Con los niños por Barcelona

Hay quien dice que Barcelona se ha diseñado para los niños. Y no le falta razón. Pasear por la Ciudad Condal, con sus avenidas arboladas, sus plazas típicas, sus calles llenas de flores y sus tiendas, muchas de ellas de juguetes, puede convertirse en una auténtica delicia. Mirad qué plan tan apetecible.

Por la mañana, con animales

Comenzamos el día visitando el Aquarium de Barcelona, uno de los más grandes de Europa. Está ubicado en la zona del puerto dedicada al ocio y está rodeado de cines, restaurantes...
Existen más de 50 actividades diferentes para los visitantes del Aquarium y, además de conocer las distintas especies que conviven en sus instalaciones, los más pequeños podrán participar en ellas y disfrutar del mundo marítimo.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

Otra idea es visitar el Zoo, en el Parque de la Ciudadela, que destaca por su variedad de especies. Está dividido en varias áreas, como el Aquarama, el complejo de antropoides, la galería de pequeños primates...

Tarde de museos

Después de la comida es una buena idea visitar algún museo. La oferta es muy amplia y según las preferencias de vuestros hijos podréis disfrutar de una tarde divertida. Una buena opción es el Museo de cera. En él daréis un paseo porla historia de la música, de la ciencia, la cultura y el deporte sin olvidar los personajes fantásticos como Pinocho o Supermán.

Y siguiendo la tarde en los museos, el siguiente a visitar es el de la Ciencia, en la calle Teodor Roviralta, 55. Dentro del recinto existe una sala llamada “Toca, Toca y No Toques, No” que permite, a través de contactos táctiles, familiarizarse con animales.

Tanto trajín merece un buen descanso. Lo encontraréis en Novotel Barcelona City, justo frente a la magnífica Torre Agbar. Tiene un gran servicio de restauración
y numerosas atenciones para los niños.

Domingo de cuento

Son muchas las opciones de rutas a pie por Barcelona. Nosotros os proponemos realizar el domingo la ruta “Ciudad de Gaudí”, siguiendo la pista del genial arquitecto, aunque también son muy conocidas la Diagonal o la de Montjuic.

Podréis visitar la Casa Batlló y también La Pedrera. Los niños se quedarán boquiabiertos frente a la Sagrada Familia y si los lleváis por el lado norte de ésta, podréis disfrutar de la curiosa forma de las chimeneas de La Pedrera. Ah, justo enfrente de la Sagrada Familia hay un parque infantil.

Si continuamos con esta ruta y nos entran ganas de comer, podemos subir al Parque Güell, cuyos accesos son un poco complicados, pero el esfuerzo merece la pena. En la entrada del parque, en la calle Olot, hay muchos restaurantes para disfrutar de la comida catalana.

Publicidad - Sigue leyendo debajo