El final del verano también es un buen momento para retirar el pañal

Los expertos recomiendan una serie de pautas que nos pueden ayudar a que la retirada del pañal sea un éxito.

Después de las vacaciones de verano, con la recuperación de rutinas, la incorporación al cole o a la guardería y el buen tiempo que aún nos regala septiembre, es una etapa perfecta para la retirada del pañal en los niños. Según los expertos, este proceso ha de iniciarse entre los 2 y 3 años de edad durante el día y entre los 3 y 4 años durante la noche.

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Que este proceso se realice de forma correcta es fundamental para el desarrollo de los niños. A partir de los 2 y 3 años, estos son capaces de identificar cuándo tienen la vejiga llena, de controlar la micción (al menos ocasionalmente) y de distinguir la sensación de seco o mojado. A los 3 y 4 años, el niño ya empieza a controlar dónde y cuándo orinar y a despertarse durante la noche si tiene ganas de ir al baño, por lo que es el momento ideal para buscar noches secas. Si comenzamos este proceso de retirada del pañal durante estas edades, entre los 4 y 5 años habremos conseguid que el niño tenga un control prácticamente total de la micción y que pueda ir sin pañal tanto durante el día como durante la noche. Sin embargo, si a partir de los 5 años el niño sigue haciéndose pis en la cama, es recomendable acudir al pediatra para evitar la enuresis.

No hay unos pasos concretos a seguir para lograr este objetivo, pues cada niño es un mundo y los trucos que funcionan con unos no tienen por qué funcionar con otros. Sin embargo, los expertos recomiendan una serie de pautas:

  • Reducir la ingesta de líquidos a medida que se acerca la hora de acostarse y cenar pronto.
  • Procurar que el niño no esté más de diez horas seguidas de sueño sin hacer pis.
  • Enseñarle hábitos correctos a la hora de hacer pis, como una postura adecuada.
  • Sobre todo al principio, que orine bastantes veces al día (entre 4 y 8) y que procure hacerlo con continuidad, sin forzar ni parar antes de tiempo.

    Todo ello, unido con paciencia, comprensión, cariño y motivación, ayudará a que nuestro hijo deje los pañales de una forma eficiente.

    ¿Y si no lo consigo?

    La enuresis nocturna es un trastorno habitual, de hecho, se estima que el 16% de los niños de 5 años y el 10% de los de 6 la sufren. A partir de los 5 años, esta afección requiere de un tratamiento personalizado. Es muy importante acudir al pediatra, urólogo o nefrólogo pediátrico para que determine cuál es su causa y, sobre todo, para que descarte la existencia de posibles patologías asociadas como la diabetes, infecciones en el aparato urinario, malformaciones… y diagnostique un tratamiento si fuera necesario.

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    Si no buscamos ayuda a tiempo, el problema puede persistir incluso en la edad adulta. En este sentido, el 1% de niños de más de 15 años padecen enuresis nocturna. La consecuencia principal de esta reside en un deterioro de la calidad de vida del niño y afecta a su autoestima, impidiéndole, por ejemplo, asistir a las fiestas de pijamas de sus amigos o a campamentos por miedo a hacerse pis en la cama y que se rían de él. Incluso puede afectar a su rendimiento escolar.

    A partir de los 5 años la enuresis tiene una tasa de curación alta, sin embargo, lo más recomendable es que comencemos a solucionar este problema con anticipación para conseguir mejores resultados y evitar posibles complicaciones. Por ello, es importante no esperar a que el problema se solucione por sí solo de forma espontánea sino tomar medidas, sobre todo si existen antecedentes en la familia, puesto que es una enfermedad con un componente hereditario importante.

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