Ayuda a tu hijo a dormir si tiene pesadillas

¿Tu hijo tiene 2 años o más y no quiere acostarse por temor a las pesadillas? Así evitarás que las sufra y que el miedo le impida descansar.

 

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No duerme del tirón

Hace ya un tiempo que tu hijo dormía estupendamente y sin embargo, ahora que tiene cerca de tres años, se despierta con pesadillas que le impiden descansar. Este cambio que tanto os afecta a todos se debe a que a diario vive experiencias nuevas, algunas bastante inquietantes, que afloran a su mente a la hora de dormir: le ha asustado un perro, se ha peleado con un compañero, ha visto unos dibujos que le han impresionado...

Además, se encuentra en una edad, en la que le asustan la oscuridad y los monstruos y también teme perderos a su padre y a ti, quedarse sin vosotros. ¿Todavía te extraña que no sea capaz de dormir toda la noche de un tirón?

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Claves para que tu hijo duerma mejor

Por suerte, hay muchas medidas que puedes tomar para cambiar las pesadillas de tu hijo por buenos sueños:

- Crea una rutina para el momento de acostarle y mantenla a diario: el baño, la cena, el cuento...
- Déjale dormir con su muñeco preferido o regálale uno para que sea su compañero de sueños.
- Evita que vea la televisión y que realice actividades físicas antes de acostarse, porque en ambos casos se excitará. Lo que sí debes hacer es entretenerle con alguna actividad que le relaje, como ver un cuento.
- Haz las paces con él si habéis regañado. La reconciliación y el beso de buenas noches, que no debe faltar nunca, le ayudarán a dormir.
- Proporciónale un ambiente que favorezca el sueño. Para ello el cuarto debe estar recogido (el desorden excita) y las cortinas echadas. Y baja el volumen de la televisión, porque su sonido puede desatar su imaginación negativamente.

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Cómo quitar los miedos al niño

Si la causa de su dificultad para descansar es que ahora tiene miedos que antes de irse a la cama se agrandan, también hay soluciones que funcionan fenomenal:

- Para que no se asuste al quedarse a oscuras, puedes instalar una luz quitamiedos en cuarto, y así podrá ver lo que le rodea. También es importante que al ir a atenderle lo hagas con la luz apagada, para evitar que haga la asociación luz-bienestar, oscuridad-malestar.
- Dejará de temer a los monstruos si le lees cuentos de brujas buenas y de fantasmas simpáticos.
- Y para erradicar su miedo a perderos a su padre y a ti, pon un intercomunicador en su mesilla. Saber que está en contacto permanente con vosotros le proporcionará la seguridad que necesita para dormir bien y soñar cosas bonitas.

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Un método que quizá le ayude

Muchos niños tienen tantas pesadillas o tantos miedos que quieren dormir en la cama de sus padres. Si le ocurre a tu hijo, no te agobies: no pasa nada porque le dejes dormir con vosotros unos días, seguro que poco a poco va cogiendo seguridad y llega un momento en el que te pide él mismo volver a su cuarto.

Si aún así quieres intentar algo para ayudarle a volver, prueba este método gradual:

- Pásale de vuestra cama a un colchón en el suelo, en vuestra misma habitación.
- Unos días después, llévale a su cuarto y quédate con él hasta que se duerma, dejando una luz tenue.
- Pasados unos días, cuando le acuestes en su cuarto deséale buenas noches y deja que se duerma él solo, con la luz tenue dada. Si te llama, acude a su lado y sigue aplicando el paso anterior.
- El siguiente paso será apagar esa luz y dejar una indirecta, la del pasillo por ejemplo.
- Y el último, ir alejando el foco de luz indirecta, hasta que llegue el día en que no sea necesario.

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La cena ideal para dormir bien

Un apunte para favorecer el descanso de tu hijo: ten presente que cenar alimentos muy ricos en hidratos de carbono (como el arroz y la pasta), dificulta la conciliación del sueño, ya que provocan activación.

Por el contrario, los alimentos abundantes en triptófano favorecen la producción de melatonina, una hormona que relaja y ayuda a dormir. Por eso en la cena de tu hijo debes incluir huevos, lechuga y tomate, leche, yogur, patatas, maíz...

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