Cómo elegir la trona para tu bebé

Hacia los 6 o 7 meses llegará el momento de que dejes de dar de comer al bebé en tus brazos y lo sientes en la trona. Y le vendrá genial.

 

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La trona tiene una función integradora

En cuanto tu hijo se mantenga sentado erguido porque su espalda ya está más fortalecida (sucederá cuando tenga 6-7 meses) y cuando sus horarios de alimentación sean más parecidos a los del resto de la familia, será una buena idea incorporarle a vuestra mesa sentado en su trona.

Este producto de puericultura, además de facilitar las comidas, tiene una función integradora y educadora, ya que el niño observará cómo coméis los demás e irá copiando lo que hacéis: se animará a probar nuevas cosas, querrá utilizar los cubiertos y el vaso y participará de otros momentos familiares en torno a la mesa (conversaciones, juegos...). La utilizaréis hasta que vuestro hijo tenga 3 años.  

¿Qué trona conviene utilizar?

Hoy existen muchos tipos de tronas y podrás elegir la que más te convenga dependiendo de tus gustos, necesidades y del espacio del que dispongas en casa. 

- Trona fija: la tradicional. Suele ser de madera. El asiento no se puede subir ni bajar, la bandeja puede ser extraíble.
- Transformable o evolutiva: de madera o con chasis de aluminio. Su altura se puede regular, adaptándose al crecimiento del niño y el respaldo puede ser reclinable. Las hay que cuando dejan de utilizarse como trona se convierten en silla con mesa o en silla para mayorcitos.
- Plegable: también llamada de tijera, el chasis es de aluminio o aluminio y plástico. Es muy ligera, fácil de guardar y de transportar de una habitación a otra. Asegúrate de que tiene dispositivo de bloqueo y cuando la manipules, comprueba que el niño no tiene los deditos cerca.
- De mesa o suspendida: es pequeña, transportable y ligera (no pesa más de 2 Kg). Se fija en los márgenes de la mesa mediante unas pinzas gruesas (o tornillos de presión y ventosas). Son seguras (si están homologadas), pero sólo están indicadas para los pequeños de hasta 15 Kg de peso. No son aptas para mesas de cristal o de un solo pie ni tampoco para las mesas abatibles o las de camping. Has de tener la precaución de anclarla antes de poner mantel a la mesa.
- De asiento o elevador: se coloca mediante arneses o correas sobre cualquier silla convencional. Suele ser de plástico, con superficie acolchada y portátil, por lo que la puedes llevar de viaje.

Las tronas altas deben cumplir la normativa de seguridad, UNE-EN 14988-1/2: 2006+A1:2013. Las tronas de mesa, la norma UNE-EN 1272:1998.

Ojo a la seguridad de su trona

Antes de comprar la trona, asegúrate de que sus cantos son redondeados, que sus cinturones de seguridad son fáciles de manipular para ti, pero no para el niño y que la bandeja es firme. Elígela sin ruedas, en caso de que sea portátil o plegable y lleve dos ruedas, estas deben llevar freno.

Además, mira su etiqueta. Comprueba que aparece la marca y el modelo, el fabricante o importador y la normativa que la homologa. Esta etiqueta garantiza que la trona cumple una serie de requisitos, entre ellos:

- Que está realizada con materiales no tóxicos.
- Que se ha valorado su estabilidad (base ancha y chasis estable).
- Que no posee huecos peligrosos en los que el niño podría meter los deditos.
- Que lleva brazos laterales o superficies que impiden que el niño se caiga por los lados, cinturón de cinco puntos de anclaje y tope en la entrepierna, que evite que el niño pueda escurrirse (si la trona es reclinable ha de llevar arnés integral).

Y además de comprar una trona segura, úsala de un modo seguro. Nunca dejes al niño sentado en ella sin vigilancia. 

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