4 dudas habituales sobre la preadolescencia

Son comunes a la mayoría de los padres de chicos y chicas preadolescentes. Óscar González nos da las respuestas.

 

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Un nuevo papel como padres

Cambios profundos, emociones encontradas, deseo de encontrar su lugar en el mundo, afán por ser aceptado por su grupo de iguales... Son características que comparten chicos y chicas en la preadolescencia, una etapa en la que nuestro papel como padres cambia, como explica Óscar González, director de la Escuela de Padres con Talento y profesor de Educación Primaria: “Igual que en cualquier otro momento, los padres debemos estar presentes. Pero, como dicen Carlos Goñi y Pilar Guembe, hay etapas en las que ‘hay que estar y que se note’ y otras en las que ‘hay que estar sin que se note’. Esto último es lo que conviene en la preadolescencia”.

Para lograrlo, comenta Óscar, hay que estar presentes pero sin que nuestra presencia se note en exceso, sin hacer ruido, dando al niño más margen, más espacio… ”Estamos entrando en una etapa en la que nuestros hijos hablarán menos y la comunicación se volverá más compleja… Aprovechemos para preguntarles por sus cosas, sus intereses, etc. pero sin forzar nada. No se trata de interrogar, sino de hablar de manera distendida y, sobre todo, de escuchar”.

Conscientes de las enormes inquietudes que surgen en los padres al educar a un preadolescente, hemos pedido a Óscar González que nos responda a cuatro dudas muy habituales en esta estapa.

¿Cómo logro que tenga autoestima?

En una etapa con tantos cambios, es esencial lograr que tu hijo se quiera a sí mismo. Para conseguir que tenga buena autoestima, sigue este decálogo:  

- Quiérele y demuéstrale que lo aceptas y lo aprecias por lo que es, no por cómo se comporta o por lo que esperas de él.
- Refuerza todo lo positivo que tiene, destaca sus cualidades.
- Evita las etiquetas y las comparaciones al máximo.
- Muéstrale que los errores son una parte del aprendizaje: nos ayudan a aprender y crecer.
- Concédele deberes y responsabilidades adaptadas a su edad. Valora y reconoce su esfuerzo, no únicamente el resultado final.
- Permítele que tome decisiones adecuadas a su edad.
- Evita generalizaciones del tipo “todo lo haces mal” o “no vales para nada”.
- Pasa tiempo con él. Si tienes varios hijos, dedica tiempo a solas a cada uno de ellos.
- Dedícale tu atención. No pretendas suplir falta de tiempo o atención con cosas materiales.
- Muéstrale lo orgullosa que estás de él y hazle sentir importante: valora sus trabajos, sus inquietudes, sus aficiones, etc.

¿Cómo evito problemas en redes sociales?

Este tema preocupa, y mucho. En este sentido siempre digo lo mismo: no podemos dejar a un niño solo en internet. Necesita de nuestra guía y acompañamiento (recordemos que hasta que el menor cumpla dieciocho años, los padres somos los responsables de sus comportamientos en la red). Si le compramos un teléfono móvil hemos de poner unas condiciones de uso. Lo mismo con el acceso a internet: qué páginas puede ver, a qué contenidos no puede acceder, etc.

Además, debemos tener en cuenta lo que dice la normativa vigente acerca del acceso a las redes sociales por parte de los menores. No puedo entender que niños y niñas de 9 y 10 años estén en Facebook o Instagram (y la gran mayoría, sin supervisión paterna). Y cuando ya tengan edad para estar, más que controlar se trata de supervisar y hacer un seguimiento de sus contactos. Es nuestro deber y obligación como padres, pero para ello somos nosotros los primeros que tenemos que dar ejemplo y estar formados e informados sobre el tema.

Pongamos especial énfasis en las imágenes que suben, que comparten, etc.

¿Cómo se previene el fracaso escolar?

Cuando hablamos de fracaso escolar solemos pensar en un tipo de “alumno torpe” o al que “le cuesta aprender”. Pero la mayoría de las veces son niños inteligentes que no saben aprovechar sus capacidades. Por eso, desde la familia debemos ofrecer al niño estrategias que le ayuden a desarrollar estas capacidades.

En este sentido, fomentar un buen hábito de estudio ayudará a que se sienta motivado y atraído por el trabajo escolar. También debemos preocuparnos por fomentar el hábito de la lectura (nuestro ejemplo en este sentido es crucial), ya que está demostrado que la escasez de lectura provoca un bajo rendimiento académico.

Unido a todo esto, hay varias pautas que ayudan a prevenir el fracaso escolar:

- Mantener una buena comunicación entre los miembros de la familia.
- Evitar que las notas y la escolaridad sean el único tema de conversación con el niño: hay que interesarse por todo lo que le acontece, un hijo es más que un alumno.
- Tener expectativas realistas sobre el futuro profesional del hijo.
- Mostrar una actitud positiva hacia la educación que recibe en el colegio, valorando el esfuerzo y trabajo de los profesores.
- Comunicarse habitualmente con los profesores y participar en las propuestas del centro educativo. De este modo, comprueba que sus padres están realmente interesados en lo que hace en su día a día.
- Estimular sus ganas de saber y aprender.
- Realizar actividades variadas: visitar museos, cine, teatro, etc.
- Establecer rutinas que incluyen tanto el estudio como el ejercicio físico y el tiempo libre.
- No presionarle para que sea “el mejor de la clase”.

Si a pesar de todo esto aparece el fracaso escolar, más que reprender y castigar las malas notas hay que buscar las causas de por qué ha sucedido esto.

¿Cómo conviene actuar si miente?

Un niño no tiene por qué mentir más por el hecho de estar en la etapa de la preadolescencia; esto irá en función a la relación de confianza que hayamos entablado con él en las etapas previas. ¿De qué forma? Dedicándole nuestro tiempo, no traicionando su confianza, haciendo que se sienta escuchado, evitando criticarle y, sobre todo, no mintiéndole nosotros. Una vez más, el ejemplo.

Si aún así descubrimos que nuestro hijo nos ha mentido o nos miente a menudo, debemos buscar cuáles son las razones por las que lo hace. En este sentido, lo importante es que trabajemos con él la confianza: que le preguntemos por qué ha mentido, cuál era su miedo a no decir la verdad… Y sobre todo, que veamos la parte positiva: es un momento para renovar esa confianza sin caer en el error de culpabilizarlo (“me has decepcionado”, “me has fallado”), ya que con esto solo conseguiríamos el efecto contrario.

Una buena ayuda

La escuela de Padres con Talento, que dirige el asesor educativo y profesor de Primaria Óscar González, es un interesante proyecto que busca ofrecer respuestas a todos los padres y madres que desean educar a sus hijos para la vida y lograr que se conviertan en personas felices y seguras.

A través de clases presenciales y cursos on-line, los participantes encuentran las herramientas pedagógicas y una forma práctica, consciente y eficaz de entender la educación.

Además, con este mismo objetivo, Óscar González acaba de publicar con la editorial Amat la colección "Escuela de padres" formada por tres títulos: "De 0 a 6 años"; "De 6 a 12 años" y "Adolescentes".

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