El niño quiere un hermano: ¿qué le decimos?

Es probable que vuestro hijo os haga esta petición, especialmente hacia los 4 o 5 años, cuando su fantasía está en pleno apogeo y cree que podrá jugar con el bebé. ¿Cómo conviene responderle?

 

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Sus razones para este deseo

Vuestro hijo aún se encuentra en la etapa egocéntrica, en la que cualquier acontecimiento está mágicamente referido a él. Así, imagina que tener un hermano le va a suponer muchas cosas positivas, sin ser consciente de que para disfrutar de algunas tendrá que pasar algún tiempo.
Las más habituales: contar con un compañero de juegos, con una compañía nocturna, participar en sus cuidados (elegir su ropa, ponerle el chupete…), ser como alguno de sus amigos que tienen hermanos o convertirse en portavoz familiar y contar a todos lo que hace el nuevo bebé.
A esta edad el niño aún no se adelanta a los acontecimientos y no se imagina que la llegada de un hermanito implica renunciar a la atención exclusiva de sus padres. Este hecho está en el fondo del empeño con que lo piden algunos.

Cómo responder si no vais a tener más hijos

Si estáis en este caso, a la hora de responderle incluidle en vuestras explicaciones siempre que podáis y demostradle que entendéis y atendéis a su necesidad con frases como: “Sé que te gustaría tener un hermanito para jugar, pero sería muy pequeño para eso. ¿Por qué no invitamos a tu amigo Rubén a casa?”. Así compensáis su frustración por el deseo no cumplido con la satisfacción de sentirse comprendido.
Explicadle que un bebé no sabe hacer nada por sí solo y que necesita mucha dedicación. Podéis decirle algo como: “Mamá y papá trabajan muchas horas y tienen poco tiempo libre. Y así pueden dedicarse más a ti”.

¿Y si pensáis tener más niños?

En el caso de que entre en vuestros planes aumentar la familia, podéis responder así a su petición.
• Decidle que los bebés llegan cuando quieren venir. Si viene otro...
Habladle de cómo será, no afiancéis su creencia de que podrá jugar y hablar con él en cuanto nazca.
Mostradle algún recién nacido para acercarle a esta realidad.
• Decidle que para atender a un bebé tan pequeño necesitaréis su ayuda. Así desarrolla su sentido de la responsabilidad y afianza el sentimiento de su propia valía, de ser único y necesario para vosotros.

Cuando llegue el embarazo...

Los cambios y los acontecimientos que experimente su madre durante el embarazo serán una aventura para él. Algunos consejos:
No se lo digáis hasta que pasen los primeros meses de embarazo, para estar seguros y para que la espera no se le haga eterna.
• No os refiráis al hermanito o a la hermanita hasta estar segura de su sexo para evitarle decepciones.
• Dejadle intervenir en los preparativos (habitación, ropa…) siempre que sea posible. Le hará sentirse útil, atenuará los futuros celos y le facilitará la aceptación del “intruso” cuando se presente.
• Mamá, deja que te toque la tripa y que sienta moverse  al bebé. Esto le ayudará a crear fuertes lazos emocionales con él

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