Tu hijo en el colegio, así se comporta de verdad

Cuando se relacionan con sus compañeros, los niños suelen adoptar alguno de estos 9 tipos de ‘personalidad’ . ¿En cuál de ellos estaría tu hijo?

niños en el colegio
Hero ImagesGetty Images

Durante los años de colegio, el niño se relaciona con sus iguales y aprende a socializar mejor, una tarea que en ocasiones puede ser difícil y cuyo objetivo es aprobar la asignatura más compleja de todas: respetarse y respetar a los demás. Durante este aprendizaje, afloran en él distintos aspectos de su personalidad que en casa no son tan evidentes. Y conocerlos puede ser de gran ayuda a la hora de apoyarle en sus relaciones.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
9 tipos distintos de 'personalidad'

Para orientarte, hemos definido los diferentes “caracteres” que puede adoptar tu hijo basándonos en el eneagrama, un sistema de clasificación que describe nueve tipos de personalidad distintos y sus interrelaciones. Ten presente que esta clasificación es solo orientativa y que, aunque un niño o una niña pueda presentar mayor tendencia hacia un tipo u otro, es difícil que cumpla todas las características de ninguno; lo normal es que tenga varias de distintos tipos.

El curioso

Le preocupa mucho lo que los demás piensan de él y pertenecer al grupo. Es maduro para su edad y asimila las normas con facilidad (siguiéndolas se siente seguro). Se interesa por adquirir conocimientos prácticos que potencien su valor delante de sus iguales y le gusta comprender cómo funcionan las cosas. Tiene un gran sentido del humor y le encanta divertirse con sus amigos y gastar bromas, pero experimenta brotes de mal genio que conviene no reforzar para que se le pasen antes. Es posible que, si tiene miedo, trate de superarlo haciendo aquello que le asusta: suele sentirse motivado por los retos y puede que con la edad se decante por actividades que impliquen riesgo.
Punto fuerte. Su inteligencia rápida y práctica, su capacidad para enfrentarse a los retos y las dificultades y su facilidad para hacer reír.
Punto débil. Tiene poca resistencia a la frustración. A veces puede gastar bromas algo hirientes; hay que enseñarle que algunos comentarios pueden ser una agresión.

El líder

Consigue que los demás le sigan incluso sin proponérselo, entiende la amistad con intensidad y es un amigo fiel. Tiene mucha resistencia y energía, por eso le gustan más los deportes intensos y de equipo que estudiar. Le cuesta llevar rutinas de estudio, y conviene estar encima de él para que asuma responsabilidades. Se muestra duro y descarado cuando se siente inseguro y si algo “no le sale” se enfada mucho; hay que animarle a que se enfrente a lo que le preocupa, antes de que se cierre en banda y coja manía a una actividad o un compañero. Suele ser difícil hacerle cambiar de opinión.
Punto fuerte. Es leal, muy amigo de sus amigos, tiene un gran corazón y su personalidad hace que no se deje llevar.
Punto débil. Es muy sensible a las ofensas de los demás y, cuando alguien le decepciona, no suele dar segundas oportunidades. Es importante enseñarle a perdonar y ayudarle a frenar sus impulsos para evitar enfrentamientos con las figuras de autoridad.

El explorador

Disfruta aprendiendo y le encanta hacer experimentos y colecciones de coches, piedras, cromos... que ordena y guarda con cuidado. Puede quedarse ensimismado observando a un animal y, cuando ya sabe leer, suele dejarse atrapar por lecturas, incluso por aquellas complejas para su edad. Saca muy buenas notas en las asignaturas que le gustan, y en las que no, no le importa tener un aprobado raspado.
Es reservado y algo tímido, pero no sufre por ello; aunque le gusta tener amigos, no necesita al grupo tanto como otros. A veces no quiere estar con otros niños o ir a un cumpleaños, por ejemplo, simplemente porque no le apetece; hay que respetar sus ganas de soledad.
Punto fuerte. Sus deseos de aprender y explorar para resolver los misterios de la vida.
Punto débil. Es un poco solitario y puede llegar a sentirse incómodo en los grupos y las multitudes. Ayúdale a relacionarse apoyándose en las normas sociales para mejorar su empatía.

El perfeccionista

Es estudioso y educado y se esfuerza por hacer las cosas bien. Muy exigente con sus tareas, suele sacar buenas notas. Prefiere las asignaturas “de estudiar”, como lengua, literatura o matemáticas, a las creativas, como dibujo o música. Parece algo tímido en ocasiones. No le agrada saltarse las normas ni que los demás se las salten, por eso es frecuente que “regañe” a otros niños si hacen algo que no deben. No le importa explicar algún ejercicio a sus amigos, pero no le gusta dejar sus cuadernos ni compartir sus resultados: tiene una percepción muy clara del esfuerzo y es bastante competitivo.
Punto fuerte. Sus compañeros pueden aprender de él la importancia de ser responsables y lo bueno que es ser voluntarioso.
Punto débil. Conviene que aprenda a ser menos “mandón” y rígido. Es bueno que se relaje un poco de vez en cuando y que trabaje su empatía. Para ello, es esencial tu labor a la hora de hacerle comprender que las personas son más importantes que los libros o las normas.

