Niños que no quieren ir a los cumpleaños

Se pone nervioso antes de ir al cumple, se pega a ti mientras estáis en la fiesta, se quiere ir nada más llegar... ¿Por qué se comporta así?

 

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Asumir nuevas normas sociales

A los 4 años el niño se empieza a interesar por las actividades sociales más allá del círculo familiar. Así es como comienza a darse cuenta de las limitaciones que surgen al relacionarse con su entorno de iguales, en el que tiene que asumir nuevas normas sociales y enfrentarse a circunstancias que pueden despertar sentimientos difíciles de manejar, como la vergüenza, el conflicto...
En este momento evolutivo tan importante socialmente, un cumpleaños es una “prueba de fuego” que le exige poner en práctica un montón de nuevas habilidades que no siempre sabe activar. Tú puedes darle la seguridad que necesita para salir airoso de esta situación.

Cómo tratarle si no quiere ir

Para ello, lo primero que debes hacer es explicarle previamente en qué consiste una fiesta de cumpleaños: qué se va a encontrar allí, qué se hace en este tipo de reuniones... También es buena idea que le informes de la asistencia de niños y niñas que conoce y con los que podrá jugar y hablar si le apetece.

- Una vez en el lugar de la celebración, acércate con él a los otros pequeños y explícale en qué consisten los juegos con los que se están divirtiendo.
- Quédate a su lado durante unos minutos y a medida que le vayas viendo más seguro, ve separándote de él, aunque no mucho.
- Permanece siempre disponible y dispuesta a escucharle y por supuesto, no le critiques por sus miedos, dudas e inseguridades. Tu presencia y tu apoyo contribuirán a que se sienta más dispuesto a salir adelante.

Qué hacer si se quiere marchar de la fiesta

Si a pesar de tus esfuerzos, tu pequeño sigue insistiendo en marcharse, hazle caso. Obligarle a permanecer en un lugar en el que se siente incómodo es contraproducente y puede enquistar el problema.
Piensa también que si vive la experiencia como muy negativa, te resultará mucho más difícil convencerle para que asista a otra fiesta y es una pena que se pierda estas reuniones infantiles, porque en ellas puede conocer mejor a sus amigos y pasar muy buenos ratos con ellos, lo que reforzará sus lazos de unión.

Las razones de tu hijo y tus soluciones

Estas pueden ser algunas de las razones por las que a tu pequeño no le gustan los cumpleaños (son bastante comunes a su edad). Descubre cómo afrontarlas:

- Le aterran los ruidos. En este caso, procura que empiece yendo a las fiestas que se celebren al aire libre, no en lugares cerrados. Así se sentirá menos aturdido.
- Es tímido. Se mostrará retraído si hay muchos niños a los que no conoce. En este caso, intenta que uno de sus conocidos juegue con él, antes de enfrentarse al grupo.
- Tiene problemas con alguno de los invitados. Ayúdale a hacer las paces con él.
- Le asustan los payasos, magos o personas disfrazadas que animan la fiesta. Llévale a otro sitio mientras dura su actuación.

¿Y si es el cumpleaños de tu hijo?

Antes de preparar el cumpleaños de tu hijo y de invitar a un grupo de niños, pregúntale qué le gustaría hacer. A muchos pequeños no les apetece celebrar su aniversario a lo grande y si ven que mucha gente se reúne en su honor, comienzan a ponerse nerviosos y se pasan la mayor parte de la celebración llorando. Tenlo en cuenta antes de reservar algo o de invitar a gente, no sea que te lleves una sorpresa.

Estos niños disfrutan más en un ambiente conocido, con las personas más cercanas, con ruidos controlados y con la posibilidad de dar por finalizada la fiesta a voluntad.

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