Jugar en el hospital, buena terapia

Cada vez son más los hospitales que optan por humanizar sus áreas pediátricas, convirténdolas en zonas más amables.

 

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Sin miedo al quirófano

Está científicamente demostrado que estar entretenido ayuda a disminuir la ansiedad y el dolor, por ello cada vez son más los centros hospitalarios que optan por humanizar sus áreas pediátricas, convirténdolas en zonas más amables, llenas de actividades pensadas para ellos, habitaciones lúdicas y decoraciones divertidas.

¿Te imaginas que un Mercedes, un BMW o un Lamborghini en miniatura que funciona por control remoto conduzca a tu hijo hasta el quirófano del hospital? Si por circunstancias, un pequeño tiene que pasar por el trance de una operación, ¿no es esta idea la mejor manera de hacérselo más fácil? Esta colección de coches diseñados para los pacientes entre 3 y 8 años está disponible en el hospital Rady Children de San Diego y forma parte de un programa que busca un ambiente más humanizado y una mayor relajación en niños que tienen que pasar por el quirófano.

Una sonrisa en sus caras

Este paseo, que está controlado por las enfermeras del hospital, está pensado fundamentalmente para uno de los momentos que más estresan a los pequeños, el de la separación de los padres. Entrar al quirófano con una sonrisa en sus caritas ayuda a los niños, pero también a sus padres, que se tranquilizan al ver que su hijo no está sufriendo. Quizá no tan sofisticado, pero con la misma buena intención, son muchos los hospitales públicos españoles que están desarrollando estos mismos programas. Te contamos cómo les benefician estos espacios de juego y diversión.

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Difuminar los malos recuerdos

Hoy en día son múltiples los hospitales europeos que están haciendo auténticos esfuerzos en la caracterización de sus unidades pediátricas con la intención de convertirlas en auténticos parques de atracciones. Estas estrategias permiten difuminar, en la medida de lo posible, los malos recuerdos vinculados al ingreso hospitalario, consiguiendo en muchos casos descompensar la balanza y devolver la sonrisa a los niños.
La decoración en las salas de espera, en los pasillos y las consultas con personajes infantiles con los que los niños están familiarizados ayuda al reconocimiento del área hospitalaria como propia.
A través de la analogía de estos recuerdos hace que indentifiquen el  hospital como una zona segura y divertida, dotándola de una mayor confortabilidad.

Murales, teatro, bibliotecas…. Todo ayuda

En nuestro país son varios los hospitales que han incorporado salas de juego a sus áreas pediátricas con la intención de humanizar el medio ambiente para los pequeños. Murales decorativos, juguetes, actividades y talleres, etc… todo ello ayuda a su recuperación y a no recordar la estancia en el hospital como algo traumático.
La Dra. Isabel Leiva Gea, endocrina pediátrica del hospital Universitario de Málaga, trata a niños con diabetes Mellitus tipo 1, una enfermedad crónica que requiere un seguimiento mantenido en el tiempo, lo que significa que el niño tiene que pasar mucho tiempo en el hospital. “El principal beneficio que observó en estas salas y actividades es que favorecen la adherencia a nuestras unidades, camuflando los recuerdos hospitalarios a través de la decoración con intensos colores y espacios dotados de materiales que permiten realizar a los pequeños actividades lúdicas.”

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Reducir la ansiedad

“Existen estudios previos, mira aquí, que indican cómo el entretenimiento es capaz de paliar incluso el dolor pediátrico a través de la disminución de la ansiedad asociada al dolor. No existe mejor maniobra de distracción en un niño que el juego, por ello cualquier intervención que fomente que el niño esté absorto en el juego serán maniobras eficaces en los actos médicos que afectan a la población pediátrica”, cuenta la Dra.

Y ayudan en la larga espera

Además del miedo al dolor o el temor de los pequeños al entrar en un quirófano y a la separación de los padres, hay familias que invierten una gran cantidad de tiempo en el hospital. Por la experiencia de la Dra. Leiva Gea, que trabaja formando a los padres en habilidades que les permiten aprender el adecuado aporte de insulina que necesitan sus hijos, estas salas de juegos tienen un papel relevante en la amortiguación de los tiempos de espera, ya que el entretenimiento de los niños permite tanto a ellos como a sus padres una sensación de aceleración de estos tiempos muertos”.

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Es importante colaborar

Como puedes imaginar, los recursos de la Sanidad Pública son limitados, por lo que la creación de todas estas salas de juego se realizan gracias a la iniciativa solidaria de organizaciones no gubernamentales, casi siempre en colaboración con diferentes empresas privadas.
Por ello es fundamental que siempre que tengas oportunidad, colabores con ellos con la aportación que puedas. La asociación Juegaterapia, por ejemplo, reparte consolas con el lema “la quimio jugando se pasa volando”, Lilly ha colaborado en la implementación de las Play Zona, salas infantiles de espera para niños con diabetes en diferentes hospitales o la Fundación Aladina, que ha hecho posible la creación de toda una UCI infantil llena de, además de tecnología, comodidades para toda la familia.

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