El 'relaciones públicas'

Es muy sociable y suelen preocuparle más las relaciones con sus compañeros que estudiar. Le gusta tener su grupo de amigos con el que organizar planes especiales, le encanta celebrar sus cumpleaños y siente mucho si uno de los invitados no puede asistir. No es competitivo y sí muy generoso: no le importa prestar sus cosas ni sus ejercicios (pero no a todo el mundo), se ofrece a echar una mano incluso cuando nadie se lo pide y también espera que le echen una mano a él (cuando tampoco lo pide muchas veces). Es muy divertido, aunque puede pasar épocas de apatía y falta de autoestima, sobre todo si siente que alguien a quien quiere le ha decepcionado. Prefiere las actividades artísticas a las deportivas.

- Punto fuerte. Su generosidad y su capacidad para organizar.
- Punto débil. Tiene miedo de perder amistades y eso o a veces puede llevarle a no ser del todo sincero, a actuar “por la espalda”. Enséñale a decir las cosas de frente para que sus amigos no se sientan “manipulados”.

El encantador

Se preocupa mucho por la impresión que da a los demás y le encanta ir siempre apropiado para la actividad que se va a hacer. Es buen estudiante, le gusta sacar buenas notas y se esfuerza al máximo por conseguirlo. Le gustan más las actividades individuales que las de equipo. Generalmente es muy hábil en cualquier actividad física y bastante competitivo; en lugar de conformarse con ser el segundo, trabaja para ser el primero. Su afán por destacar puede llevarle a fantasear demasiado y, en algunas ocasiones, a contar medias verdades o incluso mentiras, lo que provoca que los demás desconfíen de él y le tomen por alguien superficial.

- Punto fuerte. Su capacidad de esfuerzo en todos los aspectos y su falta de conformismo.
- Punto débil. Aunque pueda parecer todo lo contrario, suele ser inseguro y necesita destacar y tener la aprobación de los demás para sentirse bien. Conviene que le enseñes que no es necesario impresionar a las personas para que te quieran.

El creativo

Es observador y cauteloso, y tímido hasta que coge confianza. Prefiere tener un solo amigo con el que compartir alegrías y penas que muchas amistades superficiales. Le gusta escuchar y aprender de los demás y se siente bien cuando toma decisiones, aunque la timidez le impide hacerlo con frecuencia y se siente mal por ello. Suele callarse las frustraciones y las decepciones, lo que hace que a veces estas “salgan” sin control, en forma de arranques de enfado.
Le gustan las actividades en las que puede expresar sus capacidades artísticas como música, teatro, pintura… pero no siempre se atreve a decir que quiere hacerlas (hay que empujarle un poco). Se esfuerza por ser buen estudiante, pero se distrae con facilidad si la asignatura no le interesa.
Punto fuerte. Su creatividad desbordante y un sentido del humor muy inteligente.
Punto débil. Tiende a compararse con los demás y a juzgarse duramente. Anímale a valorarse, solo así podrá ser más asertivo y relacionarse desde la igualdad, algo que fomentará su buen humor y frenará sus arranques de ira.

El soñador

Su imaginación desbordante hace que viva gran parte del tiempo en un mundo de fantasía. Se despista con facilidad y le cuesta concentrarse; puede pasar un rato largo delante de un libro sin leer una sola línea. No suele gustarle practicar deporte, especialmente si es en grupo, y prefiere las actividades tranquilas como escuchar música, leer, ver películas… Es muy generoso, simpático y tranquilo, hace amigos allá donde va. Pero le cuesta expresar su opinión y decir que no y por eso muchas veces se deja llevar y acaba haciendo cosas que no le apetecen.
Punto fuerte. Su generosidad y su capacidad de estar de buen humor.
Punto débil. Huye con frecuencia a su mundo de fantasía, postergando problemas, deberes, etc. Es fundamental que asuma rutinas de estudio para no dejarlo todo para el último momento y que aprenda a vivir el presente y la realidad y a asumir y cumplir sus responsabilidades sin posponerlas.

El juerguista

No puede evitarlo: le encanta pasárselo bien. Siempre encuentra oportunidad para divertirse y ver el lado positivo de las cosas. Le cuesta concentrarse, por eso es más eficaz que estudie durante periodos cortos a que permanezca sentado ante un libro mucho rato seguido. No le preocupan las notas, suele dejarlo todo para el último momento. Le gustan las actividades físicas, especialmente las que son muy exigentes y poco repetitivas. Tiene una gran inteligencia verbal y utiliza su labia para salirse con la suya.
Punto fuerte. Su capacidad de relativizar los problemas y buscar soluciones imaginativas.
Punto débil. Tiene que aprender que no siempre es momento de divertirse. Conviene ir dándole responsabilidades poco a poco, para que vaya interiorizándolas con tranquilidad.

Publicidad - Sigue leyendo debajo