Gemelos: ¿en la misma clase o separados?

Normalmente se opta por separarlos, pero muchos padres no están de acuerdo. ¿Cuál es la mejor decisión? La respuesta no es fácil.

 

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Muchas preguntas en torno a este tema

En España no existe una norma escrita, ninguna legislación que diga qué hacer con los hermanos múltiples cuando comienzan su etapa escolar. La Administración suele dejar a los centros escolares que tomen la decisión de juntarlos o no en la misma clase y, hasta el momento, lo que se hace normalmente es separarlos en dos clases distintas, algo que no convence a muchos padres.

¿Por qué se toma esta decisión? ¿Es siempre la más correcta? ¿No deberían ser los progenitores de los niños (al fin y al cabo, los que mejor los conocen) quienes eligieran la mejor opción en cada caso? Hemos hablado con expertas en el tema.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Es necesaria una valoración personalizada

En muchas ocasiones, la decisión de separar a los gemelos o trillizos procede de la creencia de que hacerlo beneficiará el desarrollo de su individualidad e independencia. Pero los estudios realizados hasta la fecha no ofrecen evidencias que apoyen que la separación sea siempre la elección más adecuada.
Por eso, cada vez surgen más voces que proponen la valoración personalizada, caso a caso, argumentando que se obtendrían mejores resultados en la escolarización si se analizaran las necesidades individuales, tanto emocionales, sociales, como académicas, de cada niño antes de tomar la decisión.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Primeros pasos en este sentido

Lucila Menéndez, presidenta de Amapamu y de la Federación Española de Familias Múltiples, explica que “en la mayoría de los colegios hasta ahora se ha separado a los gemelos y trillizos en clases diferentes sin analizar cada caso particular. La educación individualizada debería también aplicarse a los múltiples; nos gustaría que se valorase qué solución es la más conveniente para cada familia, escuchando a los educadores y a los padres”.

Eso es precisamente lo que la asociación solicitó recientemente al Director General de Educación infantil, Primaria y Secundaria de la Comunidad de Madrid. Tras la reunión, este envió a los centros una recomendación en este sentido, para que a partir del próximo curso se tome en consideración la opinión de los padres en todos los colegios públicos y concertados de la región.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Para algunos puede ser un trauma

“A la edad de 3 años, los hermanos gemelos se adaptan mejor a la vida escolar cuando lo hacen juntos. Se sienten más a gusto y gracias a ello entablan con mayor facilidad nuevos contactos”, explica Coks Feenstra, psicóloga infantil, especialista en gemelos y autora del Gran Libro de los Gemelos.

Y va todavía más lejos. “Cada día me encuentro con muchos casos de gemelos que sufren un trauma por una separación que no quieren ni entienden. Sufren problemas emocionales, como tristeza, ansiedad, pesadillas... y viven un retroceso en su desarrollo, mostrando conductas que ya tenían superadas, como chuparse el dedo”, explica. "Lo que ocurre –añade– es que al separarlos se echan en falta el uno al otro, están más cohibidos y se vuelven más dependientes entre sí. Y eso es justo el efecto contrario de lo que se pretende al separarlos en dos aulas. Por ello, "hay que entender que la relación que los une es especial. El quid de la cuestión es que esta afectividad se confunde con dependencia".

En todo caso, según Coks Feenstra esto no quiere decir que los gemelos tengan que estar toda la vida escolar en el mismo aula. "A más edad se pueden dar situaciones en las que es preferible separarlos, como puede ser una dominancia marcada, una relación muy competitiva, un nivel intelectual diferente, etc… Pero raras veces ocurre esto en edad infantil”, comenta.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Otros se abren y se relacionan mejor

Pero no todos los casos son iguales. Para Laura Rojo, por ejemplo, separar a sus mellizas fue una buena opción. “Cuando Cristina, la educadora de mis hijas Emma y Sofía, me dijo que ambas estarían mejor separadas en dos clases diferentes durante su segundo año en la Escuela Infantil, acepté su opinión sin dudarlo. En realidad, la educadora estaba pensando en Sofía. Es una niña muy observadora e inteligente, que quizás se había mostrado algo reservada en sus relaciones con los demás. Por ejemplo, le costaba un poco más que a su hermana relacionarse con otros niños. Ellas no tenían una relación de fuerte dependencia, pero sí es cierto que al separarlas, Sofía podía ampliar sus experiencias, empezar a contemplar su entorno más allá del vínculo familiar. La decisión fue acertada, ya que Sofía comenzó a soltarse y a relacionarse con mayor frecuencia con los demás, a participar de manera más activa en las actividades de la escuela”.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Una decisión consensuada

Un juzgado de Badajoz acaba de dar la razón a unos padres de mellizos que denunciaron la decisión del colegio de sus hijos de separar a los hermanos en clases distintas. El orientador del centro escolar consideró que los niños tenían un problema de socialización y el inspector de zona lo confirmó, concluyendo que el colegio tiene autonomía pedagógica para tomar esa decisión.

Sin embargo, tras la denuncia de los padres, que pedían que se tuviera en cuenta el interés de los menores, la justicia les ha dado la razón, señalando que estas decisiones deben ser consensuadas con los progenitores, porque son los que mejor conocen a sus hijos y los principales responsables de su educación.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Cuándo puede ser bueno separarlos

La Federación Española de Familias Múltiples ofrece unas pautas para entender cuándo esa separación en el aula puede ser beneficiosa para nuestros hijos.

- Cuando los niños tienen un comportamiento problemático entre sí: riñen mucho o uno de ellos es muy dominante o sobreprotector y está demasiado pendiente del otro. También cuando uno de ellos es una distracción constante para el otro o uno de los gemelos está muy celoso de otro y se comparan en exceso.
- Si hay grandes diferencias académicas entre ellos: si tienen similares habilidades académicas, probablemente esto no les afectará en su desarrollo. Pero si no es así, con frecuencia la comparación con el hermano tendrá un efecto negativo.
- En algunos casos los gemelos tienen una actitud diferente cuando están juntos. Se pueden volver más revoltosos al sentirse más fuertes, o pueden aislarse del grupo sin relacionarse con otros niños. Es importante evaluar la actitud de los gemelos en clase estando juntos y en qué se benefician o perjudican.
- A veces, que vayan juntos primero y separarlos más adelante conlleva apartar a uno de los niños de su grupo, mientras el otro se queda con su clase. Una buena idea en este caso es aprovechar para separarlos cuando haya un reagrupamiento de las clases y un cambio general de compañeros.
- De todas maneras, a los 3 años muchos niños ya podrán expresar libremente su deseo de no ir a clase con su hermano o hermana si les disgusta la idea. ¡Preguntémosles!

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Cuándo es mejor que estén juntos

Según los expertos, también hay otras razones que apoyan que los gemelos estén juntos en la misma clase, si los padres y los profesores están de acuerdo.

- Habitualmente, incorporarse al colegio supone una cierta tensión. En el caso de gemelos, a esta situación suele añadirse la separación del hermano, con el que han convivido desde el útero. Esta doble exigencia puede hacer que la escolarización sea más difícil para los gemelos que para otros niños.
- Cada niño madura de una forma particular y no parece tan mala idea que supere esta fase de adaptación al colegio y al nuevo entorno junto a su hermano, si no hay nada que aconseje lo contrario. Permanecer juntos en un momento de transición puede ser beneficioso para ellos.
- No hay prisa: si a los niños les cuesta mucho separarse, tal vez sea mejor esperar a otro curso o a la primaria y hacer que se adapten a su situación de forma progresiva. Que les cueste separarse de su gemelo a los 2 o 3 años no es síntoma de un problema de desarrollo.
- El hecho de que permanezcan en la misma clase no significa que tengan que hacerlo todo juntos. Se les puede separar sin darle demasiada importancia en diferentes grupos de juego, en mesas distintas e incluso en distintas tareas, como a cualquier otra pareja de niños, facilitándoles la separación para que les sea más llevadera. Muchos niños van al cole tranquilos en un principio viendo que su hermano está cerca, pero juegan con otros niños y se relacionan perfectamente con otros.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo