Evita accidentes cuando tu hijo juega en el jardín

Anima a tu hijo a que se divierta en el jardín. Pero no te olvides nunca de echarle un ojo.

Ya sabes que muchas labores de jardín se deben realizar sólo con guantes; y esto también vale para los niños. Además, es importante acostumbrarles a lavarse las manos siempre que hayan estado jugando o trabajando con la tierra, para evitar de este modo posibles infecciones.

Por supuesto, los niños nunca deben tener libre acceso al cobertizo o al armarito de jardinería donde se guardan los abonos y aperos. Evita que jueguen alrededor de las herramientas que están utilizando los adultos, ya que palas, picos, azadas, rastrillos, etc. suponen un serio peligro en sus travesuras.

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La misma precaución has de tener con las herramientas eléctricas o a motor, como segadoras, desbrozadoras, etc. Úsalas siempre a buena distancia de ellos y guárdalas a salvo de su imaginación. Y las precauciones se han de extremar más aún con todos los productos químicos, como abonos y plaguicidas.

Otra precaución básica: no dejarles latas de refresco o zumo en el jardín para que las beban mientras juegan: si entra una avispa, una abeja o un tábano, la picadura en la lengua puede ser muy grave.

Ten en cuenta también que no todas las plantas son idóneas para situarlas en el jardín de los niños o en su zona de juegos. Algunas tienen hojas, flores o frutos que son tóxicos si se comen (¡los peques son capaces de lo más insólito!), como tejo, boj, tuya, adelfas, acebo, muérdago, flor de Pascua, melias, juníperos, lirios...

También son venenosas las pepitas de la manzana o el tallo y las hojas de los tomates. Otras plantas son urticantes por contacto, como la savia de un arbusto llamado rhus, la hiedra venenosa o la ortiga.

Y otras pinchan, como rosales, zarzamoras y cactus, o tienen hojas muy cortantes, como la acacia o la elegante hierba de la Pampa.

Por otra parte, en familias que tienen una predisposición a la alergia respiratoria, conviene evitar en el jardín el ciprés arizónica –que se utiliza en muchos setos– y los cedros, pinos y olivos.

Consulta estos aspectos en el vivero siempre que adquieras una nueva planta y recuerda el Teléfono de Urgencias, 112, o el de Urgencias Toxicológicas, 915 620 420, donde te preguntarán el producto o la planta que ha ingerido el niño, y el peso del pequeño y su edad, y te dirán cómo actuar.

Tomando estas precauciones, la jardinería será una actividad muy positiva para tus hijos y les resultará fascinante. Basta una semilla, tierra, agua, aire y luz del sol, junto a un poquito de paciencia, para asistir a este pequeño-gran milagro.

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