se disolverá más.
2. Es importante que la proporción de azúcar sea bastante alta. Si al cabo de unos días no hay cristales en el fondo, es que le falta azúcar. Puedes recalentarlo y aumentar la proporción.
3. Tras realizar la mezcla, distribúyela en los tarros y añade el colorante de colores y el sabor si te has decidido a incorporarlo.
4. Moja los palitos con la solución y déjalos secar un día.
5. Una vez secos, mete como mucho un par de palos en cada tarro y sujétalos en la parte superior con una pinza para que hagan peso y no floten.
6. Déjalos una semana para que se produzca la nucleación. Si la mezcla tiene la correcta proporción de azúcar, te saldrá un azúcar de roca muy rico ¡y en palo!
7. Deben colocarse en un sitio con poca luz y no moverlo durante una o dos semanas.

Vía | gluesticksblog.com

9. Una planta que crece en un CD
D.R.

Motivo de diversión: Mola un montón ¿o no?

Qué enseña: El ciclo de vida de las plantas y su estructura.

Qué necesitas: cajas de CD's de plástico vacías, semillas (las judías son las más utilizadas en estas cosas), agua, rotulador para escribir sobre plástico

Pasos a seguir:

1. Abre la caja de CD. Las bisagras deben quedar en la parte superior. El orificio que hay junto a estas bisagras te permitirá el riego con cuentagotas.
2. Echa tierra y planta tu judía, lenteja... más o menos por la mitad. Si lo plantas muy abajo las raíces acabarán saliendo al exterior.
3. Sella la parte inferior con cinta adhesiva o similar con el fin de evitar dedos curiosos y que las raíces salgan fuera.
4. En una semana, (sin olvidar regarla con un cuentagotas por el agujerito superior) tendremos una como la de la foto lista para etiquetar.

Vía | 2busybrunettes.com

10. Agujerear la bolsa sin que se salga el agua
D.R.

Motivo de diversión: agujerear las cosas mola. Y si hay riesgo de mojarse, más.

Qué enseña: densidad, presión atmosférica y superficie de materiales.

Qué necesitas: Bolsas zip-up (cualquier otra tendría un resultado distinto), lapiceros bien afilados y con sección circular (no hexágonales ni otra forma), agua

Pasos a seguir:

1. Entenderlo: las bolsas de plástico están hechas con polímeros, cadenas de moléculas flexibles que dotan a la bolsa de su elasticidad. El plástico de este tipo de bolsas es un poco especial, está diseñado para aguantar altas y, sobre todo, bajas temperaturas y está fabricado con un polímero muy resistente. Si tengo la bolsa llena de agua, el plástico está sometido a una cierta presión y en estas condiciones si hago un agujero con algo, el polímero trata de volver a crear su cadena de monómeros alrededor de ese agujero, mantiene la tensión superficial entre los distintos puntos y entonces casi no deja hueco entre el lapicero y la propia bolsa.
2. Llena la bolsa de agua hasta más o menos la mitad y ciérrala.
3. Introduce el lapicero circular bien afilado de la forma más recta posible para evitar que el agujero se haga demasiado grande.
4. Es evidente que si sacas de nuevo el lápiz, te vas a mojar. El agujero sigue estando ahí.

Vía | tinkerlab.com

11. Construye tu propio espectroscopio
Colores CD
Andrew Mckinlay / EyeEmGetty Images

Motivo de diversión: ¡Vamos a descomponer la luz blanca en diferentes colores!

