NIños y perros, consejos para una convivencia segura

Los perros son los mejores amigos de los niños, pero para que puedan jugar juntos de forma segura, es necesario que enseñes a tus hijos unas cuantas reglas que les servirán para evitar posibles riesgos.

Niño jugando con un perro
Getty Images

Los niños y los perros suelen llevarse muy bien, pero es recomendable que los peques de la casa tomen ciertas precauciones a la hora de jugar tanto con perros desconocidos o como con los que ya conocen para garantizar su seguridad. Para ello, te damos las claves que debes enseñar a tus hijos para que pongan en práctica a la hora de relacionarse con un perro.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

1.Los niños deben pedir permiso al dueño antes de acariciar a su perro

    Es muy importante que enseñemos a nuestros hijos que antes de tocar a un perro han de pedir permiso a sus dueños. Serán ellos quienes mejor saben cómo se comporta, si es sociable y si los niños no corren ningún peligro al acariciarle. Si por el contrario al perro no le gusta que le molesten, será el propio dueño el que suele prevenirnos antes de que pueda tomar una actitud agresiva.

    2.Acercarse al perro amablemente y sin asustarle

    Algunos niños son puro nervio, pero a la hora de acercarse a un perro, sobre todo si no le conocen, es recomendable que lo hagan con suavidad y dejando que sea él quien se acerque a ellos y les huela antes de acariciarle como locos.

    3.Cómo deben acariciar los niños al perro

    Una vez que el perro ya les haya olido y haya cogido confianza, es importante que los niños no le toquen por encima de la cabeza, sino por debajo de la barbilla. De este modo, el perro sabrá en todo momento dónde están las manos de quienes lo acarician y se sentirá más cómodo.

    4.Ponerse en el lugar del perro

    También es importante enseñar a los niños a ponerse en lugar del perro. Por ejemplo, ¿a ellos les gusta que les despierten de la siesta con euforia o que les molesten mientras están comiendo? ¿No, verdad? Pues ellos han de entender que a los perros tampoco, de lo contrario, puede que la respuesta que reciban no sea la que esperaban.

    Publicidad - Sigue leyendo debajo

    5.Jugar a lanzar la pelota de forma segura

    Enseña a tus hijos a que cuando jueguen a lanzar la pelota con un perro no utilicen una única pelota, sino dos. De esta forma, cuando el perro les traiga la bola, ellos lanzarán la que tienen en la mano y el perro soltará la que lleva, sin necesidad de que el niño le meta la mano en su boca para quitársela, y correrá en busca de la que hayan lanzado.

    Publicidad - Sigue leyendo debajo