8 estrategias nuevas frente el acoso escolar

Se están aplicando ya en diversos colegios de España. Y los resultados son esperanzadores.

 

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Diferentes iniciativas en España

Uno de cada 10 niños españoles asegura haber sufrido acoso escolar, según datos de Save the Children. En total, 193.000 víctimas.

Para María Crespo, profesora de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid y directora del Máster de Victimología, “la única forma de luchar contra el acoso es con un plan integral. Lo primero que hay que hacer es lanzar políticas para educar, porque necesitamos que la sociedad tome conciencia de lo que es el acoso escolar. Si esto falla, se lanzan las medidas de prevención; es decir que hay que tener a profesionales formados para detectar que algo va mal en las aulas. Y si no funciona la prevención hay que intervenir, implicando a la familia y tomando medidas que, más que en castigar al agresor, se centren en recuperar a la víctima”.

En esta situación, a falta de que empiece a funcionar el Plan de Convivencia Escolar ideado por el Gobierno, las diferentes CCAA, los centros escolares y hasta los propios alumnos han impulsado diferentes iniciativas y han puesto en marcha herramientas que ya están funcionando con éxito en colegios e institutos de nuestro país.

Alumnos radares: detectan el problema

"Alumnos ayudantes" es una iniciativa de prevención temprana creada por un equipo de investigación pedagógica de la Universidad de Alcalá de Henares y que ya está siendo impartida en más de un centenar de colegios. Consiste en seleccionar a un grupo de estudiantes que van a actuar como radares de conflictos. Ellos voluntariamente aceptan la misión de detectar situaciones de vulnerabilidad en el colegio, momentos de riesgo o violencia entre sus compañeros.

La clave está en la selección de estos estudiantes, realizada casi siempre por los responsables de implementar el programa en el centro educativo o por los orientadores, y en formarlos previamente en habilidades de escucha activa, estrategias de acercamiento y técnicas de ayuda. La experiencia dice que estos jóvenes tienen que ser estudiantes reconocidos, con cierta popularidad entre sus compañeros y que generen confianza y empaticen bien, aunque no necesariamente tienen que ser los que mejores notas sacan o los más extrovertidos.

Muchas veces los profesores son los últimos en enterarse de lo que ocurre en el patio de colegio, pero los alumnos radares son capaces de detectar antes que nadie que algo está pasando entre un grupo o con un alumno en concreto.

Método Kiva, una idea llegada de Finlandia

Este método (www.kivaprogram.net), ideado en Finlandia y que ha logrado acabar con el acoso en el país escandinavo, está siendo aplicado con éxito en algunos colegios españoles, aunque de momento solo en centros concertados y privados.

“Lo interesante de este método es que no solo se centra en establecer protocolos de actuación para la víctima del acoso y el agresor, consolar y castigar respectivamente, sino que pone todo el centro de atención en todos los demás espectadores del acoso. El objetivo es que el resto de alumnos, testigos de las agresiones, se identifiquen con la víctima y aprendan a entender que ellos también forman parte del conflicto”, explica la profesora de Psicología María Crespo.

El método Kiva se lleva a cabo a través de un intenso trabajo de concienciación mediante 20 sesiones impartidas a los niños de 7, 10 y 13 años, en las que aprenden a ser responsables también de lo que sucede a su alrededor y a ser ellos mismos quienes encuentren una solución.

Mediadores y tutores para los más pequeños

Un estudio realizado por los equipos de Psicología de las universidades de Yale y Princeton (EE UU) en 56 colegios donde se ha implantado un programa que implica a los alumnos socialmente influyentes en los conflictos asegura que en un solo año estos se han reducido hasta en un 30%.

Esa es la idea con la que nacen los mediadores, alumnos elegidos por los responsables del centro que intentan escuchar a ambas partes en un conflicto y tratan de resolverlo a través de una reunión, con un profesor de testigo (aunque no siempre es necesario), para llegar a firmar un acuerdo pactado que tendrán que cumplir todas las partes.

Parecido es el programa "Tutoría entre iguales", que han introducido diversos centros públicos en España. En él, alumnos de cursos más avanzados se ofrecen para ser los tutores de alumnos de primero de la ESO, ayudándoles a integrarse y estando siempre pendientes de ellos y de si surge algún problema con otros compañeros.

"Cibermanagers", atentos a las redes

Según el I Informe de la Fundación Mutua Madrileña y ANAR, en España 1 de cada 4 casos de bullying se realizan a través del móvil o internet. La profesora de Psicología María Crespo recuerda que el acoso no termina en las aulas. “Hoy en día con las redes sociales el acoso se extiende 24 horas, y ahí no hay testigos ni responsables del colegio para ayudar a la víctima”, apunta.

Por ese motivo, y porque los padres muchas veces tampoco tenemos tanto conocimiento de cómo funciona la red, nace la idea de los "cibermanagers", alumnos de la ESO que dominan las redes sociales y que son capaces de detectar rápidamente agresiones que se están realizando en Facebook o Twitter.

La idea es que estos estudiantes se infiltren y desde allí controlen los ataques de los agresores a sus compañeros. Su estrategia es comenzar a criticar el comportamiento del agresor en las redes y aislarle, de tal manera que no quede como un líder, sino todo lo contrario.

Cuestionario sobre la convivencia

Otra herramienta que ya funciona desde hace tiempo en varios colegios de España es el Cuestionario sobre la Convivencia en el Aula. Se trata de un test informático en el que los alumnos pueden expresar a través de sus respuestas a las preguntas que se les formulan lo que sienten en el aula: qué les asusta, quiénes son sus amigos, sus enemigos, si creen que están sufriendo acoso escolar o si saben de algún otro compañero que lo esté sufriendo, etc.

Funciona bastante bien porque les facilita el anonimato, algo que anima a los testigos a delatar a los agresores. A partir de ahí , los psicólogos realizan un informe que entregan al colegio y, dependiendo del resultado, se dan unas pautas al centro para su intervención.

Alertcops: línea directa con la policía

Otra manera de permitir que los alumnos se comuniquen con el colegio de forma confidencial son las diversas aplicaciones de móvil que utilizan bastantes centros. Por ejemplo, hay algunas en las que los alumnos pueden chatear directamente con un psicopedagogo y contarle sus problemas.

A nivel nacional, el Ministerio del Interior cuenta con la aplicación para móvil ALERTCOPS ( alertcops.ses.mir.es/mialertcops/info/info.xhtml ), que permite a la víctima del acoso enviar una alerta geolocalizada a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en tiempo real. A finales de año se perfeccionará y permitirá adjuntar vídeos y fotografías.

Equipo de apoyo contra el acoso escolar

Es un equipo multidisciplinar de profesionales con una dilatada experiencia que se encarga de asesorar a los colegios en casos de bullying. Desde noviembre es de obligado cumplimiento para los 1.700 colegios que reciben fondos públicos de la Comunidad de Madrid y también para todos los privados que lo requieran.

Los centros con un problema de acoso se encargan de llamar a este equipo, que acude al colegio en cuestión y, desde la distancia de lo ocurrido, asesora y ofrece una visión objetiva del conflicto, recomendando a la dirección del centro alternativas y soluciones.

900 018 018: nuevo teléfono contra el acoso

Ya está en marcha el número que el Ministerio de Educación ha puesto en marcha las 24 horas del día los 365 días del año.

Todas las familias, profesores, alumnos y personal de centros educativos que estén sufriendo o tengan conocimiento de alguien que esté sufriendo el acoso pueden marcar el 900 018 010, un número gratuito y anónimo que no deja huella en la factura del teléfono.

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