Qué enseña: El experimento muestra que no todas las fuentes de luz son iguales, el secreto está en su espectro: los colores que la componen forman su "huella dactilar"

Qué necesitas: 1 caja de cartón (de cereales, por ejemplo), 1 CD o DVD viejo, 1 cúter o tijeras, 1 transportador, cinta adhesiva opaca, diferentes fuentes de luz: bombilla de incandescencia, de bajo consumo, halógenas, linternas de colores. LED, etc, 1 regla, 1 lápiz o bolígrafo, Supervisión adulta

Pasos a seguir:

1. Cierra bien la caja y sus aberturas con la cinta adhesiva. La idea es evitar que tenga ranuras o huecos por los que pueda entrar la luz.
2. Toca colocar el CD (o DVD). Para ello, realiza dos cortes (de unos 5-6 cm de longitud) en las caras laterales de la caja, con un ángulo de unos 60º respecto a la vertical. Puedes ayudarte con el transportador de ángulos y la regla, marcando con un bolígrafo o un lápiz las zonas que necesitas cortar. En las ranuras oblicuas que se han formado, coloca el CD, con la cara reflectante hacia arriba (hacia el lado corto de la caja). Puede que tengas que alargar un poco las ranuras con las tijeras o el cúter para que quepa bien el disco. Puedes fijarlo con cinta adhesiva para que no se mueva.
3. Ahora corta un pequeño cuadrado en el otro lado de la caja (el lado corto), de forma que puedas ver el CD.
4. En el lado opuesto al disco (lado largo de la caja) corta una ranura de pocos mm de largo lo más recta posible a la misma altura que el CD, para que entre la luz al espectroscopio.
5. Comprueba si puedes ver bien el CD desde la abertura rectangular en el lado corto. Si lo necesitas, corta un poco más.
6. ¡Tu espectroscopio está listo! Apunta la ranura pequeña hacia las diferentes fuentes de luz que vas a estudiar y observa por el agujero el espectro que se refleja sobre el CD. Ajusta el ángulo para observarlo mejor.

Vía | Descubriendo La Luz. Experimentos divertidos de óptica. Coordinadora María Viñas Peña. CSIC/Catarata

Nota: También puedes construir tu espectroscopio con un tubo de cartón, en vez de una caja. Puedes inspirarte viendo un vídeo como este. Haz clic AQUÍ .

12. ¡Conviértete en Edison por un día!
Thomas Edison y su gran bombilla
Underwood ArchivesGetty Images

Motivo de diversión: ¡Si Edison pudo, tú también! ¿Te atreves a fabricar tu propia bombilla? Es mucho más sencillo de lo que parece…

Qué enseña: Te ayuda a comprender el funcionamiento de una bombilla de incandescencia y recrear una similar a las primeras que se comercializaron. El principio es básico: se trata de pasar una corriente eléctrica para calentar un material, y conseguir que emita luz visible.

Qué necesitas: Tarro de cristal con tapa hermética, minas de grafito (1,4 mm) y papel de aluminio, 2 pilas de 6V tipo 4R25 o batería plomo-ácido de 12V y 8Ah, interruptor, cable y conectores de cocodrilo, 2 alicates, clips para papel metálicos (sin recubrimiento), silicona sanitaria, vela pequeña o trozo pequeño de vela grande, 2 tornillos, 4 arandelas y 8 tuercas (4 de ellas “de seguridad”). El diámetro debe ser mayor o igual a 4 mm, adhesivo plástico /pistola de cola caliente, guantes de trabajo, taladro manual y brocas de metal, tapón de corcho, supervisión adulta

Pasos a seguir:

1. Busca un tarro de vidrio hermético (si no es hermético, no funcionará).
2. Marca y perfora en la tapa del tarro la posición de los agujeros para las piezas de corcho. Procura que queden bien separados entre sí y que no sean demasiado grandes.
3. Divide el tapón de corcho a la mitad y taladra en cada pieza el orificio que servirá de guía a los tornillos. Nota importante: procura perforarlos con un diámetro menor para que los tornillos queden apretados. Ahora puedes introducir los corchos en los agujeros de la tapa y sellarlos con cola termofusible o silicona sanitaria.
4. Pela, trenza y enrolla un trozo de cable alrededor de la cabeza de cada uno de los tornillos. Si alguien que sepa te ayuda, puedes soldarlos para una unión más firme. Si no, déjalos enrollados. Después, enróscalos en las piezas de corcho de la tapa del tarro.
5. Extrae ahora la mina del lápiz con cuidado, para no romperla ni hacerte daño. Importante: ¡Utiliza guantes! Son imprescindibles tanto para protegerte como para no impregnar de grasa la mina con los dedos.
6. Fija la mina a los tornillos. Para ello, puedes utilizar la pieza metálica de dos cremas y un trozo de alambre o un clip. Si no dispones de ello, puedes utilizar también cable pelado y trenzado (y, no lo olvides, hazlo con los guantes puestos).
7. Pasa con cuidado la llama de un mechero por la mina para quemar los residuos que pueda haber en la superficie.
8. Pega un trozo de vela pequeño al fondo del tarro. Enciéndela y cierra con mucho cuidado todo el conjunto.
9. Una vez que la vela se apague y el tarro se enfríe… ¡tu bombilla estará lista para su uso!
10. Conecta las cabezas de los tornillos en la tapa del tarro al interruptor y a la batería usando los cables con conectores de cocodrilo.

Vía | Descubriendo La Luz. Experimentos divertidos de óptica. Coordinadora María Viñas Peña. CSIC/Catarata

Nota: En este VÍDEO, los pasos y materiales son muy similares. Puedes visualizarlo para inspirarte.

13. ¡Crea microlentes sobre la pantalla de tu móvil!
Pantalla de móvil con gotas de agua
martin-dmGetty Images

Motivo de diversión: Vamos a crear lentes líquidas de agua para observar los píxeles de la pantalla del móvil.

Qué enseña: Las gotas de agua sobre una pantalla actúan como lentes que te permite visualizar los píxeles emisores de luz de una pantalla de un móvil, tablet, etc.

Qué necesitas: agua, pulverizador de agua, teléfono móvil o tablet (si es viejo y no lo utilizas demasiado, mucho mejor, ya que lo vamos a mojar), supervisión adulta

Pasos a seguir:

1. ¡Importante! El agua puede averiar el dispositivo electrónico que utilices, así que procura usar pequeñas cantidades de agua. Puedes utilizar para ello un pulverizador, y evita mojar el auricular.
2. Pulveriza un poco de agua sobre la pantalla desbloqueada y con un fondo de pantalla luminoso.
3. Si las gotas son demasiado grandes, mueve rápidamente el móvil de forma horizontal mientras soplas la pantalla.
4. Fíjate que en los lugares donde están las pequeñas gotitas aparecen los colores, verde, azul y rojo. Si la gotita es suficientemente pequeña, distinguirás que esos colores están agrupados en diferentes cuadrados, ocupando cada uno de ellos una trasera parte de forma rectangular.

Vía | Descubriendo La Luz. Experimentos divertidos de óptica. Coordinadora María Viñas Peña. CSIC/Catarata

14. ¡Construye el telescopio de Galileo!
Niño con telescopio casero
Westend61Getty Images

Motivo de diversión: ¡Vamos a convertirnos en pequeños astrónomos!

Qué enseña: Con unos tubos de cartón y un par de lentes vamos a construir un telescopio refractor al estilo del de Galileo para poder observar objetos lejanos con mucho más detalle.

Qué necesitas: una lente pequeña cóncava, una lente grande convexa, tubos de cartón de reciclaje, pegamento, tiras de fieltro, regla, tijeras y cúter

Pasos a seguir:

