De viaje con niños

Si vas a hacer un viaje con niños pequeños, infórmate para elegir tu medio de transporte y las pautas a seguir.

Cuando los niños son pequeños lo primero que hay que hacer es planificar bien el viaje y consultar al pediatra. Este profesional será el que mejor te aconseje y el que te dé unas pautas a seguir según el destino al que vayas.

Normalmente, si el bebé es recién nacido, es mejor no viajar con él hasta que por lo menos tenga un mes. Además, ten en cuenta su calendario de vacunación, para que no coincidan las posibles reacciones con el viaje.

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Es importante que no olvides meter en la maleta y tener siempre a mano la documentación sanitaria y la dirección del médico al que acudir en el lugar de destino, así como algunas pautas claras sobre el medio de transporte que hayáis elegido.

EL AVIÓN

Es idóneo para desplazamientos largos: cómodo, rápido y seguro. Pero puede tener limitaciones que conviene investigar antes del embarque.

Ten en cuenta...

  • El recién nacido puede volar a partir de las 48 horas, pero no es conveniente (a veces no lo permiten) hasta pasadas dos semanas.
  • Los cambios de presión pueden causar dolor de oídos al bebé o al niño. Para evitarlo, ponle el chupete o dale un caramelo o algo de beber al despegar y al aterrizar.
  • Debe beber líquido a menudo para prevenir la deshidratación.
  • Si vas sola con dos menores de 2 años, uno debe ir en una silla de coche homologada para avión, en un asiento contiguo al tuyo, y el otro en tus brazos con el cinturón que la tripulación te facilitará (algunas compañías no permiten que un adulto viaje solo con dos bebés).

    EL TREN

    Es uno de los medios más recomendables para viajar, por la libertad de movimientos que permite. Los de alta velocidad (hacen el recorrido en menos tiempo) y con coche-cama (podréis viajar durmiendo) son una buena opción.

    Ten en cuenta...

    • Es un medio de transporte perfecto para los niños ya que pueden pasear, visitar la cafetería, ir al baño...
    • Hasta los 4 años tu hijo puede viajar gratis, pero tendrás que llevarlo en brazos. Tal vez sea más cómodo reservarle un asiento ya que sólo pagará el 60%.
    • Al sacar el billete, pregunta si hay plazas en asientos con mesita y llévale cuentos y material para colorear (en el tren es raro que se maree).
    • Si vas con cochecito, Renfe recomienda llevarlo plegado y dejarlo en los lugares destinados a equipajes.
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      EL BARCO

      Los mareos son el principal inconveniente de estos viajes. Serán menos probables si vais en un barco grande (más de 600 pasajeros) y os situáis en el centro de la nave y a la altura de cubierta, pero sin asomaros al mar ondulante. Viajar por la noche también evita mareos, al hacer la mayor parte de la travesía durmiendo.

      Ir en barco es una experiencia emocionante para ellos. Pero, ¡ojo!, no los dejes nunca solos.

      Ten en cuenta...

      • Pregunta al pediatra si pueden tomar ya algo para prevenir mareos.
      • Elige una compañía de cruceros con servicios para niños, como miniclub, niñeras, animación, cunas...
      • Reserva con antelación. Algunos cruceros limitan el número total de niños por pasaje o no aceptan a los bebés menores de 1 o de 2 años.

        EL AUTOCAR

        Es el medio menos recomendable, salvo para viajes cortos, porque ofrece poca libertad de movimientos, no suele tener baño (sólo los VIP) y hace paradas con poca frecuencia.

        La Ley exige que cada niño ocupe un asiento. Los más pequeños deben ir en silla de automóvil y los mayores deben llevar el cinturón de seguridad y permanecer sentados.

        Ten en cuenta...

        • Para evitar mareos, sentaos delante y hazles mirar al frente (pregunta al pediatra si pueden tomar algo).
        • Entrad al baño en cada parada (si el autocar no tiene wc).
        • Pide al conductor bolsas y llévalas a mano por si el niño vomita.
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