Cómo educar a tu hijo

Te proponemos un juego: coge las letras de la palabra educar y piensa en términos que empiecen por ellas y tengan relación con lo que sientes por tu hijo. Encontrarás las claves para educarle bien.

 

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Claves para educar a tu hijo

Desde que nació tu hijo eres consciente de la influencia que tu forma de educarle va a tener en su personalidad. Y sabes que de las experiencias que le ofrezcas en casa y en sus primeros contactos sociales dependerá en gran parte su futuro.

Qué responsabilidad, ¿verdad? Lo bueno es que cuentas con la mejor base: le quieres más que a nada. A partir de ahí, todo es cuestión de hacerlo lo mejor posible, y eso es algo que se aprende día a día (sí, a educar también se aprende, nadie tiene todas las claves desde el principio).

Un “educacionario”
Como punto de partida, no olvides que educar a un hijo no consiste en inculcarle teorías, sino en estimular su motor interior, sus ganas de aprender y su deseo natural de ser bueno. Piensa también que no estás solo, que cuentas con el resto de la familia, con sus profesores... Busca ideas que te puedan ayudar (¿conoces la Universidad de Padres, www.universidaddepadres.es, de José Antonio Marina?). Y, sobre todo, piensa en lo que quieres enseñarle. Seguro que muchos de los términos que has encontrado en el juego que te hemos propuesto te ayudarán; formarán tu educacionario.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
E, de Ejemplo

Es lo que mejor enseña, más que las lecciones “de palabra”. Para el niño la imitación es uno de los principales modos de aprender, así que lo que te ve hacer tu hijo es más importante que lo que le dices.  Con tu ejemplo le muestras cómo hay que actuar y le transmites una actitud ante la vida. Más claves para educar que empiezan por E: Entusiasmo, Elogios, Empatía, Emoción, Escucha...

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
D, de Dedicación

Educar requiere entrega y tiempo. Si puede ser mucho, perfecto: tu hijo lo agradecerá. Pero sea mucho o poco, siempre ha de ser de calidad: con atención (no vale con sentarte junto al niño mientras lees los mensajes del móvil), con mucha comunicación y sobre todo, con ganas de estar con tu hijo (aquí tienes otra clave para educar que comienza por D, Disfrutar).

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
U, de Unión

Que la tengas con tu pareja es esencial para que eduquéis a vuestro hijo de mutuo acuerdo y para que el niño viva en un buen ambiente. Incluso si estáis separados, tendréis que buscar una armonía en lo relativo a vuestro hijo. También importa la unión de todos los miembros de la familia, la alianza de ésta con la escuela y la unión con “la tribu”, el entorno que apoya y educa.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
C, de Coherencia

Es clave. Significa ser sinceros y consecuentes en lo que enseñamos y transmitimos a nuestros niños. Por ejemplo, no tiene sentido gritar a tu hijo para enseñarle que no se grita. Ni decir hoy una cosa y mañana otra, porque le confundiría. Si eres coherente, tu hijo sabrá cómo debe comportarse. Y si él aprende a serlo, tendrá valor y será auténtico. Más claves: Calma, Confianza, Cercanía, Complicidad.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
A, de Amor

Imprescindible, por supuesto. Ha de ser incondicional (que el niño sepa que le quieres siempre, haga lo que haga), pero maduro: combinando cariño y firmeza para que puedas reconducir sus malas conductas o negarle un capricho (el “no” también educa). ¿Otras herramientas para educar bien a tu hijo? Autoestima, Aceptación, Autoridad, Abrazos, Apoyo, Alegría, Armonía.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
R, de Respeto

Educar a un niño pasa por respetarle (sus ritmos, sus gustos...) y por enseñarle a respetarte a ti y a los demás. Para conseguirlo es bueno establecer Reglas y marcar límites, que le muestran hasta dónde llegar y le aportan confianza y seguridad. Y también desarrollar su empatía (si cuando falta a alguien al respeto le preguntas cómo se sentiría él, aprenderá a ponerse en el lugar del otro).

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo