Grupos de padres de WhatsApp: 7 errores

Tienen mala fama y para muchos padres son una pesadilla, pero si se siguen unas pautas básicas pueden llegar a ser de gran utilidad.

 

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Buena herramienta, si se usa bien

Primeros meses de curso: dudas comunes sobre el uniforme escolar o sobre libros que hay que comprar, preguntas sobre fechas de reuniones, cuestiones relativas a los deberes del niño.... Y un buen día, un padre o una madre que decide crear un grupo de WhatsApp para facilitar esta comunicación y evitar mil mensajes cruzados sobre el mismo tema. ¿A qué progenitor de niño en edad escolar no le suena esta historia?

En principio, la idea de que los padres puedan tener un canal de comunicación instantáneo que les permita estar al tanto de todas las novedades, cambios y noticias que surgen en torno al colegio y la educación de los hijos es positiva. De hecho, bien utilizados, los grupos de padres y madres de WhatsApp pueden servir comouna ayuda para resolver dudas sobre el día a día o plantear cuestiones que afectan a todos los alumnos.

Con sentido común

El problema aparece cuando se hace un uso inapropiado de ese tipo de grupos, cuando se utilizan para cotillear, para hablar de cosas que no tienen nada que ver con el colegio, para difundir bulos y mensajes falsos que circulan por las redes y alertan de peligros inexistentes, para criticar a profesores, para mandar fotos y mensajes inapropiados...

Las consecuencias de un mal uso de estos canales de comunicación pueden ser importantes y afectar a nuestros hijos mucho más de lo que a priori podamos pensar. Tanto es así que, cada principio de curso, la Policía Nacional recomienda en su cuenta de Twitter que reine el buen rollo en los WhatsApp de padres del colegio.

El secreto para lograrlo está en pensar antes de nada en los hijos, en aplicar el sentido común y, sobre todo, en evitar los errores más habituales. De ellos nos habla Paula Sáenz, psicopedagoga de ISEP Clínic de Barcelona.

Error 1: incluir a un padre sin consultarle

Primer fallo: pensar que todos los padres y madres quieren estar dentro del grupo de WhatsApp del colegio. Segundo: incluir a todos los que conocemos, sin caer en la cuenta de que estamos compartiendo sus números privados de teléfono con personas que quizá ni conozcan (o con las que, por cualquier razón, no quieren compartirlos).

Un mensaje privado

Respetar la privacidad de las personas es esencial. Por eso, aunque no percibamos como necesario contar con una autorización por parte de otros padres, es buena idea comentar a través de un mensaje privado que se va a crear un grupo con determinadas personas y preguntar previamente si quieren estar incluidos en el mismo.

Error 2: enfadarse si alguien deja el grupo

Cestionar la decisión de un padre o de una madre de dejar el grupo de WhatsApp del colegio puede terminar siendo contraproducente para nosotros mismos y para nuestros hijos. Además, si le criticamos el resultado puede ser que otros padres se sientan incómodos con nuestra reacción y cohibidos al pensar que están incluidos en un grupo que no les permite actuar con libertad.

No es algo personal

Actuemos como adultos, sin tomarnos su decisión como algo personal. Lo más probable es que ese padre o esa madre haya dejado el grupo porque no le interesa lo que se cuenta en él, porque no tiene tiempo (o ganas) de leer tantos mensajes o, sencillamente, porque no quería estar en él y nadie le preguntó antes de incluirle.

Y, sea cual sea su razón para salirse, tiene todo el derecho del mundo a hacerlo sin dar ninguna explicación y sin ser criticado por ello.

Error 3: usar el grupo como agenda del niño

Uno de los mayores fallos: utilizar el grupo de Whatsapp del colegio para vigilar lo que tienen que hacer nuestros hijos o para organizar y controlar su "agenda", escribiendo para consultar qué deberes hay ese día, cómo tienen que hacer un determinado trabajo o cuándo es el siguiente examen.

Es su responsabilidad

La próxima vez que nos planteemos hacer este tipo de preguntas, conviene que nos paremos a pensar que no es de buena educación marear al resto de padres con dudas que nuestros hijos deberían haber traído resueltas de clase.

Y lo más importante, que actuar así no beneficia en nada a los niños. Al contrario, evita que vayan adquiriendo responsabilidades y madurando. Al fin y al cabo, ¿para qué van a apuntar en su agenda lo que tienen que hacer o para qué van a memorizar que les han invitado a un cumpleaños, si saben que cuando lleguen a casa nosotros se lo resolveremos todo por medio del grupo?

Error 4: tratar en el grupo asuntos particulares

Muchos padres se encuentran, después de 2 o 3 horas sin mirar el WhatsApp, con más de 50 mensajes en su grupo del colegio. Y cuando se ponen a leerlos, se dan cuenta de que no les interesa ninguno de los puntos que se están tratando y terminan ignorándolos.

Mensajes lanzados a todo el grupo del tipo “Marta ¿puedes llevarme mañana el gorro que mi hijo se dejó en tu casa?" o “¿Alguien sabe de una buena academia de danza?”, etc, generan el hastío de muchos padres.

Y el problema de tratar temas particulares o que solo afectan a una parte del grupo es que son tantos los miembros que lo componen, que se acaba por no recibir respuesta a la mayoría de las preguntas.  

Solo cuestiones generales

Recordemos que los silencios en estos grupos tan masificados suelen venir a causa de que la cuestión que se plantea no es de interés general. Si necesitamos hacer una pregunta concreta que solo interesa a una o a varias personas, siempre podemos hacerlo enviando un mensaje privado o creando un grupo pequeño para ese tema y cerrándolo una vez solucionado el asunto.

Error 5: usar el grupo para criticar al profesor

A menudo el grupo de padres de WhatsApp se convierte en un continuo ir y venir de críticas y quejas sobre los profesores. ¿Las consecuencias? La primera, que estos comentarios pueden (y normalmente lo hacen) llegar a oídos de la dirección del centro y de los propios docentes, con lo que estaremos perjudicando a nuestros hijos.

La segunda: que un mensaje "privado", que en principio iba a quedar en el chat del grupo, puede acabar en alguna red social u otro medio de comunicación. Y la tercera: que la ausencia de comunicación verbal suele conducir a que se malinterpreten muchos comentarios y se haga una gran bola de un asunto sin importancia.

El canal adecuado

El grupo de WhatsApp no debe ser un medio de crítica o cotilleo, sino un canal de ayuda y comunicación positiva. Nosotros, como padres, tenemos responsabilidad sobre todo lo que decimos y escribimos.

Si hay algo del colegio o de algún profesor que no nos gusta y sobre lo que necesitamos hacer una queja o reclamación, es mejor que hablemos con la persona adecuada y que utilicemos el medio correcto, pidiendo una cita y acordando una reunión.

Error 6: compartir fotos de los niños

Es verdad que hay grupos de padres que tienen mucha confianza entre ellos, algunos pueden ser incluso amigos cercanos. Pero no es recomendable compartir fotos de los hijos por medio del WhatsApp.

Si son fotos en las que solo aparece nuestro hijo, antes de enviarlas debemos pensar que tiene derecho a su intimidad. Y que, probablemente, solo nos interesen a nosotros y no al resto del grupo. Y si aparecen otros niños, no podemos compartirlas sin permiso de sus padres.

Si alguna foto nos gusta mucho...

Esa foto que nos ha quedado tan bien y en la que el hijo de nuestros amigos aparece tan guapo, siempre podemos mandársela a sus padres directamente mediante un mensaje privado. Si queremos fotos en grupo, normalmente el colegio estará autorizado para realizar fotografías de todos los niños y nos las harán llegar.

Error 7: escribir estando enfadados

Todos sabemos que en un momento de enfado se dicen cosas de las que luego es fácil arrepentirse. Y si se hace en el grupo del colegio, las consecuencias pueden ser peores.

Pensar antes de escribir

Lo mejor, si un día nos sentimos especialmente alterados o hay alguna situación que nos saca de nuestras casillas, es reservarnos los comentarios para otro momento en el que se nos haya pasado el enfado y podamos expresar mejor lo que sentimos.

Conviene que pensemos antes de escribir, no hay ninguna necesidad que quedar como personas maleducadas ante el resto de padres.

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