1. Lo primero es conocer el diámetro y la focal de tus lentes. Si no tienes muy claro cómo hacerlo, este VÍDEO te puede ayudar.
2. Pega cada lente en el extremo de un tubo. Recuerda que el diámetro de los tubos debe ser similar al de las lentes.Si la lente es mayor, puedes pegarla con cuidado de no ensuciarla. Si queda pequeña, puedes rellenar el hueco con alguna tira de fieltro.
3. Coloca un tubo dentro del otro, de forma que las lentes queden en los extremos opuestos de los tubos. El tubo menor ha de poder deslizarse suavemente hacia dentro y hacia fuera dentro del tubo mayor.
4. Pega las tiras de fieltro alrededor del exterior del tubo menor para rellenar el hueco que se forme entre los tubos. Ajústalo poniendo varias capas, pero recuerda que siempre ha de poder deslizarse. Si no, no podrás enfocar.
5. ¡Importante! Has de calcular la longitud del telescopio. Para ello, no olvides la clave: la suma de las focales de ambas lentes es igual a la distancia entre ellas, siendo esto así cuando el telescopio está enfocado a infinito. El tubo de mayor diámetro tendrá mayor longitud que el de menor diámetro. Este último ha de estar en posición media según la longitud total. Así conseguirás recorrido suficiente para aumentar o reducir la distancia cuando enfoques.

Vía | Descubriendo La Luz. Experimentos divertidos de óptica. Coordinadora María Viñas Peña. CSIC/Catarata

Nota: También puedes emplear en el proceso una botella pequeña de plástico, como muestra este VÍDEO. ¡A disfrutarlo!

15. De caja de zapatos a cámara de fotos... ¡Así se hace!
Lente de cámara de fotos
AZIRULL AMIN ARIPINGetty Images

Motivo de diversión: ¡Hoy jugamos a ser fotógrafos! Y, para ello, vamos a crear nuestra propia cámara analógica (las antiguas cámaras oscuras) a partir de una caja de zapatos. ¿No te lo crees?

Qué enseña: El experimento nos ayuda a entender cómo funciona una cámara fotográfica y cómo se crean las imágenes en la retina de nuestro ojo, ya que se basa en el mismo procedimiento.

Qué necesitas: una lente con una longitud focal de 12 a 17 cm (equivalente a entre 6 y 8 dioptrías), una caja de zapatos, trozos de cartón o cartulinas, un par de tijeras, cúter, regla y grapadora, pegamento para cartón, un pincel, un papel translúcido o un folio fino, una película fotográfica, líquido para revelado

Pasos a seguir:

1. Corta la caja de zapatos sin cortar la tapa. Para ello, traza dos líneas paralelas a las paredes más estrechas de la caja. La primera estará a una distancia igual a la distancia focal de la lente desde un extremo. La segunda será de 2 cm más larga desde el extremo contrario. Corta por estas líneas para obtener las partes 1 y 2 de tu cámara de fotos casera.
2. Reduce ligeramente la altura de la parte 2 para que encaje en la parte fija.
3. Haz un agujero, un poco más pequeño que la lente, en la pared de la parte 1.
4. Coloca la lente en un trozo de cartón y fíjalo con pegamento o grapas sobre le agujero.
5. Pega o grapa esta parte 1 a la tapa de la caja de zapatos.
6. Toma la parte 2 y recorta una pequeña ventana en la zona posterior. En esta ventana debes colocar el papel traslúcido.
7. Coloca el objeto que quieras fotografiar e ilumínalo. Apunta con la cámara y enfoca el objeto moviendo la parte 2. Observa por fin cómo se forma la imagen en el papel traslúcido.
8. Para crear tu foto casera, lo siguiente es tapar la lente de tu cámara y trabajar con la máxima oscuridad.
9. Coloca al papel fotográfico sobre el plástico transparente y cierra la cámara.
10. Enciende la luz y, con la lente tapada, apunta y enfoca el objeto a fotografiar.
11. Destapa la cámara y deja que la luz entre en ella durante unos 20 segundos.
12. Vuelve a tapar la cámara (de nuevo trabajando a oscuras), extrae el papel fotográfico y aplícale los líquidos de revelado para que aparezca la imagen sobre el papel. ¡Voilá! Ya tienes tu primera foto casera.

Vía | Descubriendo La Luz. Experimentos divertidos de óptica. Coordinadora María Viñas Peña. CSIC/Catarata

Nota: En este VÍDEO los materiales que emplean y el procedimiento es muy similar al que os contamos, y te explican también el proceso de revelado con más detalle.

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