7 curiosidades sobre los celos de los niños y cómo ponerles remedio

Incluso a los niños que piden un hermanito les cuesta aceptar que ya no son los "únicos reyes" de la casa.

 

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1. Aparecen aunque el niño pida un hermano

Los celos en el niño surgen como algo natural aunque haya pedido repetidamente un hermanito. Este deseo del niño de tener un hermano es algo abstracto y, cuando empieza a hacerse realidad, le cuesta aceptarlo desde el momento en que ve a su madre embarazada, a sus padres centrados en preparar el nacimiento... Y luego, cuando el bebé llega, él pasa a ser el mayor y tiene que compartir su "reino" y a sus padres. No es fácil, pero puedes ayudar a que supere este momento.

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2. Son un sentimiento positivo

Lo primero que has de saber es que los celos son normales e incluso positivos (siempre que sean razonables), ya que, con ellos, el niño muestra apego hacia sus padres, que se siente parte de la familia... Los celos son una reacción lógica del niño: defiende su núcleo porque lo siente amenazado. Como curiosidad, aunque los celos dependen de la personalidad de cada uno, se dan más en los niños que en las niñas.

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3. Pueden surgir más tarde

A veces, los celos no se manifiestan cuando el bebé nace, sino cuando es algo mayor y empieza a hacer cosas, a jugar, a interactuar... Si tu hijo mayor llora por todo, imita el comportamiento del bebé, duerme y se porta mal... probablemente esté mostrando su "pelusilla". En ese caso, los padres han de armarse de paciencia y hacerle ver que el amor por los dos es el mismo y que el pequeño, como él, es parte de la familia. 

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4. Pueden provocar retrocesos

A veces, el niño celoso puede sufrir una regresión en su desarrollo. Si moja la cama o pide de nuevo el biberón o el chupete, lo mejor es dárselo, ya que es su manera de decir que quiere ser como su hemano pequeño. En poco tiempo, descubrirá que estas cosas no le satisfacen y enseguida dejará de comportarse así. Actuar con naturalidad y ser cariñosa con los dos es la mejor manera de superar esta etapa. Dale al mayor algún privilegio –por ejemplo, leer contigo, los dos solos, un cuento por la noche– pero no lo mimes en exceso ni dejes de corregir sus actitudes negativas –sin perder jamás la serenidad–.

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5. El exceso de cariño puede ser un síntoma

Empeñarse en cuidar él solo del bebé también puede ser un síntoma de que se siente celoso. Pídele que os ayude a cuidar al pequeño –eso le ayudará a combatir los celos y hará que se sienta útil– y corrige (siempre en un tono suave) sus “excesos”, como abrazarlo demasiado fuerte. Déjalo lo acaricie, le dé besitos y lo mire. Poco a poco irá aceptando su presencia. Eso sí, no hagas que su "ayuda" sea una obligación, porque se sentirá mal. Él sólo ha de realizar tareas fáciles y entretenidas, como distraer al bebé mientras lo bañas.

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6. La rutina y el amor los alivian

Mantener sus rutinas –baños, paseos, lecturas...– ayudará a hacerle entender que su mundo no ha cambiado y le dará mucha seguridad, así como dedicarle momentos exclusivos, como hacer juntos su cena, ir a los columpios..., cosas que el bebé no puede hacer. También es de gran ayuda pedir a las visitas que colaboren y repartan las carantoñas y regalos y leer cuentos o contarle historias sobre celos entre hermanos. Si entiende lo que le pasa, aprenderá a manejarlo.

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7. También el pequeño puede sentir celos

A veces, es el hermano pequeño el que se siente celoso del mayor, ya que hace cosas que él no hace o tiene cosas que él no tiene. Actúa con las mismas pautas: con cariño, suavidad y viendo sus reacciones como naturales. Explica en todo momento que los quieres igual e intenta que compartan lo máximo posible: juguetes, cuentos...
Recuerda que los bebés nacen siendo dependientes –física y afectivamente– de un adulto que los cuide y los críe y que necesitan atención constante en sus primeros años de vida. Si sienten que esa atención mengua, aparecen los celos: hacia su hermano, hacia sus primos, hacia un vecino o hacia las nuevas parejas de sus progenitores. Para atajar esta situación, es importante entenderlos, dejar que expresen sus sentimientos y ser pacientes para hacerles ver que ocupan un lugar único en nuestro corazón.

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